Solicitada

Apertura urgente del diálogo para tratar lo que realmente importa

Por la mejora de las condiciones laborales de todos los compañeros municipales.
Por la mejora de las condiciones laborales de todos los compañeros municipales.

Ser elegido por la mayoría implica un honor, pero también conlleva una gran responsabilidad. Si bien los dirigentes son seres humanos como cualquier otro, por el rol que asumen desempeñar, tienen la obligación de poder manejar disensos, negativas o posturas adversas con criterio y raciocinio, guiados por el interés colectivo, que siempre debe estar por encima de cualquier ego u orgullo personal.

En otro capítulo de una saga interminable, el intendente Jorge Nedela, a través de un tercero, nos comunicó su intención de desafiliarse de nuestra organización gremial; hecho que por cierto tiene todo el derecho de hacer, siempre y cuando lo efectúe, como cualquier otro trabajador, de forma personal.

Más allá de la desafiliación, lo que realmente nos preocupa y ocupa, teniendo en cuenta que estamos hablando de la persona que con sus decisiones puede afectar la vida de todos los trabajadores municipales y de los berissenses en general, es el accionar impulsivo por parte de quien correspondería, tener la voluntad y máxima responsabilidad de llamar al diálogo y al consenso. Muy por el contrario, llamativamente nuestro intendente, parece querer dirimir la cuestión, cual si se tratara de una batalla de orgullos y egos personales, intercalando la victimización con la intimidación, cuando lo que realmente está en juego, es algo mucho más importante, que nos excede en términos individuales, como es el bienestar de todos los trabajadores municipales de Berisso.

Si algo tan simple, como si deseábamos o no escuchar un discurso político en nuestra fiesta, desencadenó esta catarata de ofensas aparentemente irremediables y una ruptura total del dialogo; nos preguntamos, bajo este mismo termómetro, ¿cómo deberíamos reaccionar entonces los trabajadores ante la permanente falta de respuestas y las interminables postergaciones a nuestros justos reclamos?

Nuestro intendente, entendemos cegado por su enojo, nos ha calificado públicamente como antidemocráticos, un concepto que lleva una carga simbólica muy pesada, como para ser usada tan ligeramente.

Podríamos también preguntarnos, ¿es acaso democrático hacer uso del poder, que solo el pueblo otorga, para intentar romper una celebración de los trabajadores, “invitando” a funcionarios y a afiliados cercanos a la gestión, a NO concurrir a la Fiesta de la familia municipal?

¿Es ese el accionar de un digno representante del pueblo o el de un patrón de estancia, que se ha acostumbrado demasiado rápido a que siempre se haga su voluntad?

¿Es democrático, cerrarle constantemente las puertas a los representantes de los trabajadores o tal vez lo es retener de forma ilegal los aportes de sus afiliados, generándole una asfixia económica a quien defiende los intereses de los compañeros municipales?

¿Quién le falta y le ha faltado el respeto a quién?

Como una de las organizaciones gremiales más importantes y representativas de la ciudad, siempre fuimos y seguiremos siendo prudentes, conscientes del lugar y la responsabilidad que nos toca. Por eso frente a todo lo acontecido, solicitamos que de una vez por todas, se dejen de lado los egos personales, para que se abra definitivamente entre el Ejecutivo y los trabajadores, un canal de diálogo justo, equitativo y responsable, para poder avanzar en el abordaje de lo que realmente importa: el mejoramiento de las condiciones laborales de todos los compañeros municipales.

Comisión Directiva del Sindicato de Trabajadores Municipales de Berisso

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