El presidente de la Cooperativa Almaverde Lucas Conti, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para analizar la difícil situación que atraviesa la organización, la caída del consumo, el cierre de su histórico local de comercialización y la imposibilidad de continuar produciendo en el terreno que alquilaban. En este contexto, explicó cómo buscan sostener la cooperativa a través de la comercialización de productos agroecológicos, el reparto a domicilio y el vínculo directo con productores del cordón hortícola platense.
En primer lugar, explicó que actualmente la cooperativa se encuentra atravesando una etapa de reorganización, con un fuerte énfasis en la comercialización de productos agroecológicos. “Estamos trabajando fuerte en la dimensión económica y sociocultural, en lo ecológico productivo, haciendo que la verdura llegue a buen precio a las casas”, explicó.
Sin embargo, reconoció que el contexto económico actual representa uno de los momentos más complejos desde la creación de la cooperativa. “Es de los peores momentos que nos han tocado transcurrir, uno de los principales factores que golpeó a Almaverde fue la caída del consumo registrada durante el último año. Bajó el consumo total de lo que era nuestro canal de comercialización”, sostuvo.
A esta situación se sumó una problemática histórica para los productores que no cuentan con tierras propias: la imposibilidad de garantizar la continuidad de los espacios productivos. “Siempre fue difícil producir sin ser propietario, sin tener la seguridad de que van a estar ahí. Alquilando de palabra o a veces con buena intención y con contrato, como nos pasó en este último tiempo. La caída de las ventas terminó haciendo imposible afrontar los costos de los alquileres”, manifestó.
Almaverde contaba hasta hace pocos meses con dos espacios fundamentales para su funcionamiento: un terreno productivo ubicado sobre Montevideo y un local de comercialización situado en la misma calle. “Teníamos nuestro lugar de producción sobre Montevideo 55 y nuestro local de comercialización en Montevideo 23. Era un circuito bárbaro para que justamente llegue la verdura directa del productor al consumidor”, recordó.
“Como toda cooperativa, es una empresa que tiene que pagar muchas cuestiones, impuestos, servicios, de todo lo que alquilábamos. En un momento dejó de haber excedentes”, explicó.
La situación llevó a que Almaverde dejara de poder afrontar los alquileres y también los salarios de los trabajadores. “Dejamos de poder pagar el alquiler, dejamos de generar los sueldos para los trabajadores y tuvimos que ir achicando los gastos fijos”, relató.
Primero debieron abandonar uno de los espacios y posteriormente el otro. “Primero un alquiler, después dos alquileres y ahora estamos volviendo a las bases de la cooperativa, sin tanto desarrollo”, dijo.
El impacto emocional también fue importante para los integrantes de la organización. “Fueron meses que nos conmovieron un montón. Nos pegó de todos lados y nos sigue pegando un poco”, reconoció.
Actualmente, Almaverde conserva algunas plantaciones que habían sido realizadas antes del invierno, principalmente acelga y lechuga. Sin embargo, la cooperativa no podrá desarrollar la producción habitual durante la próxima temporada primavera-verano. “Ahora tenemos un poco de acelga que nos queda, que plantamos antes del invierno, y lechuga”, explicó.
“Lo que vamos a desarrollar en ese espacio, que nos lo van a prestar, es ir sosteniendo las semillas. Plantar algunas variedades para hacer la reproducción de semillas, tanto del tomate San Marzano, de acelga y de algunas variedades”, detalló.
La decisión representa una pausa obligada y no un cambio definitivo en el objetivo productivo de la cooperativa. “No es que nosotros nos estamos tomando un recreo obligado de lo que es producir, son vacaciones obligadas”, afirmó.
El cierre del local de Montevideo no significó solamente la pérdida de un punto de venta para Almaverde. Según explicó su presidente, también desapareció un espacio de comercialización para numerosos productores y familias vinculadas a la agricultura familiar. “Ese local inauguró en pandemia y seguía siendo el único local de agricultura familiar, de cooperativa y de productores de Berisso”, remarcó.
“Llegamos a tener más de 40 familias de la agricultura familiar y productores que hacían comida. Vendían mucho en nuestro local y ese canal de comercialización también dejó de ser para todo el sector, para toda la familia que vendía sus productos”, lamentó.
Por ese motivo, sostuvo que el cierre tuvo un impacto que excedió a la propia cooperativa. “Nosotros llegamos tarde a desprendernos de esas cosas y por eso tenemos algunas deudas, pero queríamos seguir sosteniendo la cuestión del espacio porque no era solo que dejamos nosotros de vender la verdura”, explicó.
Actualmente, Almaverde continúa comercializando sus productos pese a no contar con un local físico. “El almacén hoy en día no tiene un espacio físico, pero lo seguimos atendiendo por Internet”, expresó.
“No solo repartimos el bolsón de verduras, sino que ahora tenemos dulces, conservas, algunos compañeros que siempre trajeron barritas de cereal, algunos productos fríos también agroecológicos”, detalló.
La intención es que los productores que anteriormente utilizaban el local puedan continuar comercializando sus productos a través del sistema de reparto. “De a poco se van sumando todos los compañeros que teníamos en el almacén a lo que es un reparto a domicilio, como para no quedar tirados”, declaró.
“Tenemos cantidad de bolsas de abono, tenemos semillas también para vender, hay un montón de plantas que seguimos teniendo y vamos de a poco ubicándolas, vendiéndolas”, sostuvo.
El presidente de Almaverde también se refirió a la relación con el Municipio y a los espacios productivos que históricamente reclamó la cooperativa. “Contacto hay, de hecho hay un espacio productivo en Palo Blanco que venimos trabajando, como se pueda”, reveló.
A pesar de las dificultades, Almaverde continúa reclamando que ese espacio pueda ser cedido formalmente en comodato. “Esperemos que algún día definan de cedernos en un comodato de uso el espacio como corresponde”, manifestó.
El dirigente consideró que existe una falta de decisión política para impulsar el desarrollo productivo. “Creemos que no está la decisión política de hacer crecer productivamente Berisso, ni en verduras ni en nada”, cuestionó.
Por otra parte, el presidente de Almaverde aseguró que, pese a la crisis, la cooperativa continuará trabajando para sostener la comercialización de productos agroecológicos y recuperar en el futuro la producción propia. “Vamos a seguir haciendo una logística justa, un comercio justo, un comercio de cercanía desde La Plata hasta llegar a Berisso”, sostuvo.
Sin embargo, el horizonte de la cooperativa continúa siendo volver a producir en la ciudad. “No vamos a bajar los brazos por ese lado. Se tiene que hacer verdura en Berisso, como lo hacían nuestros abuelos y seguir comercializando”, concluyó.