Educación

Estimulan a alumnos para que participen en Berisso

BERISSO, Julio 25.-(BerissoCiudad.com.ar) Cuando hace 3 años se hizo cargo de la ESB N° 17 de Berisso -126 entre 89 y 90-, Verónica Sosa se encontró con una matrícula de 74 alumnos y un índice de asistencia de entre 24 y 25 chicos por día. Ahora, al finalizar el receso invernal, 278 estudiantes votarán a una de las dos listas que se conformaron para conducir el flamante centro de estudiantes.

 

Al contrario de lo que sucede en otros colegios (ver nota central), la directora ha estimulado a los alumnos a organizarse y participar. Dan fe de ello María Recalde (4° año), Noelia Malek (4°), Lucas Escalera (5°) y Juan Herrera (4°), quienes también resaltan que "si un chico falta 2 ó 3 días lo llama a la casa. Y si falta un día más, va a buscarlo personalmente".

 

En materia de organización estudiantil, en Educación dicen que "cada escuela construye su propia historia". La ESB de El Carmen es una muestra fiel. Tras haber acudido al colegio en plenas vacaciones de invierno, a media mañana de un día gélido, y consultados sobre los principales problemas que quieren afrontar mediante la constitución del centro, los chicos disparan: "la indisciplina, las adicciones...".

 

"Todos queremos ayudar a los compañeros con problemas, pero corremos el riesgo de tomar un mal camino y empeorar las cosas. Por eso, con el centro vamos a ganar fuerza para reclamar y tener el apoyo y la orientación de los adultos", dicen María -que en cada gesto evidencia una clara condición de líder natural- y Noelia.

 

"ENERGIA MAL CANALIZADA"

 

Lucas y Juan apuntan a los problemas de infraestructura; algo a lo que parece no escapar ninguna escuela. "Para desdoblar 2° del Polimodal dividieron el aula en dos y quedaron dos espacios mínimos", señalan. "Y eso que hay terreno para construir un salón nuevo" acota María.

 

Les preocupa el tema de la violencia, aunque, al igual que en todos los colegios, afirmaron que "no se genera acá, siempre viene de afuera; peleas entre barrios y grupitos". "El centro va a ayudar, porque esa energía mal canalizada se va a volcar en otras cosas", confía Lucas.

 

También hubo un renglón para los docentes -"la mayoría no nos escucha"- y un proyecto muy concreto: "no pasa el micro; hay que ir hasta la 122 (4 cuadras) o hasta la 96 (6 cuadras), y a la hora de entrar es de noche".

 

Todos trabajan a contraturno. Y todos apuntan a "una escuela mejor". "María es la que tiene más experiencia porque estuvo en el centro de su escuela en Paraguay", apunta Noelia. "Se pueden conseguir muchas cosas, computadoras, pintura para el colegio, así como hacer actividades", dice ella. ¿Cuáles? Lucas quiere aprender música y tocar en la escuela. "Acá se da sólo Dibujo", dice.(Fuente: EL DIA)

Comentarios