Con el objetivo de analizar y producir información para la toma de decisiones, para planificar y ejecutar políticas públicas, la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Berisso, a través de los Departamentos de Salud Mental y de Consumos Problemáticos, creó el Observatorio en Salud Mental y Consumos Problemáticos.
Se trata de un espacio de investigación sobre determinados eventos, que nació a partir de la necesidad concreta de contar con información estadística y epidemiológica confiable sobre lo que sucede en nuestro territorio.
Por eso, el Departamento de Salud Mental y el Departamento de Consumos Problemáticos, de manera articulada con el Área de Salud Digital e Información de la Secretaría de Salud, residentes de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires y de la Región Sanitaria XI, comenzaron a trabajar en la vigilancia sistemática de eventos vinculados a la salud mental.
El primer evento que se comenzó a vigilar fueron los intentos de suicidio, incluidos desde 2022 entre los eventos de notificación obligatoria del Ministerio de Salud de la Nación.
Esto permitió contar con un marco institucional para comenzar el trabajo del Observatorio y, al mismo tiempo, articular la experiencia local con las políticas de salud nacionales.
En este sentido, es importante aclarar que, a diferencia de otros eventos de salud, muchas situaciones vinculadas a la salud mental pueden presentarse de distintas maneras, en diferentes ámbitos y con distintos niveles de registro.
Por eso, uno de los principales desafíos del Observatorio es construir un dato confiable, comparable y representativo de lo que sucede en el territorio, a través de unificar criterios, ordenar y cruzar información, y articular entre los distintos equipos y dispositivos de salud.
Para construir esta información se integran datos provenientes de distintas fuentes: el SAME de Berisso, la Secretaría de Salud, la Historia de Salud Integrada (HSI) y el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud (SNVS 2.0) y se estudian las prestaciones realizadas en los Centros de Atención Primaria de la Salud y por los dispositivos de Consumos Problemáticos.
Los datos alcanzados por el Observatorio no son solamente cuantitativos, sino que, además, admiten conocer las necesidades de la comunidad y fortalecer las estrategias de atención.
Las intervenciones en situaciones de urgencia, así como la continuidad de los cuidados en el domicilio o en el entorno más cercano de las personas, permiten construir formas de atención más cercanas, accesibles y satisfactorias para las personas con problemas de salud mental y para quienes las acompañan pueden reducir las internaciones hospitalarias y aliviar la sobrecarga de las familias y redes afectivas.
En este sentido, las intervenciones no deben pensarse de manera aislada, por el contrario, tienen que formar parte de una estrategia integral de Atención Primaria de la Salud y abordaje comunitario. Esto implica que los equipos de salud mental trabajen también fuera de las instituciones, articulando con otros efectores de salud, con las familias y con las redes de apoyo de cada persona.
Durante 2025 se realizaron talleres y reuniones de trabajo para fortalecer este proceso, y en 2026 comenzó la notificación conjunta del evento “Intento de suicidio” en el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud.
Desde el Observatorio de Salud Mental y Consumos Problemáticos y el Hospital Larraín se realizaron las primeras cargas, fortaleciendo la vigilancia y mejorando el conocimiento sobre una problemática que requiere respuestas integrales. Por eso, la creación del Boletín Epidemiológico Municipal, un instrumento clave para compartir y poner en circulación la información producida y el seguimiento individualizado de las personas que atravesaron situaciones que pusieron en riesgo su vida, articulando con distintos dispositivos y establecimientos de salud.