Cuando parecía que el partido estaba bajo control, Gimnasia y Esgrima La Plata sufrió un golpe durísimo en el Bosque: cayó 3 a 2 ante Independiente Rivadavia en un encuentro cambiante que se resolvió en la última jugada.
El equipo tripero arrancó con todo y pegó rápido. Antes de que el partido se acomodara, un córner bien ejecutado por Barros Schelotto encontró la cabeza de Enzo Martínez, que anticipó en el área y puso el 1 a 0 para desatar la ilusión en el estadio Juan Carmelo Zerillo.
Sin embargo, la reacción mendocina no tardó en llegar. A los 24 minutos, un desborde de Sebastián Villa terminó en un centro preciso para el cabezazo de Fabrizio Sartori, que marcó el empate.
Lejos de sentir el impacto, el Lobo volvió a adelantarse en el marcador. Tras una buena jugada colectiva, Nacho Fernández filtró un centro bajo que Marcelo Torres aprovechó para empujar la pelota y establecer el 2 a 1. Pero la alegría volvió a durar poco: cerca del cierre de la primera etapa, José Florentín apareció en el área tras una pelota larga y decretó el 2 a 2 con el que ambos equipos se fueron al descanso.
El complemento fue más trabado y con menos claridad. El empate parecía negocio para ambos, hasta que en el final llegó la jugada que cambió todo. En una última arremetida visitante, un centro cayó en el área y, en su intento por despejar, Enzo Martínez terminó empujando la pelota contra su propio arco para el 3 a 2 definitivo.
Así, el tripero pasó de la ilusión a la frustración en cuestión de segundos. Lo que parecía un punto seguro terminó en derrota sobre la hora, en un partido que quedará marcado por el golpe del final y por una oportunidad que se le escapó de las manos.