El presidente de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Berisso, Roberto Scafatti, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para hablar sobre el Día del Bombero Voluntario, el presente de la institución, la profesionalización del servicio, la formación de nuevos efectivos y los desafíos que enfrenta el cuartel de cara al futuro.
En primer lugar, Scafatti recordó la celebración del pasado 2 de junio, fecha en la que se conmemoró un nuevo Día del Bombero Voluntario, una jornada que para quienes integran la institución tiene un significado especial. “Es un día de encuentro con los compañeros, de recuerdos y de reconocimiento por parte de los vecinos. Es una fecha muy importante para todos los que formamos parte de esta gran familia”, expresó.
Además, aseguró que el mayor orgullo de su trayectoria sigue siendo pertenecer al cuerpo de bomberos. “La presidencia es circunstancial, puede durar algunos años. En cambio, ser bombero es para toda la vida. Por eso siempre digo que lo más importante para mí es formar parte de la reserva activa”, señaló.
En ese sentido explicó que quienes integran la reserva continúan colaborando con la institución y, en muchos casos, incluso pueden participar de operativos cuando las circunstancias lo requieren. “Hay muchos compañeros que siguen presentes todos los días. Lo que dejan atrás son las responsabilidades de conducción, pero nunca abandonan el compromiso con el cuartel”, afirmó.
Consultado sobre la actualidad operativa, detalló que actualmente la institución cuenta con más de cien efectivos entre el cuartel central y los destacamentos. “Tenemos alrededor de 101 integrantes entre el cuerpo activo y la reserva activa. Es una estructura importante que requiere mucho trabajo de organización y capacitación”, indicó.
Uno de los aspectos que más destacó fue el enorme proceso de profesionalización que atravesó el servicio de bomberos voluntarios durante las últimas décadas. “Del año 1983 a hoy hubo un cambio enorme. La profesionalización es impresionante. Uno de los hechos que marcó un antes y un después fue la tragedia ocurrida en Puerto Madryn, donde murieron varios bomberos durante un incendio forestal. Eso generó cambios fundamentales. Se crearon academias, áreas de capacitación, normas y protocolos. Desde entonces el nivel de formación creció muchísimo”, recordó.
Actualmente, el curso de formación para convertirse en bombero en Berisso tiene una duración de dos años, siendo uno de los más exigentes de la región. “El curso oficial de la Federación dura ocho meses, pero nosotros decidimos elevar la exigencia y llevarlo a dos años. Queremos que nuestros bomberos estén realmente preparados”, explicó.
Scafatti detalló que una vez finalizada la formación básica, los efectivos pueden especializarse en diferentes áreas operativas. “Tenemos especialistas en incendios industriales, rescate vehicular, incendios estructurales, materiales peligrosos, incendios aeronáuticos, incendios portuarios y rescates complejos, entre muchas otras especialidades”, enumeró.
Debido a las características productivas y portuarias de la región, una de las áreas más desarrolladas dentro del cuerpo es la relacionada con emergencias industriales. “Muchos de nuestros bomberos trabajan en empresas como YPF o Ternium y tienen una capacitación específica para actuar en ese tipo de situaciones”, destacó.
Otro de los temas abordados fue la situación material y económica de la institución, históricamente una de las principales preocupaciones de las autoridades bomberiles. Sin embargo, Scafatti sorprendió al asegurar que actualmente la realidad es muy distinta a la de años anteriores. “Hoy estamos muy bien. Tenemos equipamiento, tenemos uniformes de reserva, tenemos unidades de reserva y no tenemos deudas”, afirmó.
Incluso señaló que el principal desafío ya no pasa por la adquisición de materiales sino por la capacidad edilicia para albergar los recursos disponibles. “El problema que tenemos hoy es el espacio físico. Ya no sabemos dónde guardar las unidades”, reconoció.
En ese marco, también planteó la necesidad de continuar fortaleciendo la presencia territorial de la institución en distintos barrios del distrito, si bien aclaró que existen proyectos para ampliar la cobertura, explicó que la principal dificultad radica en sostener los costos operativos de nuevas dependencias. “Un destacamento no es solamente un edificio o una autobomba. Hay que garantizar personal permanente las 24 horas y eso implica gastos muy importantes”, sostuvo.
No obstante, adelantó que uno de los objetivos es seguir incorporando bomberos provenientes de zonas estratégicas como El Carmen y Villa Progreso para mejorar los tiempos de respuesta. “La idea es que los vecinos de cada sector puedan integrarse al cuerpo y fortalecer la presencia en esos lugares”, indicó.
En relación con las nuevas generaciones, Scafatti se mostró optimista respecto al futuro de la institución y elogió el compromiso demostrado por los aspirantes que actualmente cursan su formación. “Este grupo me sorprendió gratamente. Veo mucha responsabilidad y muchas ganas de aprender”, afirmó.
Actualmente el curso de aspirantes reúne a más de treinta jóvenes, convirtiéndose en una de las convocatorias más numerosas de la historia de la institución. “Cuando fui jefe pensé que había tenido el curso más grande de la historia, pero este lo superó. Eso demuestra que sigue existiendo vocación de servicio”, destacó.
Por otro lado, el presidente de la Sociedad de Bomberos se refirió a la renovación de autoridades prevista para fin de año y dejó abierta la posibilidad de buscar un nuevo mandato. “Todavía falta para hablar de candidaturas, pero si hay una lista que compita voy a presentarme. Costó mucho trabajo llevar a la institución al nivel en el que está hoy. Los Bomberos deben ser dirigidos por personas que conozcan la institución desde adentro y que entiendan lo que significa vestir este uniforme”, sostuvo.
Finalmente, Roberto Scafatti destacó el presente que atraviesa el cuartel y renovó el compromiso de continuar trabajando para sostener el crecimiento alcanzado en los últimos años. “Tenemos una institución sólida, preparada y reconocida. El desafío es seguir capacitándonos y estar listos para cualquier situación que pueda presentarse”, concluyó.