El integrante de la Cooperativa Textil, Marcelo Caljkuzic dialogó con FM Berisso Ciudad para actualizar la delicada situación que atraviesa la histórica fábrica recuperada, paralizada desde hace más de dos meses por la falta de pagos del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Además, explicó el resultado de la licitación para el abastecimiento de gasas hospitalarias, confirmó que la cooperativa fue preadjudicada con el 60 por ciento del contrato y advirtió que ese porcentaje resulta insuficiente para sostener el funcionamiento normal de la planta.
En primer lugar, Caljkuzic repasó el complejo proceso licitatorio que debió atravesar la cooperativa luego de que el Ministerio de Salud decidiera modificar el histórico mecanismo de contratación directa con el que la fábrica abastecía desde hacía años al sistema sanitario bonaerense. "Fue una licitación muy complicada. Presentamos tres ofertas distintas porque en una primera instancia habíamos empatado con otra empresa y nos hicieron volver a presentar una mejora de precio", explicó.
Según detalló, el proceso tuvo varias instancias hasta llegar a la resolución final. "Primero habíamos ganado el 60 por ciento de la licitación. Después volvieron a convocar a la otra empresa para que mejorara su oferta y nuevamente nos hicieron competir. Finalmente nos preadjudicaron el 60 por ciento y el otro 40 por ciento quedó desierto", señaló.
No obstante, aclaró que ese porcentaje no resuelve la crisis que atraviesa la cooperativa. "Es un alivio porque evita el cierre inmediato de la fábrica, pero desde lo económico nos complica muchísimo porque cambia completamente el presupuesto con el que veníamos trabajando", sostuvo.
En ese sentido, explicó que durante los últimos días los trabajadores vienen realizando distintos cálculos para determinar cómo reorganizar el funcionamiento de la planta. "Hace varios días que estamos haciendo números para ver cómo seguir. Cambian los horarios de trabajo, cambia toda la estructura y sabemos que vamos a trabajar con un déficit mensual muy importante", afirmó.
Caljkuzic reconoció que el nuevo escenario obligará a tomar medidas difíciles para garantizar la continuidad de la cooperativa. "Vamos a tener que reordenarnos completamente y buscar la mejor manera de sostener las fuentes laborales porque la situación es realmente muy compleja", manifestó.
Uno de los principales objetivos de la cooperativa continúa siendo el cobro de la deuda que mantiene el Ministerio de Salud correspondiente al contrato anterior. "Estamos tratando de reunirnos nuevamente con el intendente para que pueda ayudarnos a destrabar parte de esa deuda histórica que todavía sigue pendiente", explicó.
Según indicó, esos fondos resultan fundamentales para afrontar el reinicio de la producción. "Lo primero será pagarles a los compañeros, regularizar deudas y comprar los insumos necesarios para comenzar a fabricar apenas llegue la orden de compra", detalló.
El dirigente cooperativista reconoció que la reestructuración también impactará directamente sobre los ingresos de los trabajadores. "Lamentablemente vamos a tener que retroceder. Todos vamos a tener que ajustarnos porque con este volumen de producción no alcanzan los recursos para sostener el esquema anterior", expresó.
Asimismo, lamentó que la realidad económica obligue a resignar conquistas logradas durante los últimos años. "Durante mucho tiempo fuimos mejorando, aunque fuera de a poco, los ingresos de los compañeros. Hoy nos toca hacer exactamente lo contrario y eso duele muchísimo", afirmó.
Consultado sobre el estado actual de la planta, confirmó que la producción continúa totalmente paralizada. "Ayer se cumplieron exactamente dos meses con la fábrica parada", señaló.
Explicó que únicamente se realizaron algunas tareas puntuales para completar entregas pendientes correspondientes al contrato anterior. "Teníamos una pequeña cantidad de tela cruda para terminar y cumplir con algunos compromisos que todavía estaban pendientes. Eso ya se terminó y hoy la planta volvió a quedar completamente paralizada", indicó.
Respecto al vínculo con las autoridades provinciales, Caljkuzic reconoció que el diálogo sigue siendo muy escaso. "Hace unos veinte días fuimos al Ministerio de Salud. Estuvimos esperando casi cuatro horas para que alguien nos recibiera y finalmente apenas pudimos mantener una breve conversación en un pasillo", relató.
Según explicó, desde entonces continúan aguardando respuestas concretas. "Seguimos esperando que se destraben algunas facturas. Creemos que podría haber novedades en los próximos días porque esos pagos son fundamentales para empezar a reorganizar todo", sostuvo.
El integrante de la cooperativa insistió en que el panorama económico seguirá siendo muy delicado incluso con la nueva adjudicación. "Vamos a trabajar con un déficit importante. Afinando muchísimo los números igual vamos a perder dinero todos los meses", advirtió.
Por ese motivo, aseguró que resulta imposible proyectar con claridad el futuro de la fábrica. "Después habrá que ver qué pasa el año que viene porque sinceramente hay muchas cosas que no tienen explicación", expresó.
También hizo referencia al complejo contexto económico que atraviesa la provincia de Buenos Aires y comparó algunas decisiones con las políticas implementadas por el Gobierno nacional. "Sabemos que la Provincia tiene problemas financieros muy importantes, pero muchas veces da la sensación de que se están aplicando políticas muy parecidas a las del Gobierno nacional y eso realmente llama la atención", manifestó.
Caljkuzic recordó además la extensa trayectoria de la Cooperativa Textil y el compromiso demostrado durante décadas con el sistema sanitario bonaerense. "Estamos hablando de una fábrica con 53 años de historia que siempre cumplió con cada compromiso asumido", remarcó.
"En los momentos más difíciles los trabajadores pusieron el cuerpo. Entregábamos producción incluso sin cobrar durante meses porque entendíamos la importancia que tenía abastecer a los hospitales", afirmó.
Por ese motivo, aseguró que existe una profunda sensación de injusticia entre los trabajadores. "Nos preguntamos muchas veces qué hicimos mal para llegar a esta situación. Siempre mantuvimos el diálogo, nunca dejamos de cumplir y siempre estuvimos al pie del cañón", sostuvo.
Por último, Marcelo Caljkuzic señaló que el desafío inmediato será reorganizar toda la estructura de la cooperativa para poder cumplir con la nueva adjudicación sin perder puestos de trabajo. "Lo más difícil ahora será acomodar los costos y encontrar la mejor manera de sostener a todos los compañeros. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para atravesar este momento tan difícil y mantener viva una fábrica que durante más de cinco décadas trabajó para la salud pública de la provincia", concluyó.