BERISSO, Agosto 22.-(Por Gabriel “Colo” López) Para volar no hay que tener miedo. Y en la ciudad de Ezeiza, por donde sobrevuelan los aviones, el Villero se subió a uno y sintió la altura, la dicha del cielo, y realmente vivir un sábado con el sol en el corazón.
Qué triunfo, San Carlos. Por la simple razón de haber hecho un partido inteligente, porque para ganar (en partidos como éste, donde hasta el árbitro suele sacar de las casillas) hay que llamar a la suerte. En el minuto 44 del segundo tiempo Fernando Pasquale envió al fondo de las mallas una pelota que tendrían que haber traído para cuando el club haga “el museo”.
La pelota, claro que hubiese vuelto con los tres puntos, que lo posicionaron segundo (junto a San Telmo) y a tres de Estudiantes BA y Defe de Belgrano.
Zermatten, travesaño
Poco hubo para narrar en Ezeiza en los primeros 45. El partido se vivenciaba con los mismos despioles que se ven en un aeropuerto: gente que va y viene, que choca, que no se entiende, y entre ellos Zermatten (ex Argentinos) le da un codazo al 5 celeste, Orfila, “como para que no te hagas el malo”. Lamolina fue un árbitro permisivo en toda la tarde (ayudando a Suárez).
A los
Pasquale, el héroe
Las fuerzas berissenses tuvieron que estar alertas en lo que restaba del juego. El local presionó más y lo tuvo a mal traer. Esta vez no fue Zermatten el terrible, pero sí Ismael Villalba (ex Estudiantes LP), al reemplazarlo temprano, tuvo dos chances donde casi vulnera a Volpe. No pudo. Y fuiste.
La última fue de VSC. El joven Pascuale derrochó sangre por una pelota y dejó sentado de cola al arquero Anconetani.
Así ganó. Así se fue para arriba.
Pasquale se lo dedicó a un periodista que nos dejó ayer
A la noche, por Radio Provincia, Fernando Pasquale empezó la nota diciendo estar “muy contento” por el triunfo y el gol personal en la última jugada. En el medio hubo mas palabrerío de un lado y del juvenil que contestaba con sencillez, y que recordó su ciclo en Inferiores de Gimnasia. Pero antes de cortar con Las voces del Ascenso, les pidió un favor, que le dejaran expresar “las condolencias a los familiares de Alejandro Díaz; mi gol fue para él”. No hubo más nada que acotar y la voz se cortó.
Ale fue uno de esos colegas que, grabador y anotador en mano, transmitían la ilusión del sueño de todo futbolista, fundando un programa de radio que luego avanzó a la web: Inferiores platenses.
El rubio buenazo de Ale Díaz entrevistó a purretes como Pasquale, tanto en Gimnasia como en Estudiantes, desde antes de pisar cancha en 9na. Ayer dejó su cuerpo, joven, con sus utopías, alegrías y penas. Y las declaraciones de Pasquale, héroe de
Pasquale recordó que en GELP le tocó jugar de doble cinco y que también fue zaguero, de 2. Pero que su puesto natural es “de delantero”. Tan natural como la gente que se va y nos hacen caer las lágrimas.(BerissoCiudad.com.ar)