45 años el semanario

Carlos Delle Ville, de El Mundo de Berisso: “No soy soldadito militante de nadie”

Carlos Delle Ville, responsable del semanario El Mundo de Berisso.
Carlos Delle Ville, responsable del semanario El Mundo de Berisso.

El responsable del semanario El Mundo de Berisso, Carlos Delle Ville, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad en el marco de los 45 años del diario y repasó los principales momentos de su historia, desde aquellos primeros ejemplares confeccionados artesanalmente hasta la actualidad. Además, reivindicó la independencia editorial y sostuvo que el periodismo no debe quedar condicionado por ninguna bandera política. “La mejor etapa del diario todavía no empezó”, aseguró.

En primer lugar, Delle Ville se refirió a los 45 años de trayectoria de El Mundo de Berisso y reconoció que, pese al paso del tiempo, la incertidumbre y la responsabilidad de sacar cada edición continúan siendo parte de su rutina cotidiana. “Si vos vas a largar una carrera y no pensas que vas a llegar, mejor no largues”, expresó al recordar los inicios del proyecto. 

Sin embargo, explicó que la ansiedad por cada nueva edición nunca desapareció. “El miedo, la ansiedad o lo que yo sentí las semanas previas a salir, lo sigo sintiendo todas las semanas. ¿Vos te pensas que yo no estoy cortando clavos por lo que me va a pasar el viernes, cómo va a salir la edición?”, relató.

En ese sentido, destacó las particularidades de sostener un medio local, donde el compromiso de quienes están al frente implica estar pendientes permanentemente de cada detalle. “El Mundo es localista, es local, pero cuando tenemos que tratar temas regionales lo tratamos. El tema es que no podés estar relajado”, explicó.

Incluso detalló cómo funciona actualmente la organización semanal del diario, con los cierres periodísticos y publicitarios y la preparación anticipada de los contenidos. “La noche que mandamos a imprimir, yo tengo la pauta de la semana que viene. El jueves a las cinco y media de la tarde entra el periódico en la rotativa para salir el viernes, y yo ya estoy pensando en la edición que viene”, contó.

Al recordar los primeros años, Delle Ville describió una realidad completamente diferente a la actual, marcada por el trabajo manual y un proceso de producción que demandaba tiempo, dedicación y conocimientos técnicos. “Antes había que hacer primero un original en papel. Se usaba Letraset para pegar los titulares, algunos los mandaba a tipear y después los agrandaba en una fotocopiadora. Armaba el periódico pegando pedacitos de papel, las tiritas. Era artesanal”, explicó.

Sobre el nacimiento de El Mundo de Berisso, recordó que la iniciativa original no fue propia, sino de Horacio Pomi y que inicialmente contó con otras dos personas para poner en marcha el proyecto. “La primera edición se imprimió en una imprenta ubicada frente al lugar donde trabajabamos, para luego trasladar la impresión a La Plata. La fecha inicial prevista era el 15 de octubre, distintos inconvenientes, principalmente económicos, demoraron la salida hasta el 1° de noviembre. Uno de los motivos era que no había plata, el principal”, recordó con humor.

En sus comienzos, el periódico nació como quincenario, con publicaciones el primer y tercer jueves de cada mes. Luego de 28 meses, dio el salto definitivo al formato semanal que mantiene hasta la actualidad.

Consultado sobre cuál fue la mejor etapa de los 45 años del periódico, Delle Ville sorprendió con una respuesta que refleja su manera de entender el trabajo y la vida. “¿La mejor etapa?  Todavía no empezó, espero siempre tiempos mejores. Tenés que mirar para adelante. Lo que pasó ya estamos en el horno. Si miramos para atrás y pensamos que un tiempo pasado fue mejor, no tenemos mucho futuro”, manifestó.

Otro de los aspectos que destacó fue la política editorial que mantuvo el semanario a lo largo de su historia, particularmente en los períodos electorales, cuando la actividad política y la demanda de espacios periodísticos aumentaban considerablemente.

“Hubo ediciones que alcanzaron las 42 páginas e incluso llegaron a las 70, especialmente durante las campañas electorales, cuando cada candidato buscaba tener presencia en las páginas del medio, pero siempre procuró garantizar igualdad de oportunidades para las distintas fuerzas políticas, independientemente de su tamaño o capacidad económica. Nunca dejé de darle el espacio igual que a los demás. Todos los partidos políticos tenían el mismo espacio”, afirmó.

