Indignación

Vecinos de Villa Progreso: “Estamos cansados de reclamar y que nadie nos escuche”

Alejandra Burgos y Vanesa Lezica, integrantes de la Asamblea Barrial de Villa Progreso.
Alejandra Burgos y Vanesa Lezica, integrantes de la Asamblea Barrial de Villa Progreso.

Las integrantes de la Asamblea Barrial de Villa Progreso, Alejandra Burgos y Vanesa Lezica, visitaron los estudios de FM Berisso Ciudad para exponer las distintas problemáticas que atraviesan Villa Progreso, Villa Argüello y otros sectores de la Franja. Reclamaron una mayor presencia del Municipio, cuestionaron el funcionamiento de la recolección de residuos, denunciaron problemas de desagües e inundaciones y aseguraron que, pese a las numerosas reuniones y notas presentadas, no obtuvieron respuestas concretas. Además, adelantaron que analizan realizar una manifestación frente a la delegación municipal.

Uno de los principales reclamos de los vecinos está relacionado con la recolección de residuos domiciliarios. Según explicaron, actualmente un solo camión debe cubrir Villa Progreso, Villa Argüello y El Carmen, una situación que consideran insuficiente para atender la demanda de toda la zona. “Estamos cansadísimos de presentar notas con respecto a este tema. Ya estamos agotados porque la recolección se hace mal, es insuficiente. Hay un solo camión para los tres barrios y pretenden hacer una recolección completa de toda esta franja. No llegan, no dan abasto y eso hace que las calles estén inundadas de basura”, explicó Burgos.

La situación, según relataron, genera además consecuencias sanitarias para las familias. “Las casas de los vecinos se inundan de ratas. Tenemos vecinos que nos mandaron fotos de ratas que entraban a sus casas. Es una asquerosidad y todo viene de la misma mugre”, señalaron.

Las integrantes de la Asamblea explicaron que durante los últimos meses la frecuencia del servicio se habría reducido aún más. “Hace más de un mes o dos meses que se agarraron una maña: el jueves es el último día que pasa el camión, el viernes no pasa, sábado no pasa, lunes tampoco y recién vuelve a arrancar el martes, con suerte, y si no pasa el miércoles”, describieron.

De esta manera, las bolsas permanecen durante varios días en las calles y, según los vecinos, terminan generándose nuevos puntos de acumulación de residuos. “Las pilas de mugre y bolsas se acumulan en las calles y la gente termina tomando determinadas esquinas como basurales”, indicaron.

En ese sentido, los vecinos también cuestionaron la explicación que reciben desde la delegación municipal, donde se responsabiliza principalmente a los propios vecinos por arrojar residuos en lugares indebidos. “Nos dicen que la gente es sucia y que deja la basura porque es mugrienta. Pero no es tan sencillo, hay malos vecinos, eso es innegable, pero también hay vecinos que quieren cuidar el barrio y no pueden responsabilizar siempre al vecino”, remarcaron.

Según explicaron, parte del problema se origina en los denominados “acopios” que realizan los propios recolectores en determinadas esquinas. “Los recolectores hacen un acopio donde dejan toda una montaña de mugre y pasan dos horas después. En ese tiempo vienen los perros, rompen las bolsas y toda esa basura queda desparramada. Los recolectores no tienen una pala o una escoba para levantar la mugre que ellos mismos generan”, cuestionaron.

Para las integrantes de la Asamblea, esa situación genera un círculo difícil de romper. “El mal vecino ve que hay basura y vuelve a dejar otra bolsa. Así se van formando los basurales. No podemos erradicar estos focos que son una contaminación enorme para nuestros hijos, que caminan, hacen mandados o juegan en el barrio entre la basura y las ratas”, sostuvieron.

La problemática de los residuos, además, se encuentra directamente vinculada con otro de los grandes reclamos de los vecinos: el sistema de desagües y las inundaciones. “En Villa Progreso todo es un embudo, tenemos dos lugares principales por donde debería desagotar, pero de esos dos solamente uno funciona. Si hay basura dando vueltas, las bolsas se rompen, hay botellas y papeles y todo eso termina tapando las pocas bocas de tormenta que funcionan”, indicaron.

Los vecinos aseguraron que las últimas temporadas de lluvias agravaron considerablemente la situación. “Llueve un día unas gotas y la calle ya no se ve. Se tapa el cordón y los vecinos no pueden entrar ni salir con los autos. La mayoría de las calles que supuestamente figuran asfaltadas desde hace años siguen siendo de tierra. Cuando llueve se forma una verdadera chocolatada, los autos pasan y se arma un barrial. Los vecinos terminan subiendo los vehículos a las veredas para cuidarlos y después no se puede circular, ni por la vereda ni por la calle”, cuestionaron.

Incluso relataron situaciones en las que las ambulancias tuvieron dificultades para ingresar al barrio. “Ha pasado muchas veces que se descompensó gente, llamaron a la ambulancia y no quiso entrar por el estado de las calles y el agua. Si alguien quiere entrar o salir, tiene que hacer un circuito de 15 o 20 cuadras buscando por dónde se puede pasar”, contaron.

Otro de los reclamos está relacionado con la falta de rejillas en determinados puntos de desagüe. Según explicaron, el delegado anterior se había comprometido a conseguirlas, pero hasta el momento no llegaron. “Todavía estamos esperando las rejillas. Son importantísimas porque permitirían que no entre basura al drenaje y que el agua pueda circular”, señalaron.

Sin embargo, consideraron que el Estado municipal debe garantizar un sistema de recolección eficiente que permita evitar la formación de basurales. “Si no se puede erradicar el acopio, de última le pedimos al intendente un par de camiones más para hacer la recolección”, plantearon.

