La historia de Sandra Martino trasciende lo deportivo. La corredora de Berisso completó las 100 millas (160 kilómetros) de la Patagonia Run y convirtió ese desafío en un mensaje de lucha contra el cáncer de mama y de empoderamiento para otras mujeres.
A sus 42 años, y luego de atravesar la enfermedad, decidió no detenerse. “Ya corro hace más de diez años… pero aun estando en tratamiento seguí con la actividad física”, contó. Incluso en los momentos más duros, el deporte fue su refugio: “Los lunes me hacía las quimios y el martes estaba corriendo… para mí correr fue sanador y salvador, tanto a nivel físico como emocional”.
Completar la distancia tuvo un significado profundo. “Para mí fueron kilómetros de vida”, expresó, y remarcó que el objetivo era dar un mensaje colectivo: “Un diagnóstico no te define… yo todavía sigo en tratamiento, pero mi diagnóstico no me define”.
Desde una perspectiva de género, su experiencia visibiliza la fortaleza de las mujeres que atraviesan procesos de salud complejos sin dejar de proyectar metas. Por eso, dejó una reflexión final: “Mantenerse en movimiento… cualquier actividad que las mantenga en movimiento es súper beneficioso” y “hay que vivir un día a la vez”.
Más que una carrera, la historia de Sandra Martino es un símbolo de resistencia, esperanza y lucha.