Panorama Político Bonaerense

Llegó la hora de trabajar en la provincia

Kicillof tiene varios frentes de batalla (Dibujo: NOVA).
Kicillof tiene varios frentes de batalla (Dibujo: NOVA).

Por Maxi Pérez (@perezmaxi), corresponsal de NOVA en Casa de Gobierno y Legislatura bonaerense.

La chicana preferida de la oposición al inicio de esta semana tuvo que ver con la decisión de Axel Kicillof de asumir el mando de la provincia un día después de lo previsto, por lo que lo acusaron de "faltar" a su primer día de trabajo en la gobernación, a pesar de lo cual el flamante jefe del Estado provincial mostró una intensa actividad desde el primer minuto de gestión, cuando trazó un duro diagnóstico sobre las condiciones en las que se encuentra la provincia, lo que generó una fuerte réplica desde los representantes del gobierno anterior.

El anuncio de que se dará marcha atrás con el último aumento de luz autorizado por María Eugenia Vidal, que ya había sido pospuesto por la ahora ex gobernadora para evitar el impacto electoral de una medida antipática, dejó en claro que el ex ministro de Economía de Cristina Fernández busca darle una impronta de alto impacto a su tránsito por la Casa de Gobierno.

También durante su primer discurso rindió un breve homenaje a Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, vicedirectora y auxiliar docente de la escuela 45 de Moreno que fallecieron el año pasado en una explosión y que nunca fueron reivindicados por la ex gobernadora, por lo que las palabras de Kicillof no solo causaron beneplácito entre los maestros, sino que preanunciaron una relación más distendida con los gremios de ese sector.

Pero quizá el golpe más duro del gobernador a la "herencia", fueron las dudas que planteó sobre el alcance de los fondos que el gobierno saliente dejó disponibles y que no serían suficientes para cubrir las obligaciones de la provincia con sus empleados respecto del sueldo de diciembre y el medio aguinaldo, lo que provocó duras críticas de los legisladores de Juntos por el Cambio que afirmaron que Kicillof realizó ese análisis porque "no conoce la provincia".

Lo cierto es que los flashes apuntaron claramente hacia la actividad de las nuevas autoridades, la designación de ministros y funcionarios, las primeras medidas y los diagnósticos y no quedó demasiado lugar para que se puedan colar las opiniones de la oposición que al menos por el momento pasaron casi desapercibidas.

La verdad es que, a tono con el discurso inicial del gobernador, los ministros de áreas sensibles como Salud y Seguridad, trazaron un panorama igual de oscuro sobre la “tierra arrasada” que deja Vidal, y mientras Daniel Gollan informaba que se había desguazado el helicóptero sanitario de la provincia para usar sus partes como “repuesto” para la aeronave que trasladaba a la gobernadora, Sergio Berni pospuso las designaciones en la cúpula policial y anunció una revisión “profunda” en los mandos de la fuerza.

Del resto de los ministerios no hubo grandes novedades, pero se espera que no más allá de la semana que viene cada ministro brinde un informe detallado y anuncien las primeras medidas, que en ambos casos no harán más que profundizar las críticas hacia la gestión anterior y marcar un giro de 180 grados respecto de las políticas que comenzarán a aplicarse.

En materia legislativa, el oficialismo logró, no sin tensiones internas, consolidar un armado de unidad en ambas cámara y garantizar una reparto de poder articulado con Nación que le permitirá a Kicillof contar con todo el acompañamiento del massismo en la provincia a pesar de que en principio ese sector quedó muy relegado en el Ejecutivo y entre las autoridades de la Cámara de Diputados.

El plus legislativo es la creación de nuevos bloques que se ubicarán en medio del Frente de Todos y Cambiemos, aunque con una mirada “dialoguista” con el oficialismo, lo que le permitirá al gobierno contar con quórum propio en la cámara baja, por lo que los problemas los tendrá en el Senado, dónde la mayoría seguirá siendo de juntos por el cambio.

El equilibrio legislativo se completa con la Presidencia de Federico Otermin en Diputados, un hombre del riñón de Martín Insaurralde, y la titularidad de la bancada unificada del oficialismo en manos de Facundo Tignanelli, un camporista de paladar negro que reportará directamente a Máximo Kirchner, que cumplirá su misma función pero en el Congreso Nacional.

Está claro que el nuevo gobierno tiene abiertos varios frentes de batalla, pero al menos por ahora también está claro que se prepara para encararlos a todos a la vez y no harán falta más que un par de semanas para saber si esa es la estrategia correcta para empezar a resolver los problemas de la provincia.

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