Villa San Carlos igualó 1-1 frente a Real Pilar en el estadio Genacio Sálice, por una nueva jornada de la Primera B Metropolitana, en un encuentro trabado, disputado y con pocas situaciones para marcar diferencias. Pero la tarde tuvo un condimento especial: la despedida de Rodrigo Salinas, quien eligió el estadio villero para disputar su último partido como futbolista profesional.
El conjunto de Berisso logró ponerse en ventaja rápidamente. A los 2 minutos, Fernando Farías apareció para establecer el 1-0 y darle ilusión al Celeste. Sin embargo, Real Pilar reaccionó y a los 10 minutos encontró la igualdad a través de D. Vergara.
Durante la primera etapa, el conjunto visitante tuvo mayor tenencia de pelota, aunque el desarrollo fue bastante friccionado y disputado, con dos equipos que no lograron encontrar demasiados espacios para generar peligro.
En el complemento, el encuentro mantuvo esa misma tónica. La expulsión de un futbolista de Real Pilar le permitió a Villa San Carlos adelantarse unos metros y buscar con mayor decisión el arco rival. Sin embargo, pese a ese intento del Celeste, el marcador no volvió a modificarse y el encuentro terminó 1-1.
Pero más allá del resultado, todas las miradas estuvieron puestas en Rodrigo Salinas. A los 40 años, el delantero decidió ponerle punto final a su carrera profesional y pudo despedirse dentro de una cancha muy especial: el Genacio Sálice.
Salinas explicó que fue una decisión que se fue construyendo con el tiempo y que estaba convencido de dar este paso. Se marcha con 10 goles en la temporada, sintiéndose vigente y con la satisfacción de haber podido elegir el momento de su retiro.
En sus declaraciones, también recordó emocionado el sacrificio de su padre, el acompañamiento de su familia y de todas las personas que estuvieron presentes a lo largo de su trayectoria.
Además, tuvo palabras de agradecimiento para Villa San Carlos, institución que le abrió las puertas desde muy chico y que le permitió vivir una despedida cargada de sentimientos, pudiendo abrazarse con su gente en el lugar donde también construyó parte de su historia.
El delantero reconoció que sus compañeros, el cuerpo técnico, los dirigentes y su familia querían que continuara un tiempo más, pero sostuvo que no se sentía en condiciones de afrontar otra temporada con el mismo compromiso y sacrificio. Por eso, entendió que también era momento de dejarles espacio a los jóvenes que vienen detrás.
El empate ante Real Pilar quedará en los números de la jornada. Para Villa San Carlos fue un punto más en el campeonato, pero para Rodrigo Salinas fue mucho más que un partido: fue el último capítulo de una carrera, el cierre de una historia y la posibilidad de despedirse con su gente, en su casa, en el Genacio Sálice.