El presidente del Club Universitario de Berisso, José Stefani, se refirió a la situación institucional de la entidad, al trabajo social que se realiza día a día y al conflicto judicial por la posesión de las tierras donde el club funciona desde hace más de medio siglo.
“Estamos asentados en este predio desde la década del 60. El club está ahí hace más de 50 años, cuando un grupo de vecinos empezó a poner en condiciones un terreno baldío y se armó un equipo del barrio”, recordó. “El Club Universitario es hijo del barrio y se transformó en una caja de resonancia de lo que pasa en la comunidad”.
Sobre el conflicto por las tierras, Stefani explicó: “Todavía no está resuelta la situación. Hoy estamos a la espera de que se expida el máximo tribunal de la República Argentina”. Y apuntó contra la empresa reclamante: “Coviara se presenta como cooperativa, pero en realidad terminó haciendo negocios inmobiliarios. Lo que quieren hacer con nuestro terreno es lo mismo”.
En ese marco, valoró el acompañamiento del Municipio: “La Intendencia nos ha acompañado en los reclamos y seguimos haciendo gestiones para que se reconozca el sentido social del club”. También aclaró que una eventual relocalización no es una opción simple: “No queremos perder nuestro sentido de pertenencia. ‘Cerca’ es algo subjetivo, y nuestro barrio es este”.
Stefani destacó el rol social que cumple la institución: “El club no es solo un espacio deportivo, es una filosofía de vida. Trabajamos valores como la solidaridad, el respeto, el compañerismo y la no violencia”. En ese sentido, remarcó el trabajo con la Fundación No Más Violencia en el Fútbol: “Hace cuatro años que realizamos talleres con juveniles y mayores, y somos muy claros: situaciones de violencia dentro del club se expulsan, sea quien sea”.
También explicó el sistema de contención social: “Tenemos chicos que no pueden afrontar la cuota. Los acercamos al club, los incluimos, los escuchamos, vemos cómo vienen en la escuela. Es una excusa para tenerlos cerca y acompañarlos”.
El presidente resaltó el compromiso de las familias y la comunidad: “Cuando la familia siente el club como propio, se queda, participa, comparte. Eso antes no pasaba y hoy lo vemos en fiestas, jornadas y entregas de premios con más de mil personas”.
Finalmente, Stefani puso en valor el camino recorrido: “En 2003 teníamos 80 chicos en una sola liga. Hoy tenemos tres ligas, mil chicos y chicas, convenios, estructura y planificación a mediano y largo plazo”. Y concluyó: “Nuestro objetivo es dejar un club mucho más ordenado del que recibimos, para las generaciones que vienen”.