En el plano nacional, la semana volvió a dejar en evidencia una estrategia que ya no sorprende, pero sí preocupa. La reaparición de Manuel Adorni tras las denuncias por presuntas inconsistencias patrimoniales y el uso de recursos públicos para viajes personales no vino acompañada de explicaciones, sino de un endurecimiento discursivo.
Lejos de aclarar las dudas sobre su patrimonio no declarado o los cuestionamientos por sus traslados —incluido el uso de vuelos oficiales—, el vocero eligió la confrontación directa con ataques y descalificaciones a los periodistas que preguntan. Lo que está claro que en dos años compró propiedades por casi 1 millón de dólares, y el juzgado federal lo investiga por enriquecimiento ilícito.
Convocamos a las y los intendentes para renovar el reclamo ante los incumplimientos del Gobierno nacional con la Provincia de Buenos Aires. Las finanzas municipales y provinciales, a lo largo y a lo ancho de toda la Argentina, están atravesando una crisis originada por tres… pic.twitter.com/Uibvr0XhLO
— Axel Kicillof (@Kicillofok) March 27, 2026
En paralelo, el fallo judicial en torno a YPF volvió a colocar en el centro de la escena un tema estructural para la Argentina: la soberanía energética y el costo de decisiones políticas mal gestionadas. La resolución judicial no solo implica un impacto económico significativo para el Estado, sino que también reabre el debate sobre las responsabilidades en el proceso de estatización y las consecuencias que hoy deben afrontar las finanzas públicas.
Ahogo financiero
En el plano provincial, la semana estuvo marcada por una señal política clara del gobernador Axel Kicillof, quien encabezó un encuentro con intendentes de distintos distritos en un contexto de creciente tensión financiera. Allí se ratificó el reclamo judicial contra el gobierno nacional por la interrupción y el recorte en el envío de fondos, una situación que empieza a impactar de lleno en el funcionamiento cotidiano de la provincia y, especialmente, de los municipios.
El planteo no es menor: se trata de recursos que sostienen servicios esenciales, obras públicas y, en muchos casos, el pago de salarios. En ese marco, la Provincia busca posicionarse no solo como demandante frente a la Nación, sino también como respaldo político y económico para los intendentes, que son quienes enfrentan en primera línea las consecuencias del ajuste.
Un acto masivo que reúne sin grietas
En el plano local, Berisso volvió a dar una muestra contundente de memoria colectiva. La tradicional vigilia por el aniversario del golpe de Estado de 1976, a 50 años de la dictadura más sangrienta que vivió nuestro país, tuvo una convocatoria masiva que reflejó no solo el compromiso histórico de la ciudad, sino también la vigencia de una consigna que atraviesa generaciones: memoria, verdad y justicia.
Lo significativo de la jornada no fue únicamente la cantidad de vecinos y vecinas que participaron, sino también el clima que se vivió. En un contexto político atravesado por tensiones y divisiones, estas fechas siguen funcionando como un punto de encuentro. Dirigentes, militantes y ciudadanos de distintos espacios —desde el peronismo hasta sectores del radicalismo— coincidieron en un mismo lugar, dejando de lado diferencias para reafirmar un consenso básico de la democracia argentina: el “Nunca Más” no se negocia.
Funcionarios que no funcionan ni aparecen
En cuanto a la gestión local, el intendente Fabián Cagliardi quedó en el centro de la escena esta semana a partir de dos situaciones que se viralizaron rápidamente: encuentros tensos con vecinos que lo increparon por distintas problemáticas cotidianas. Más allá del tono de los reclamos —vinculados a lo social, la recolección de residuos y la falta de respuestas concretas—, lo que llamó la atención fue el contexto en el que se dieron.
Desde el inicio de su gestión, Cagliardi tomó la decisión de acercar el municipio al territorio, atendiendo personalmente en las delegaciones a los vecinos. Sin embargo, en estos episodios quedó en evidencia una debilidad en la estructura de acompañamiento: la ausencia o el bajo perfil de funcionarios responsables de las áreas cuestionadas. En particular, en la Delegación I, donde el delegado Maximiliano Alí evitó intervenir activamente mientras el intendente enfrentaba en soledad los reclamos de los vecinos.
Versiones sobre lo sucedido y el “Camaleón”
A este escenario se le suma otro elemento que comenzó a circular en el plano político local. Distintas versiones señalan que detrás de la exposición de estos episodios habría existido una intencionalidad de amplificación mediática por parte de sectores vinculados al Frente Renovador, en particular al espacio que integran Ángel “Camaleón” Celi y su hijo. Según estas lecturas, se habría utilizado un medio periodístico propio para potenciar la difusión de los reclamos y marcar una posición dentro de la interna política local.
Incluso el propio Celi hijo, se dio el gusto de realizar comentarios en su propio medio fogonaeando la situación, típico de los Celis que aparecen en raras ocasiones, porque de estar haciendo lago con los vecinos nada, solo cobrar de la política.