La falta de respuestas oficiales fue otro de los puntos centrales. Las integrantes de la Asamblea explicaron que comenzaron a organizarse a principios de año, luego de que distintos vecinos realizaran reclamos individuales por problemas relacionados con la basura, las alcantarillas, la seguridad y otros servicios. “Un vecino iba a reclamar por la basura, otro por la alcantarilla y así nos fuimos encontrando en la delegación. Dijimos: tenemos un grupo, a todos nos pasa algo, es una problemática común, entonces vamos todos juntos”, relataron.

“Tenemos un libro de actas donde vamos llevando cada nota que presentamos. Las notas están dirigidas al intendente, él las recibe, las firma y después no pasa nada. Estamos cansados de ese modus operandi”, cuestionaron.

Según explicaron, en reiteradas oportunidades solicitaron la presencia del intendente Fabián Cagliardi en las reuniones vecinales, pero aseguran que nunca asistió. “Hemos hecho dos o tres reuniones por mes. Fuimos a la delegación, las hicimos en la plaza y siempre pedimos que baje el intendente, jamás vino a ninguna reunión a la que lo hemos convocado”, afirmaron.

Las vecinas señalaron que, en algunas ocasiones, lograron encontrarse con Cagliardi durante sus visitas a la delegación municipal, aunque remarcaron que esos horarios resultan difíciles para quienes trabajan. “Las últimas veces que pudimos verlo fue porque nosotros fuimos los jueves, que es cuando él llega a la delegación. Pero la mayoría de los vecinos no puede ir a esa hora porque trabaja. Él tampoco intenta decir: un día voy a la reunión de los vecinos”, criticaron.

Además, relataron una situación que generó especial malestar entre los habitantes de la zona. “A mí me da bronca que cuando hacen una fiestita en la esquina de mi casa, él aparece y está con los vecinos, no importa si es martes, jueves o sábado. Pero si nosotros estamos pidiendo por las necesidades del barrio, no viene”, manifestaron.

Las integrantes de la Asamblea insistieron en que su reclamo no tiene una motivación partidaria y rechazaron cualquier vinculación política. “Nosotros no estamos con nadie. En el grupo no se puede hablar de política, ni de fútbol ni de religión. No queremos confrontación entre los vecinos. Solo queremos vivir mejor”, aclararon.

En esa línea, explicaron que el objetivo de la organización es conseguir soluciones concretas para cuestiones básicas del barrio. “Años atrás se podía vivir tranquilo. Los chicos podían jugar a la pelota sin tener que patear una botella de vidrio o pisar vidrios en la calle. Hoy no pueden andar en bicicleta porque pinchan las ruedas con los vidrios que quedan en las esquinas”, señalaron.

La situación también afecta al jardín de infantes ubicado en la zona. “En la esquina está el jardín y tampoco hay una boca de tormenta. Cuando mi hijo era chico, los días que llovía tenía que remangarme el pantalón hasta las rodillas y cruzarlo en brazos para que pudiera entrar”, relató una de las vecinas.

A su vez, señalaron que actualmente existe otro reclamo vinculado con esa institución educativa, la falta de personal para poner en funcionamiento un comedor. “Están tratando de implementar el comedor porque agregaron salas para los nenes más chicos, pero no lo pueden hacer porque faltan cocineros para la cantidad de chicos”, explicaron.

Los vecinos también hicieron un llamado a los concejales y a las distintas áreas municipales vinculadas con hidráulica, servicios públicos y residuos. “No queremos que nos solucionen todo. Queremos que, a través de ellos, se acerquen y conozcan la problemática. Que bajen a la Franja, que sesionen algún día en la zona y que podamos estar presentes para reclamar nuestros derechos”, plantearon.

Los vecinos también prepararon una nota de reclamo y manifestación vecinal destinada al intendente, en la que expresan su preocupación por la recolección diaria de residuos y el retiro de los no habituales. En el documento sostienen que, pese a los numerosos reclamos realizados, “la respuesta continúa siendo insuficiente o inexistente”.

Además, plantean una posible desigualdad en la atención de los distintos barrios de la zona por parte del actual delegado municipal. “Nosotros vemos que hacen mucho hincapié en uno de los barrios y no tanto en otros. Por ejemplo, El Carmen llaman y enseguida tienen respuestas y la recolección se hace más rápido. Los basurales que se ven en Villa Progreso no se ven de la misma manera en otros lugares”, expresaron.

Uno de los párrafos más críticos de la nota sostiene que los vecinos no buscan privilegios, sino igualdad en el acceso a los servicios públicos. “Quienes reclamamos por nuestros derechos no buscamos privilegios ni beneficios especiales. Exigimos únicamente servicios públicos esenciales prestados de manera eficiente y equitativa”, remarcaron.

Ante esta situación, adelantaron que evalúan realizar una manifestación frente a la delegación municipal. “Estamos planeando organizarnos para manifestarnos en la delegación y que el intendente nos dé una respuesta. Ya no sabemos de qué manera pedirle. No es un acto de confrontación. Es una reacción frente a la falta de respuestas y a la ausencia del Estado en cuestiones fundamentales para nuestros vecinos. Nadie debería tener miedo de reclamar sus derechos”, sostuvieron.

Finalmente, los vecinos de Villa Progreso insistieron en que su objetivo no es entrar en una disputa política, sino conseguir que las autoridades se involucren directamente con los problemas cotidianos del barrio. “Lo que más queremos es que nos solucionen los problemas. Nos gustaría que la persona que se acerque nos escuche y no solamente tenga el compromiso de llegar e irse. Queremos que se comprometa con la problemática que tenemos en el barrio”, concluyeron.

Comentarios