También recordó algunas situaciones que quedaron como anécdotas de aquellos años, entre ellas un error de edición durante una campaña electoral, cuando la nota de un candidato apareció repetida en lugar de la correspondiente a otro postulante. “Era la nota de Mario Cardone, cada candidato tenía su nota, todas de la misma cantidad de caracteres y alguien se le traspapeló. La nota de Mario Cardone era la misma que la de Eduardo Molina. Dos veces Molina y Cardone no salió”, relató.

El episodio generó un fuerte malestar y obligó a realizar las correspondientes disculpas en la edición siguiente. “Me querían matar, reuní a todos los periodistas y editores, pero nadie se hizo cargo”, recordó entre risas.

También hizo referencia a la evolución de la estructura periodística del semanario y al papel que tuvo en la formación de profesionales que posteriormente continuaron sus carreras en otros medios. En ese sentido, manifestó su orgullo por haber incorporado desde los primeros años a estudiantes de periodismo que encontraron en El Mundo de Berisso un espacio para desarrollarse profesionalmente. “Estoy orgulloso de decir que todos fueron estudiantes de periodismo y se formaron en el diario”, dijo.

El responsable del semanario también destacó que muchos de quienes pasaron por sus páginas lograron posteriormente dar importantes pasos en sus carreras. “Hubo gente que trabajó en el diario y sigue trabajando en medios nacionales, todos tuvieron un escalón más o varios escalones”, señaló.

Uno de los momentos más interesantes, estuvo relacionado con la relación que mantuvo con los distintos intendentes de Berisso y las presiones que, según relató, suelen aparecer desde el poder político hacia los medios de comunicación.

Además, reconoció que tuvo buena relación con las distintas administraciones municipales, aunque aclaró que nunca estuvo dispuesto a subordinar la línea editorial del periódico a los intereses de un gobierno. “Todos los intendentes te van a pedir si apoyas o no, a todos les digo lo mismo: conta conmigo, pero no demasiado. Si  me pongo la bandera política tuya, me va a leer la mitad de Berisso”, expresó.

Sin embargo, fue contundente al explicar cuál es el límite que considera fundamental para ejercer el periodismo. “No soy soldadito militante de nadie y creo que ahí está la diferencia”, sentenció.

Para el director del medio, la independencia editorial no solamente representa una condición necesaria para garantizar la credibilidad del medio, sino también para preservar el derecho de los distintos sectores políticos a expresarse. “Si vos te casás con un partido político, primero dejas de ser objetivo, perdés la objetividad. Segundo, no le das espacio a otros partidos políticos. ¿Y qué sentido tiene?”, cuestionó.

En esa línea, reivindicó la política que históricamente sostuvo El Mundo de Berisso. “Hay plena independencia e igualdad para todos los partidos políticos, sean chicos, grandes o medianos. Eso está bueno y creo que así debería ser el periodismo”, observó. 

Sobre el presente de la actividad, Delle Ville expresó su preocupación por el deterioro de algunas prácticas periodísticas y por las dificultades que genera el avance tecnológico a la hora de verificar la información.

Finalmente, Carlos Delle Ville repasó uno de los capítulos más importantes de la trayectoria del Semanario, el acercamiento con el diario El Día de La Plata. “Apenas cuatro meses después de iniciar el proyecto, el diario platense había intentado incorporarme a su estructura. Me dicen que deje de levantar publicidad para el diario y que lo haga para ellos, les dije que no. Después impulsaron un diario propio en Berisso que se llamaba “La Ribera” para competir, pero no les fue muy bien, varias veces hicieron eso”, subrayó. 

Años después, cuando el diario cumplía 18 años, recibió un nuevo llamado e interés de Raúl Kraiselburd, responsable de El Día, de mantener una reunión para acercarle una propuesta. En aquel encuentro, Kraiselburd le planteó la posibilidad de que El Mundo de Berisso se convirtiera en un suplemento del diario platense en la ciudad, con beneficios económicos vinculados al costo del papel y la impresión.

Delle Ville recordó que analizó la propuesta y decidió organizar una presentación pública para comunicar el acuerdo a la comunidad. “Le prometí que le juntaba 150 personas en un salón. La convocatoria terminó superando ampliamente las expectativas. Había invitado a 150 personas, pero tuvimos que sacar las sillas porque no entraba la gente. Entraron más de 300 que se enteraron y fueron”, recordó.

Por último, habló sobre la jornada que marcó un hecho histórico para el semanario. “Participaron Kraiselburd, representantes del diario El Día, el senador Jorge Drkos y el entonces intendente Néstor Juzwa. Una fotografía de aquel acontecimiento también quedó registrada en la tapa del diario platense. Kraiselburd recuerda aquel acuerdo cada vez que se cumplen aniversarios redondos de El Mundo de Berisso”, concluyó.

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