En
2006 se eligió este día en honor al nacimiento de Eva Perón, quien fundó el
Primer Sindicato de Taxistas en enero de 1950.
El
Día del Taxista es una festividad que también tomó importancia nacional gracias
a la resolución 67/1989 de la Federación Nacional de Sindicatos de Conductores y de la Federación
Nacional de Propietarios de Taxis, el primer convenio colectivo de trabajo que
regula una actividad que cada día cobra mayor importancia en las ciudades que
comienzan a tomar relevancia y que crecen, por lo cual resulta indispensable un
servicio que actúe para satisfacer las necesidades de transporte de los
ciudadanos.
Es
difícil imaginarse una ciudad sin taxis: en Berisso los autos negros, con techo
blanco y su gorrito amarillo que los identifica recorren continuamente la
ciudad. Además, quien haya subido aunque sea unas pocas veces en su vida a un
taxi, seguramente tendrá alguna anécdota para recordar y compartir en su vida.
En
2006, cuando se oficializó este homenaje a los taxistas en su día se emitió un
comunicado que decía: “Hoy festejamos con alegría y esperanza nuestro día, el
del profesional taxista. Recordemos todos que el sacrificio que hacemos cada
jornada es nada más ni nada menos que afrontar con nuestro trabajo el sostén de
nuestros hogares, la formación de nuestros hijos, el servicio a la comunidad
que pertenecemos, y por último, poner esa porción que el país necesita para la
grandeza que todos deseamos. Les hago llegar
a todos los compañeros y compañeras un sincero abrazo y asegurarles que llena
de emoción y orgullo sentirse acompañado
por hombres y mujeres de su talla en esta lucha que llevamos adelante por
dignificar y mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestras familias”.
Una historia muy antigua
Los
servicios de pago para el transporte de viajeros han existido desde hace
siglos, pero no se sabe con certeza cuándo rodó el primer taxi tal como lo
entendemos hoy. De hecho..., el término taxi no apareció hasta el invento del
taxímetro, ideado por el ingeniero alemán Wilhelm Bruhn en 1891. Esta máquina
mide la distancia recorrida y el tiempo que se tarda en recorrerla, lo que
permite establecer una tarifa normalizada. La palabra en sí proviene del
francés taxe (tarifa) y del griego metron (medir). A mediados del siglo XIX ya
habían existido el Mile-Index y el Registro Kilométrico, con el mismo fin, pero
en sus primeros tiempos ninguno de ellos gozó de popularidad entre los
taxistas, ya que no querían que sus ingresos fueran regulados por máquinas.
Bruhn, incluso, fue arrojado al río por su invento.
Se
cuenta que inspirado en los famosos correos mongoles, que transportaban gente
entre las ciudades mientras llevaban correspondencia, fue Franz Von Taxis
quien, en 1504, siguiendo este ejemplo
crea la primera línea regular de coches de posta entre Holanda y Francia, pero
la historia dice que el primer taxi como tal (el Daimler Victoria) fue
construido en 1897 por el alemán Gottlieb Daimler.
Y
si bien la imaginación del hombre a inventado múltiples servicios de
transportes para la gente, hay sólo uno que cumple con una premisa que hoy en
día se valora mucho y se agradece como es el transporte puerta a puerta, un
servicio que sólo el taxi presa en la actualidad.
Sindicato Peones de Taxi Berisso
Maximiliano Gallosi
Secretario Gremial