Cafeterías

El truco está en volver a lo clásico

Las cafeterías intentan sostener los precios mientras los costos se elevan.
Las cafeterías intentan sostener los precios mientras los costos se elevan.
En Malaquita, la propuesta está marcada por la elaboración propia y por una carta amplia.
En Malaquita, la propuesta está marcada por la elaboración propia y por una carta amplia.

En un recorrido por Berisso, este medio visitó tres cafeterías para conocer cómo atraviesan el presente del rubro, qué ofrecen en sus mostradores y cómo se mueve el consumo en una economía que las obliga a ajustar sin perder identidad.

En Montevideo y 13, en Malaquita, la propuesta está marcada por la elaboración propia y por una carta amplia. Allí contaron: “Arrancamos a la mañana con lo que es desayunos, que tenemos sándwiches de la casa, después también tenemos tostados de jamón y queso, que hacemos con panes de elaboración propia. Y después, variedad de cafés, jugos y licuados”. También suman opciones para el mediodía: “Ofrecemos variedad de pizzas, sándwiches, focaccia, ciabatta y baguette. Todo producción propia”.

Sin embargo, el panorama no parece del todo alentador. En ese mismo comercio reconocieron que “estamos manteniendo bastante los precios” y que “no hubo una gran variación de precios” respecto del año pasado. A la vez, advirtieron que “está bastante complicado” y que “cuando más hay movimiento son las primeras dos semanas del mes”.

Si se habla de lo más elegido, la respuesta fue clara: “los sándwiches se venden muchísimo”. Entre los productos más buscados mencionaron las baguettes y también la torta Matilda, además de los rolls de canela, que salen con muy buena aceptación.

A pocas cuadras, en 8 y Montevideo, la lógica cambia poco. Allí explicaron que el menú de cafetería se sostiene con “promociones, que son para todos los días”, como “medialunas con queso, café con leche y tostadas” o “licuado con tostados”. También ofrecieron las opciones individuales de siempre: “Lágrima, café, doble, café cortado, americano”.

En ese local, además, señalaron que lo más vendido son justamente las promociones, y que dentro de lo clásico “café con leche y medialunas” sigue siendo la combinación más pedida. En contraste, lo que menos se mueve son muffins y cuadraditos de limón.

El último tramo del recorrido fue en Montevideo y 6, donde la apuesta va por una identidad más marcada. Allí dijeron: “Ofrecemos opciones de sandwichería y pastelería, que todo lo hacemos acá”, con productos como “roll de canela, pepas de membrillo, cones, alfajores, crumble y tortas invertidas”. Asimismo, destacaron que “el menú salado es vegano y vegetariano”, y que también elaboran sus propios panes.

Ahora bien, si algo quedó claro en esta parada fue la baja del movimiento. “Hemos aumentado muy poco” y “el laburo bajó muchísimo”, admitieron con franqueza. Además, explicaron que “la idea es que el laburante pueda venir y tomar algo de calidad y comer algo de calidad”, aunque eso implique sostener precios populares en un contexto difícil.

En la misma línea, señalaron que “disminuyó muchísimo” el consumo y que la merma se siente con fuerza desde el otoño en adelante. “Muchísimo bajó el consumo”, remarcaron.

En síntesis, el recorrido dejó una escena común: tres cafeterías, tres propuestas distintas y una misma preocupación. Los precios se movieron poco, el consumo cayó y, aún así, siguen apostando a mantener la calidad, la elaboración propia y el trato cercano que sostiene a este tipo de comercios en Berisso.

Las cafeterías intentan sostener los precios mientras los costos se elevan.
Las cafeterías intentan sostener los precios mientras los costos se elevan.

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