BerissoCiudad recorrió este martes tres carnicerías en distintos puntos de la ciudad para revelar la crisis económica que azota al sector.
En ese marco, las ventas registran caídas de entre un 40 y 50 por ciento desde diciembre por la inflación, que pulveriza el poder adquisitivo y obliga a consumidores a recortar el presupuesto en carne cotidiana.
En Ondarcuhu, ubicada en 5, entre Montevideo y 166 la paleta llega a 18.500 pesos, la nalga a 25.800 pesos y el asado se ubica en torno a los 21.900 pesos. Al respecto, el vendedor explicó que "el consumo bajó bastante, se nota en el día a día" y agregó: "De fin de año pasado, en diciembre, a la actualidad los precios aumentaron bastante un 10, 15 por ciento".
En contraste, Ezequiel, ubicada en Montevideo entre 25 y 24 ofrece paleta más accesible, a 16.600 pesos, nalga a 21.000 pesos y asado en oferta a 15.000, el más bajo.
Sin embargo el panorama no mejora: "El consumo no remonta, aunque bajen los precios. Cada vez peor", advirtió el comerciante, que detallo que entre diciembre del año pasado y abril, disminuyó la venta: "Antes vendía 5 ó 6 medias res, ahora solo vendemos 3 medias res por semana".
Don Pedro, comercio localizado en 11 entre 161 y 162 está en el medio en el margen de precios, con paleta a 16.500 pesos, nalga a 24.000 y asado de 20.000 pesos.
De todos modos, el dueño confirma la tendencia: "Disminuyó mucho el consumo de diciembre del año pasado a abril. Los precios habían subido mucho, un 40 por ciento y ahora se estabilizaron levemente, pero se notó mucho".
Así, con disparidades como la nalga de 21.000 a 25.800 pesos o el asado de 15.000 a 21.900 pesos, existe un mercado caótico y volátil que agrava la desigualdad.
Para la comunidad de Berisso, urge estabilizar precios y recuperar el consumo ante esta presión diaria.