Gimnasia volvió a mostrar una floja versión y cayó 1-0 ante Atlético Tucumán, sumando así su segunda derrota consecutiva en el Torneo Apertura.
El equipo nunca logró acomodarse en el partido y volvió a pagar caro sus errores defensivos. El gol del local llegó tras una desatención en pelo parada, una falla que se repite y que vuelve a dejar en evidencia las dificultades del Lobo en ese aspecto. El mismo lo convirtió Clever Ferreira de cabeza, una vez más tras una pelota parada.
Con el correr de los minutos, Gimnasia intentó reaccionar, pero lo hizo sin claridad ni peso ofensivo. Le costó generar juego, no encontró asociaciones y terminó dependiendo de intentos aislados que nunca pusieron en serio peligro al rival.
En el complemento, la historia no cambió, el Lobo tuvo algo más de empuje que ideas y algunas situaciones claras recién en el final marcaron otro partido preocupante para el equipo.
Más allá del resultado, lo que inquieta es el rendimiento: Gimnasia volvió a jugar mal, repitió errores y empieza a encender alarmas de cara a lo que viene.