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Ana Pedrosa: “Desde el año 87 en el que comenzó, Don Bosco es una aventura y una familia”

Ana Pedrosa.
Ana Pedrosa.

La fundadora del Centro Comunitario Don Bosco, Ana Pedrosa, dialogó con FM BerissoCiudad para conocer la historia de un espacio que desde hace casi cuatro décadas acompaña a niñeces, juventudes y familias de Berisso.

En un momento en el que las discusiones sobre derechos, inclusión y contención vuelven a estar sobre la mesa a nivel nacional, en el barrio la respuesta sigue naciendo desde el trabajo cotidiano y el vínculo directo con la comunidad.

“Nosotros comenzamos a trabajar con los adolescentes que estaban en la esquina de 8 y 145, había comentarios de los vecinos, siempre señalando. Y los invitamos con una amiga a hacer unos talleres de cocina”, recordó Pedrosa al repasar el inicio de esta experiencia. A partir de ese gesto simple, pero decisivo, comenzó a tomar forma una propuesta que con el tiempo se consolidó como referencia territorial y espacio de pertenencia.

Con el correr de los años, Don Bosco fue ampliando su tarea y hoy sostiene múltiples actividades para distintas edades. Ana explicó que actualmente desarrollan talleres para niñeces, el Centro Juvenil para adolescentes y mayores, y también el programa Envión.

A eso se suma el programa socioeducativo del Ministerio de Educación, una herramienta que logró incorporar luego de plantearla personalmente en un plenario ante el ministro. “Me paré y le pedí, me llamaron a los 10 días y nos dijeron que es para poder incorporar a aquellos chicos que están fuera de la escuela”, contó, al destacar la importancia de abrir nuevas oportunidades educativas.

La referente también advirtió sobre problemáticas que hoy atraviesan con más fuerza a los jóvenes del barrio. Entre ellas mencionó la salud mental, un eje que buscan empezar a trabajar con mayor profundidad. “Vamos a armar también lo de salud mental que es otra problemática, que no se veía”, señaló. En la misma línea, remarcó el crecimiento de las adicciones en el territorio y sostuvo que esa situación los llevó a poner allí buena parte del esfuerzo cotidiano.

Don Bosco no solo funciona como un lugar de acompañamiento y formación, sino también como un ámbito de recreación y encuentro, Pedrosa remarcó el valor de los paseos dentro del trabajo cotidiano: “pensamos que los paseos son una herramienta muy rica para nosotros, para los técnicos porque tenés un vínculo más íntimo con los pibes, se abren y los conocés.” Esa dimensión humana atraviesa toda la experiencia del centro y explica por qué, con el paso del tiempo, se transformó en mucho más que un espacio de talleres.

En ese marco, el próximo sábado se realizará un encuentro barrial abierto a toda la comunidad. “Queremos que la gente, los adultos, los vecinos... conozcan lo que es Don Bosco, conozcan lo que hacemos”, expresó Ana al invitar a participar de la jornada.

La propuesta incluirá una recepción con un taller abierto de cocina de capelletines y pastas con Felipe, oriundo de Córdoba, además de un almuerzo compartido con choripanes y hamburguesas.

La actividad está siendo organizada también con el acompañamiento de Natalia Klims, de Capital Federal e integrante del movimiento Derecho al Futuro, quien se acercó a conversar con el espacio para colaborar con la iniciativa.

Así, Don Bosco vuelve a mostrarse como una construcción colectiva que crece desde el barrio, con una mirada puesta en la infancia, la juventud, la defensa y constitucion de los derechos.

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