En un Día del Trabajador atravesado por la crisis económica y la tensión política, dirigentes sindicales y representantes de distintos sectores de Berisso, La Plata y la región coincidieron en un mensaje común: no hay clima de festejo y crece la preocupación por la pérdida de derechos, el deterioro salarial y el empleo.
Las voces que se expresaron este 1° de mayo trazan un diagnóstico duro sobre la realidad actual, con cuestionamientos directos al Gobierno nacional y un fuerte llamado a la organización del movimiento obrero.
El secretario general de la CGT Regional y dirigente de UPCN, Héctor Nieves, fue uno de los más críticos. “Hoy no tenemos nada que festejar”, afirmó, al describir un escenario donde “muchísimos trabajadores no llegan a fin de mes”. En ese marco, apuntó contra el presidente de la Nación por sus declaraciones públicas y reclamó un cambio de rumbo: “En lugar de criticar, se tendría que dedicar a construir”.
Nieves también remarcó la preocupación por la falta de políticas hacia sectores vulnerables: “No se preocupan por los jubilados, los discapacitados ni los que menos tienen”, sostuvo.
En la misma línea, la secretaria general de UPCN, Fabiola Mosquera, definió el actual contexto como “un primero de mayo distinto”, atravesado por el ajuste y la conflictividad social. Recordó además la movilización del 30 de abril en defensa de los derechos laborales y fue contundente: “No nos pueden quitar un solo derecho más”.
Mosquera planteó que el escenario actual exige reflexión colectiva: “Estamos pasando un momento difícil con un Estado que no está presente”, advirtió.
Desde el ámbito estatal, el secretario general de ATE Berisso, Juan Jorajuria, profundizó el análisis y habló de un “contexto de extrema gravedad”.
Según expresó, el desmantelamiento del Estado no solo impacta en el empleo, sino también en la calidad de vida de la población: “Cada vez que se pierde un puesto de trabajo estatal, también se pierden derechos”.
En ese sentido, insistió en la necesidad de organización: “La unidad es clave para resistir este momento”.
Una mirada similar aportó el secretario gremial de ATULP, Ignacio “Nacho” Bruno, quien advirtió sobre un proceso más profundo: “Estamos ante una desjerarquización del trabajo y una pérdida de derechos que afecta a toda la sociedad”.
Además, vinculó la crisis laboral con cambios estructurales en el mundo del trabajo: “La automatización sin trabajadores es el modelo que se intenta imponer”, señaló.
Desde la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy fue aún más duro en su diagnóstico, al asegurar que el país atraviesa “días difíciles con caída de salarios, pérdida de empleo y cierre de fábricas”. En ese marco, sostuvo: “Los trabajadores seguimos generando la riqueza, pero también somos quienes la defendemos”.
El reclamo por la unidad también fue eje del mensaje del titular del SOSBA, Julio Castro, quien resumió el clima del sector: “La situación no es fácil, pero lo único que no podemos perder es la solidaridad y el espíritu de lucha”.
Desde el ámbito municipal, el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales, Jorge Rodríguez, eligió un tono más conciliador, con un mensaje de cercanía: “A pesar de todo, hay que seguir trabajando y acompañando a la familia municipal”.
En paralelo, el secretario general del SUPeH Berisso, Miguel Pujol, destacó la necesidad de cohesión en un contexto adverso: “Hoy más que nunca tenemos que estar unidos para lograr el país que queremos”.
Por su parte, desde el sector productivo, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Berisso, Mariano Schmarson, puso el foco en las pymes y el esfuerzo cotidiano: “Es un momento difícil donde hay que reinventarse y ponerle más esfuerzo al trabajo”, señaló, al tiempo que destacó el rol de comerciantes, emprendedores y trabajadores.
El mapa que dejó este 1° de mayo en la región es claro: unidad, preocupación y reclamo.
Sin actos masivos de celebración y con discursos atravesados por la crisis, el Día del Trabajador se vive más como una jornada de reflexión que de festejo. Un termómetro social que refleja el momento que atraviesa el país y que anticipa un año donde el conflicto laboral seguirá en el centro de la escena.