El director del Centro de Formación Profesional N°404, Damián D’Ambrosio, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para realizar un balance de los 12 años de la institución, repasar su crecimiento desde la creación del centro, la importancia de recuperar la formación en oficios y la actualidad de una institución que recibe una demanda cada vez mayor por parte de vecinos que buscan capacitarse e incorporarse al mundo laboral.
En principio, recordó que el origen del proyecto estuvo relacionado con las consecuencias que dejó la privatización de YPF en la década del ’90 y la pérdida progresiva de numerosos puestos de trabajo y espacios de formación. “Cuando arrancamos, como todos saben, con la privatización de YPF en el año 92 se fueron perdiendo todos los oficios”, explicó.
Con la recuperación de la actividad económica a partir de mediados de la década del 2000, las empresas comenzaron a encontrarse con una dificultad concreta: necesitaban trabajadores calificados, pero no había suficientes jóvenes capacitados para ocupar esos puestos. “Las empresas empezaron a radicarse y no tenían herreros ni soldadores. Tenían gente de 80 años que no podían mandar a planta a trabajar”, señaló.
Ese diagnóstico llevó a D’Ambrosio y a otros actores locales a comenzar a trabajar en una propuesta de formación. Entre 2010 y 2011 se realizó un relevamiento junto con la Secretaría de Producción municipal para conocer cuáles eran los oficios más demandados por las empresas de la zona. Uno de los primeros cursos fue el de calderería. La respuesta fue inmediata: más de 100 jóvenes se anotaron. “Ahí dijimos: esto va en serio”, recordó.
D’Ambrosio destacó que la institución atravesó diferentes etapas desde su creación. Uno de los momentos más complejos se produjo durante la gestión de María Eugenia Vidal en la Provincia, cuando se planteó el cierre del establecimiento. “La resolución de cierre finalmente no fue avalada por el municipio y con la llegada de Fabián Cagliardi a la intendencia, la comuna asumió parte de la responsabilidad para garantizar la continuidad del centro. De cuatro cursos, en la gestión de Fabián Cagliardi, se llevaron a 33”, destacó.
Por otro lado, cuestionó el impacto que tuvo la eliminación del Ministerio de Trabajo de la Nación y del Fondo de Financiamiento Educativo sobre los centros de formación profesional. “Todos los insumos se pagaban con el Fondo de Financiamiento Educativo. El año pasado, de casi 40 millones recibimos 1.200.000 y este año no recibimos nada”, sostuvo.
Actualmente, el CFP 404 logró sostener alrededor de 16 o 17 cursos, con participación de la Provincia y del Municipio. “Tratamos de mantener la mitad, aunque sea”, explicó el director.
Uno de los datos que más evidencia la necesidad de este tipo de instituciones es la cantidad de personas que intentan acceder a los cursos. “Actualmente el centro cuenta con aproximadamente 1.400 cupos, pero recibe alrededor de 10.000 inscripciones. Este año, a las 12 de la noche había 7.000 y pico de personas conectadas a la página para inscribirse”, contó.
La diferencia entre la cantidad de personas que buscan capacitarse y los lugares disponibles deja a miles de vecinos sin posibilidad de acceder a un curso. “Imaginate: tengo un cupo de 1.400 y se anotan 10 mil personas. Lamentablemente está desbordado”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que los cursos tienen una característica fundamental: permiten que los egresados puedan desarrollar una actividad por cuenta propia. “Estudias herrería y te ponen una herrería en tu casa, compras una soldadora y podes tener una herrería. Con el soldador pasa lo mismo”, declaró.
Ante la reducción de los recursos provenientes de Nación, el centro comenzó a fortalecer los vínculos con empresas de la región. Uno de los casos más importantes es TecPlata, que colaboró con la institución a cambio de que los estudiantes desarrollaran proyectos destinados a la comunidad. “Nosotros lo llamamos quemar electrodos. Cuando vos haces solo aprender y quemas ahí, es quemar la plata”, dijo.
Además, los vínculos con las empresas permitieron que egresados del CFP 404 pudieran acceder posteriormente a puestos laborales en TecPlata, YPF y otras firmas de la región. Puso como ejemplo una reciente evaluación realizada por una empresa sobre unos 600 soldadores. Sólo 40 lograron superar la evaluación y más de la mitad de esos seleccionados eran egresados del CFP 404.
Si bien la institución mantiene una fuerte presencia de los oficios tradicionales destacó que la oferta educativa también se fue adaptando a las nuevas demandas laborales. Entre las propuestas aparecen cursos vinculados con programación web, desarrollo de aplicaciones móviles, marketing y diseño gráfico.
Otro de los proyectos destacados por D’Ambrosio está relacionado con el curso de impresión 3D. El CFP 404 cuenta con tres impresoras 3D y los estudiantes han desarrollado diferentes productos, entre ellos juguetes que posteriormente fueron donados a instituciones educativas.
También repasó las obras que se están realizando actualmente en el edificio. Según explicó, durante los últimos años se utilizó aproximadamente la mitad de la institución y actualmente se trabaja para recuperar el resto del inmueble. La intervención incluye la construcción de nuevos talleres en la planta baja, en un sector que anteriormente correspondía a vestuarios y duchas utilizados durante la época de YPF.
El objetivo es que los estudiantes puedan contar con mejores condiciones de seguridad e higiene y que el próximo año puedan utilizar esos espacios. “Se están haciendo todos los talleres nuevos para que los chicos el año que viene puedan tener su lugar más seguro y las condiciones de seguridad e higiene que tienen que tener”, señaló.
Además, el edificio es utilizado por otras instituciones. Entre ellas, la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata, que desarrolla allí la tecnicatura en Comunicación Pública y Política. “Es un lugar abierto para la comunidad. Todo lo que sea para nuestros vecinos de Berisso, bienvenido sea”, remarcó.