El subsecretario municipal de Tierra, Vivienda y Hábitat, Adrián Risculese, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad y brindó detalles sobre las tareas que viene desarrollando el área, con eje en la regularización de tierras y la integración urbana de distintos barrios de la ciudad.
Uno de los puntos destacados fue el relevamiento realizado en el barrio Náutico, donde el municipio trabaja sobre una manzana específica que pertenece a tierras municipales. “Lo que hicimos fue avanzar en la regularización de situaciones que venían de gestiones anteriores, donde había permisos de uso pero no una solución definitiva”, explicó.
En ese sentido, detalló que el objetivo es confeccionar los planos correspondientes para delimitar cada lote y avanzar hacia la escrituración. “El proceso implica mensuras, elaboración del plano, validación municipal y provincial, hasta llegar a Catastro y ARBA. Una vez aprobado todo, iniciamos el trámite final para que cada familia tenga su escritura”, indicó.
Estos trabajos se replican en distintos sectores de la ciudad, especialmente en barrios incluidos en el Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP). “A través del programa RISU, que articula con colegios profesionales y organismos técnicos, el municipio logra avanzar en la confección de planos, una de las principales trabas históricas. Es un paso clave, porque sin plano no hay regularización posible”, subrayó, entre los barrios donde ya se intervino, mencionó el barrio Obrero, El Carmen, además de futuras acciones previstas en Villa Nueva.
Risculese explicó que el proceso comienza con un relevamiento técnico. “Se miden frentes, fondos, construcciones y todo eso se plasma en un plano que luego sigue un circuito administrativo hasta su aprobación definitiva. Una vez superada esa instancia, se inicia el proceso de adjudicación, que puede implicar venta o entrega gratuita según la situación socioeconómica de cada familia, evaluada mediante encuestas específicas y con intervención del Concejo Deliberante”, detalló.
Consultado sobre la disponibilidad de tierras, el funcionario fue claro. “Hoy prácticamente no hay tierra municipal libre. Por eso nuestra política es generar suelo urbano, a través de desarrollos y del nuevo código de ordenamiento Urbano, que puede permitir sumar espacios al banco de tierras”, puntualizó.
En paralelo, recordó proyectos habitacionales que quedaron truncos tras cambios en la política nacional. “Había un plan de 279 lotes que se había licitado, pero con la desaparición del Ministerio de Hábitat quedó sin financiamiento. Hoy lo estamos retomando con la Provincia para poder avanzar, aunque sea en etapas”, explicó.
Respecto a las dificultades del área, reconoció que la regularización en Berisso implica un trabajo complejo y de largo plazo. “Hay zonas con macizos grandes que requieren planos de gran escala, con costos elevados y necesidad de equipamiento técnico. Eso hace que los procesos sean más lentos”, señaló.
Además, mencionó el impacto de la eliminación de organismos nacionales que financiaban políticas de integración urbana. “La desaparición de la SISU y del Ministerio de Hábitat nos afectó mucho, porque eran fuentes clave de financiamiento para obras y regularización”, afirmó.
Pese a ese contexto, el municipio continúa con proyectos de integración urbana. Uno de los más recientes se desarrolló en el barrio Esperanza, donde se ejecutaron obras de zanjeo, iluminación, apertura de calles y colocación de nomencladores. “Hoy el barrio cambió su fisonomía, entran ambulancias, taxis, hay otra calidad de vida”, destacó.
Finalmente, Adrián Risculese adelantó que se trabaja en una ampliación de estas obras para completar la urbanización en toda la zona. “El objetivo es integrar plenamente estos barrios a la ciudad, no solo desde lo dominial, sino también desde la infraestructura y los servicios”, concluyó.