Los violetas divididos
En cuanto a la oposición local, el escenario tampoco muestra señales de solidez. La Libertad Avanza en Berisso atraviesa un momento de reconfiguración interna tras la renuncia del concejal Darío Luna a la presidencia del bloque, lo que dejó en evidencia una fragmentación que, lejos de resolverse, parece profundizarse.
Por un lado, distintos sectores buscan posicionarse en redes sociales mostrando supuestas recorridas y trabajos en barrios, aunque con imágenes poco claras y sin referencias concretas que permitan identificar con precisión los territorios en los que dicen estar trabajando. Estas publicaciones, más cercanas a la lógica de la construcción de imagen que a la de una presencia territorial efectiva, terminan generando más dudas que certezas, incluso con la ausencia del coordinador del espacio en Berisso Fabian Lagorio ¿perdió el control?.
Cuando Mena es el gran militante “viva la libertad Carajo”
Por otro lado, la conducción del bloque que defiende a Milei quedó en manos del concejal Damián Mena, cuyo perfil comenzó a instalarse públicamente a partir de versiones difundidas desde la Libertad Avanza realizadas por una periodista actualmente vinculada al oficialismo local, quien destacó el supuesto “fuerte trabajo territorial” de Mena entre otros halagos.
Sin embargo, desde este medio desconocemos el compromiso real de Mena: hasta el momento, no hay registros claros que den cuenta de una presencia sostenida en los barrios. Y continúa reforzándose la versión de que a Mena solo se lo ha visto remarcando precios en su supermercado.
Se activó el sector de Santilli
En ese mismo mapa opositor, también volvió a mostrarse públicamente Pablo Swar, referente local del espacio alineado con Diego Santilli, quien reapareció luego de varios meses de bajo perfil. Su retorno se dio principalmente a través de redes sociales, donde comenzó a visibilizar reclamos vinculados a la falta de recolección de residuos en distintos barrios de la ciudad.
Esta reaparición parece marcar una reactivación del sector político que responde a Santilli en Berisso, intentando recuperar protagonismo en la agenda local a partir de problemáticas concretas que afectan a los vecinos. Sin embargo, al igual que en otros sectores de la oposición, el desafío no pasa solo por señalar las falencias de la gestión, sino por sostener en el tiempo una presencia territorial real y construir una propuesta consistente que trascienda la coyuntura.
Por siempre serán nuestras
Por último, la agenda local y nacional tendrá en los próximos días una nueva fecha de profundo significado para la memoria colectiva: el 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. A 44 años del conflicto bélico de 1982, la ciudad de Berisso volverá a rendir homenaje a quienes fueron protagonistas de una de las páginas más sensibles de la historia argentina.
Como es tradición, el CEVECIM llevará adelante el acto central, que se espera convoque a distintos sectores de la comunidad, instituciones y autoridades. Se trata de una jornada que, al igual que ocurre con el 24 de marzo, trasciende las diferencias políticas y se convierte en un punto de encuentro en torno a valores compartidos: la memoria, el reconocimiento y la defensa de la soberanía.
Lo que dejó la semana…
En definitiva, la semana dejó al descubierto un escenario atravesado por tensiones en todos los niveles: un gobierno nacional que elige la confrontación antes que las explicaciones, una provincia que busca sostenerse en medio de la asfixia financiera y municipios que empiezan a sentir cada vez con más fuerza el impacto de esa disputa.
En Berisso, mientras tanto, la realidad se expresa sin filtros: vecinos que reclaman respuestas, una gestión que enfrenta el desgaste de dar la cara en soledad y una oposición que, lejos de consolidarse, sigue fragmentada y sin una propuesta clara. En ese entramado, la política parece muchas veces más preocupada por la disputa interna y la construcción de relatos que por resolver los problemas concretos de la comunidad.
Hay señales
Sin embargo, también hay señales que invitan a otra lectura. Las jornadas de memoria y los actos que convocan a distintos sectores demuestran que, cuando hay causas profundas y compartidas, la sociedad es capaz de dejar de lado diferencias y construir unidad.
Tal vez allí esté la clave. En recuperar una política que, más allá de las diferencias legítimas, vuelva a poner en el centro a la gente, a sus necesidades y a un horizonte común. Porque sin respuestas concretas, sin transparencia y sin compromiso real, cualquier discurso termina perdiendo sentido frente a una ciudadanía que, con razón, cada vez exige más.
Lo cierto es que el pueblo no llega a fin de mes, los berisenses el promedio de sueldo va de 800mil a un millón cuatrocientos, el q te tiene trabajo estable, busca un segundo ingreso hasta un tercero también, pero como dijo el presidente la inflación va a estar en Cero en agosto, pero después se contradijo que será de Cero a fin de su mandato, estamos mal y crecerá la situación de malestar.