En la intersección de calle 14 y 167 se detectó la formación de un microbasural que afecta directamente a la vereda y al borde de la calzada, generando un escenario de abandono y deterioro del espacio público.
En el lugar se pueden observar residuos domiciliarios, restos de obra, maderas, papeles, plásticos y otros desechos dispersos, que no solo afectan la estética del barrio, sino que también representan un potencial foco de contaminación. Parte de los residuos incluso invade la zona de circulación peatonal, dificultando el tránsito seguro por el sector.
La acumulación de escombros y basura de distinto tipo evidencia una problemática recurrente vinculada al arrojo ilegal de residuos, una práctica que se repite en distintos puntos de la ciudad y que requiere mayor control y seguimiento.
Desde el barrio solicitan una pronta intervención para la limpieza del sector y el refuerzo de tareas de mantenimiento, además de acciones preventivas que eviten que el lugar vuelva a convertirse en un punto de descarte irregular.