La licenciada en Nutrición, Karen Balchunas, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para compartir una serie de consejos prácticos destinados a mejorar la alimentación cotidiana. Abordó algunos de los platos más habituales en las mesas argentinas, como las milanesas, los fideos y los guisos, y explicó cómo pequeñas modificaciones en la elección de los ingredientes y los métodos de cocción pueden transformar una comida.
Uno de los primeros temas que surgió fue una de las grandes protagonistas de la gastronomía argentina: la milanesa. “Vamos a tocar temas controversiales, temas del día a día, porque a veces uno tiene mucha información de nutrición, pero hay tips espectaculares para hacer pequeños cambios en nuestra alimentación”, explicó Balchunas.
Consultada directamente sobre si las milanesas pueden formar parte de una alimentación saludable, la nutricionista fue clara: el problema no está necesariamente en la milanesa, sino en cómo se prepara. “A los argentinos nos gusta mucho la milanesa. El problema está en el formato en el que viene”, señaló.
Uno de los primeros puntos que marcó está relacionado con las milanesas que se compran ya preparadas. “A veces, dependiendo de quién la elabore, tienen mucho rebozado de pan rallado y nos queda una lonjita chiquita de carne con un montón de rebozado”, explicó.
Por ese motivo, recomendó priorizar las preparaciones caseras. “Siempre sugiero que las hagan caseritas en su casa. Compren la oferta de pechuga o de la carne que les guste y ustedes mismos hacen el rebozado”, sostuvo.
Para Balchunas, uno de los aspectos fundamentales a la hora de transformar una milanesa en una opción más saludable es el método de cocción. “Tenemos una diferencia abismal entre una milanesa al horno y una milanesa frita”, afirmó.
La nutricionista explicó que, al freír los alimentos, estos absorben una importante cantidad de grasa. “La milanesa frita la sumergimos en un medio graso y, por lo tanto, no solamente tiene una gran cantidad de grasa, sino que también aumenta muchísimo su valor calórico”, señaló.
“Mi recomendación es el horno, una Essen o la freidora de aire. Todo método de cocción que no lleve un medio graso, bienvenido sea. También hay que tener en cuenta que, si las bañamos en aceite, estamos haciendo algo parecido. Tenemos que ser respetuosos con la cantidad de aceite que agregamos”, indicó.
Durante la charla, Balchunas también hizo hincapié en el uso cotidiano del aceite. “El aceite es una grasa. Por eso tenemos que tener mucho cuidado con la cantidad. A veces hacemos una ensalada divina, con un montón de vegetales, pero le tiramos un chorro a mansalva de aceite. El aceite es una grasa y capaz aumentamos unas cien calorías el aporte energético de esa comida”, declaró.
Para la nutricionista, el objetivo debe ser utilizarlo como condimento y no como un ingrediente predominante. “El aceite se usa de a cucharadas y en crudo para condimentar la comida. El aceite es una grasa buena, de origen vegetal. Nos ayuda a cuidar el sistema cardiovascular y tiene que estar en la alimentación”, indicó.
Otro de los grandes temas estuvo relacionado con las pastas. Para la especialista el error habitual es presentar los fideos como el único componente del plato. “El problema es que muchas veces se ofrece el fideo como ingrediente único. Vamos con el fideo blanco con queso y ahí termina el plato”, reveló.
“Tenemos que elegir qué tipo de fideos y también aprender a combinarlos. Hoy tenemos fideos integrales, fideos de legumbres y fideos de quinoa. Podemos elegir otros tipos de fideos porque tienen una mejor calidad nutricional y aportan más nutrientes”, agregó.
La licenciada recomendó acompañar las pastas con proteínas y vegetales. “Siempre que ofrezcamos fideos aprendamos a armar el plato con una proteína. Pueden ser dos huevos duros, unas porciones de pollo o una milanesa saludable”, enumeró.
Consultada sobre la dificultad que muchas personas encuentran para reducir el consumo de harinas, consideró que existe un error conceptual. “Creo que ahí hay un error, porque la gente piensa que sacar las harinas significa una prohibición total. Lo que más tenemos que abocarnos es a aprender a combinar las harinas y elegir harinas de mejor calidad”, afirmó.
“Elegimos un fideo integral y lo acompañamos con verduras y proteínas. Ahí estamos transformando la comida. Podemos elegir también un arroz integral, acompañarlo con verduras y dejar de lado la guarnición blanca sola con queso”, dijo.
Balchunas remarcó en varias oportunidades la importancia de mantener una alimentación rica en fibra. “Tenemos que tener una dieta alta en fibra. Lo integral es el alimento como originalmente es. Cuando tenemos el alimento refinado, se le elimina esa parte mediante un proceso industrial”, habló.
A la hora de hablar de cantidades, Balchunas recomendó evitar la obsesión por pesar todos los alimentos. “Recomiendo manejarlo visualmente para que no estemos en nuestro día a día pesando comida, porque no amerita. Siempre tenemos que dividir el plato y manejar una proporción de proteína, una porción de carbohidratos y una parte de vegetales”, reveló.
“La parte del carbohidrato puede ser el fideo o el arroz. Después podemos poner una proteína, como dos huevos, una pechuga, una lata de atún, y completar con vegetales”, detalló.
Otro de los consejos estuvo relacionado con la elección de yogures y cereales. “Recomiendo elegir productos naturales y prestar atención a la presencia de azúcar agregada. Volvamos al yogur original, al yogur natural, que no tiene nada agregado”, expresó.
A la hora de combinarlo con cereales, recomendó evitar algunos productos con grandes cantidades de azúcar. “No elijamos los anillitos o cereales que tienen un montón de azúcar. Podemos usar quinoa pop o seleccionar bien una granola leyendo los ingredientes”, dijo.
Finalmente, Karen Balchunas habló sobre el consumo de frutos secos, si bien reconoció sus beneficios, advirtió que no deben consumirse sin tener en cuenta las cantidades. “El fruto seco es una grasa saludable, pero no deja de ser una grasa y tiene un aporte calórico muy alto, no recomiendo usarlos de forma aislada, está bueno sumarlos a otra preparación”, sostuvo.
Las milanesas, los fideos, los guisos e incluso los budines pueden continuar formando parte del menú familiar. La diferencia, según explicó la especialista, está en los ingredientes, las porciones, los métodos de cocción y la forma en que se combinan los alimentos. “Muchas veces son pequeñas elecciones las que transforman completamente el valor nutricional de una comida. No se trata de prohibir alimentos. Se trata de aprender a elegir, combinar y organizarse un poquito mejor para que comer saludable sea algo posible en la vida cotidiana”, concluyó.