Aníbal Fernández, referente del taekwondo en la región, pasó por FM Berisso Ciudad y analizó el presente de la disciplina, el crecimiento en la cantidad de practicantes y el trabajo que se viene realizando tanto en el ámbito deportivo como social.
En ese sentido, destacó el fuerte arranque de año: “La verdad que arrancamos con la pretemporada, un comienzo muy auspicioso porque formaron de la misma más de 40 practicantes. Sinceramente, muy sorprendido”.
El referente remarcó que la convocatoria superó ampliamente las expectativas, incluso en pleno verano: “En enero, tener 40 o 45 personas practicando es un montón. Este año superó ampliamente lo que esperábamos”.
Además, señaló que el crecimiento se sostiene en el tiempo: “Ya entrado marzo debo tener cerca de 100 alumnos practicando, tanto en la escuela municipal, en el Club Villa Argüello como con los chicos con discapacidad. Entonces es un año prometedor”.
Consultado sobre el auge de las artes marciales, Fernández explicó que existe un mayor interés, especialmente en jóvenes: “No sé si es un boom, pero hay un grupo etario que se está volcando hacia las artes marciales, también por la gran exposición televisiva”.
Sin embargo, dejó en claro que el valor principal no es lo competitivo: “Después quedan atrapados para la práctica normal. Como formación es fantástico”.
En esa línea, destacó el trabajo con niños y niñas: “Trabajo a partir de los 4 años y ver los cambios en todos los aspectos de la vida diaria es muy importante”.
También subrayó el enfoque social que le imprime a la disciplina: “A mí me gusta indagar cómo está el alumno, de dónde viene, cómo está su familia. Si hay problemas tratamos de contribuir para poder solucionarlos”. Sobre la esencia del taekwondo, fue contundente: “El arte marcial tiene una disciplina, por eso es marcial”.
Pero aclaró que no se trata de violencia: “El taekwondo y todas las artes marciales son de defensa, no de ataque. Uno neutraliza al oponente, no lo lastima”.
Y agregó una mirada más amplia: “Primero tratamos de ver qué le pasa al otro, porque puede venir con un problema de la casa o de la calle”.
Fernández también derribó el mito de que es una actividad solo para jóvenes: “Yo arranqué a los 19 para 20 y tengo alumnos que superan ampliamente los 40 y practican de igual a igual”.
En ese sentido, valoró el impacto personal que genera: “Ver que el otro encuentra esa ayuda que necesita es muy satisfactorio”.
De cara al calendario, adelantó algunos de los objetivos del año: “En junio se hace la Copa Provincia de Buenos Aires, en julio queremos hacer el campeonato Ciudad del Inmigrante y en noviembre están los Juegos Mundiales en Punta del Este”.
Además, destacó el crecimiento formativo y técnico: “Estamos trabajando en la metodología de enseñanza, adaptándola a los chicos, porque originalmente estaba pensada para adultos”.
En el plano municipal, Fernández también se refirió al desarrollo del alto rendimiento: “Hay más de 10 personas en Berisso que compiten a nivel internacional y eso está buenísimo”.
Y explicó la importancia del acompañamiento: “El alto rendimiento es muy desgastante y muy costoso. Queremos que el deportista no tenga que pensar en otra cosa que no sea entrenar”.
En ese sentido, destacó el rol del Estado: “Se busca brindarle alimentación, atención médica, psicológica, gimnasio. Todo eso tiene un costo y la idea es acompañar”.
También hizo hincapié en un aspecto clave: “Hoy lo psicológico es fundamental. Podés estar perfecto físicamente, pero si falla la cabeza, fracasás”.
Por último, Fernández resaltó el enfoque integral que le da a su tarea: “El taekwondo es individual, pero a mí me gusta que sea grupal, que si uno se cae, el resto lo levante”.
Y cerró con una definición que sintetiza su mirada: “Uno trata de contribuir para que esa persona pueda ser útil a la sociedad”.