Solicitada

Alem, el apóstol de la Revolución

Alem marca el camino de la Unión Cívica Radical al decir, en los albores del siglo XIX, “NUESTRA LUCHA ES POR LA CAUSA DE LOS DESPOSEÍDOS”. Con su objetivo claro y los ideales marcando su marcha, encabezó, siempre en primera línea la lucha contra el gobierno conservador, elitista y corrupto del Partido Autonomista Nacional cuya máximo referente fuese Julio Argentino Roca.

Alem levantó a la gente para luchar en la REVOLUCIÓN DEL PARQUE el 26 de Julio de 1890, en donde Alem llegó a ser proclamado Presidente de la Nación por los insurrectos. La Revolución hizo caer el gobierno de Juárez Celman. Esta lucha continuó en la búsqueda del SUFRAGIO UNIVERSAL Y SECRETO generando las Revoluciones Radicales de 1893 y 1905. Junto al ex presidente Bartolomé Mitre, funda la “Unión Cívica”, el primer partido político moderno de la Argentina y el que más ha perdurado en la historia de Latinoamérica.

Fue, es, el protagonista, el apóstol militante que supo ver el drama del país y no dudó, no tranzó y eso debemos tomarlo, no solo como ejemplo para la militancia, también como ejemplo para la vida.

Alem entendió el papel que debe tener el pueblo como "único artífice de su destino"; perpetuando así su desprecio hacia las minorías privilegiadas y los partidos que quieren poner al pueblo contra el pueblo. Alem, que dijo además, "hay siempre en el aire de la República, dos programas perpetuos, el del posee­dor y el del desposeído", describiendo las dos situaciones con que se plantea la injusticia social. Cualquier similitud con la realidad, no es forzada, mal que nos pese, es así.

Recibido en la Facultad de Derecho en 1869, fue soldado de la República, participó en las delegaciones de relaciones exteriores Paraguay y Brasil, miembro de la legislatura de la Provincia de Buenos Aires como Diputado Provincial (1872) y Nacional (1895) y en 1891 como Senador, exponiendo en cada uno de estos ámbitos la condición moral como inseparable de la condición política.

Hombre de tribuna donde demostró su gran oratoria y elocuencia, pensador, profesional, poeta, sufre destierros, persecuciones nefastas pero al final, era un ser humano y como tal, padeció el embate propio de lo peor de la realidad, abrumado y alicaído termina con su vida el 1° de Julio de 1896 ante el estupor y el dolor de todo el país.

 

Entre las máximas que nos a legado, quería transmitir la siguiente: "El deber no se cumple sino haciendo algo más de lo que el deber manda". A 116 años de la muerte del apóstol de la Revolución, este nos sigue enseñando.

 

La Juventud Radical de Berisso te da las gracias, Leandro Alem

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