En una jornada cargada de memoria y emoción, el Concejo local llevó adelante este miércoles una sesión especial al cumplirse 50 años del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. El encuentro tuvo lugar en la Escuela Primaria Nº 8, ubicada en 6 entre 124 y 125, un escenario elegido no solo por su valor educativo sino también por su profunda carga simbólica: allí fue alumna Hilda Margarita Farías, vecina de Villa Argüello, víctima del terrorismo de Estado.
La sesión se desarrolló en el patio del establecimiento, con la presencia de la totalidad de los concejales, el intendente Fabián Cagliardi, autoridades educativas, docentes, alumnos y familiares de Farías, entre ellos su hermano Roberto Farías. La actividad fue impulsada a partir de un proyecto escolar que buscó mantener viva la memoria de la joven militante y tuvo como eje el descubrimiento de una placa conmemorativa y un mural con su imagen.
La primera en tomar la palabra fue la presidenta del bloque PJ - Fuerza Patria, Beatriz Grasso, quien ofreció un encendido discurso en el que recordó el horror de la dictadura y reivindicó la figura de Hilda Farías. “Para todos los argentinos que nos han dejado rastros horribles y de mucho dolor, espero que levantando estas banderas nos sintamos todos parte y acompañemos a las nuevas generaciones para que nunca se olviden, para que todos sepan que esto pasó en la Argentina, nunca más se vuelve a repetir”, expresó.
Grasso cuestionó además el concepto de “subversión” utilizado por el régimen militar. “¿Quién subvirtió el orden acá? Nosotros teníamos un gobierno constitucional elegido por el pueblo. Los que vinieron a subvertir el orden fueron ellos”, sostuvo, al tiempo que enumeró las acciones del terrorismo de Estado: cierre del Congreso, intervención del Poder Judicial, persecución, secuestros, centros clandestinos de detención y censura cultural.
En ese marco, destacó el rol de Farías como militante, trabajadora y estudiante, y recordó el largo camino de búsqueda hasta lograr su identificación. También rindió homenaje a las madres que enfrentaron la dictadura, en clara alusión a las Madres de Plaza de Mayo, subrayando su lucha incansable por la verdad, la justicia y la memoria.
Por su parte, el presidente del bloque UCR - AMUBE, Patricio Yalet, dirigió un mensaje especialmente a los jóvenes presentes, a quienes invitó a dimensionar las restricciones que imponía la dictadura. “No se podía militar ni hacer política. Había libros prohibidos, películas censuradas. Imagínense no poder elegir o que los obliguen a pensar de determinada manera”, explicó, en un intento por acercar aquella realidad a las nuevas generaciones.
Yalet también hizo un repaso histórico de la inestabilidad institucional argentina, recordando los golpes de Estado sucedidos entre 1930 y 1983, y definió al último proceso militar como “un descenso al infierno”, retomando la histórica frase del fiscal Julio César Strassera. En contraposición, destacó el retorno democrático y el liderazgo de Raúl Alfonsín, a quien atribuyó haber marcado el camino de la paz y la institucionalidad: “Convenció a los argentinos de que la salida era la democracia, la salida no era la lucha armada, la salida era la paz”, afirmó.
La jornada también incluyó la intervención del presidente del bloque de La Libertad Avanza, Damián Mena, quien propuso una mirada distinta sobre la construcción de la memoria histórica. “El 24 de marzo debería ser una fecha de reflexión para todos los argentinos. Entender el pasado exige una mirada completa”, señaló, al plantear que durante años se sostuvo una visión parcial de los hechos.
En su exposición, Mena sostuvo que “la memoria no debe transformarse en una herramienta de apropiación política, sino en un espacio común de diálogo que permita construir una sociedad más justa y evitar repetir los errores del pasado. Un gran país se construye con respeto, diálogo, memoria y con libertad”, cerró.
Tras las intervenciones de los concejales, tomaron la palabra directivos, docentes y alumnos de la institución. “Qué más identitario que la figura de Hilda Farías en la escuela, en el barrio”, expresó una docente, sintetizando el sentido del homenaje.
El acto culminó con el descubrimiento del mural y la placa conmemorativa en honor a Hilda Margarita Farías, en un momento de profunda emoción compartida entre autoridades, comunidad educativa y familiares.