BerissoCiudad se acercó a la esquina de calle 10 y 144, en Villa Nueva, donde vecinos denunciaron que una obra realizada hace cerca de dos años dejó el sector en malas condiciones y complicó la circulación cotidiana.
En el lugar, una empresa habría colocado cuatro bocas de tormenta, aunque la intervención quedó sin una terminación adecuada: hay tierra removida, pozos, escombros y grandes bloques de cemento que convierten a la esquina en un punto difícil de atravesar tanto para peatones como para vehículos.
La situación se agrava cada vez que llueve. Según explicó Walter, vecino de la cuadra, el agua se acumula en la zona y afecta especialmente a quienes tienen dificultades para movilizarse. “Tenemos dos vecinas con complicaciones médicas; los días de lluvia no pueden salir a hacer sus prácticas médicas ”, expresó al describir una problemática que, lejos de resolverse, se repite con cada tormenta además en el territorio a muy pocos metros de la esquina hay también un refugio de mujeres , donde en la mayoría de los casos son embarazada o con niños .
A la falta de una calle transitable se suma el recorrido que toma el agua desde las arterias asfaltadas. Los frentistas señalaron que el escurrimiento termina dirigiéndose hacia la calle 11 y luego vuelve a descender por la calle 8, generando anegamientos y profundizando el deterioro de un sector que ya se encuentra afectado por la obra inconclusa.
Emanuel, otro de los vecinos consultados, sostuvo que el reclamo fue elevado en reiteradas oportunidades ante el Municipio, pero que todavía no recibieron una solución. “Ya nos cansamos de pedirle al municipio. Así no se puede ni transitar, sobre todo para los adultos mayores”, lamentó.
Ante la falta de respuestas, los propios habitantes de Villa Nueva aseguran que deben intervenir cuando el agua comienza a cubrir la calle.
Walter contó que, en los días de lluvia, son los vecinos quienes retiran la basura y destapan los sectores que colapsan para intentar que el agua pueda correr. “Nosotros somos los que destapamos las calles cuando se inunda; trabajamos para sacar la basura que colapsa”, relató.
Mientras la esquina continúa cercada y con evidentes signos de abandono, los vecinos de calle 10 y 144 esperan una intervención definitiva: no solo para reparar una obra que quedó a medio hacer, sino para recuperar la posibilidad de circular sin que una lluvia transforme la cuadra en un problema mayor.