Del Mundial al barrio

Ariel Santillán: “Que Luis Martín se tome 30 segundos para saludar a un club de barrio es un orgullo inmenso”

Santillán agradeció el gesto de Luis Martín.
Santillán agradeció el gesto de Luis Martín.

El presidente del Club Saladero, Ariel Santillán, dialogó con FM Berisso Ciudad sobre el emotivo saludo que recibió la institución por parte del preparador físico de la Selección Argentina, Luis Martín, en el marco del 54° aniversario del club. Además, repasó la amistad que los une desde hace casi tres décadas, destacó el crecimiento sostenido de la institución y habló de los proyectos para el fútbol juvenil y femenino.

 

En primer lugar, Santillán expresó la emoción que le generó el mensaje enviado por Luis Martín desde la concentración de la Selección Argentina, en un contexto tan especial como un nuevo aniversario del Club Saladero. “La verdad que me tomó muy bien, con un orgullo impresionante. No solamente por este saludo, porque él ya lo ha hecho en otras oportunidades. También ha colaborado con la donación de camisetas, ropa y distintos aportes para el club”, señaló.

 

El dirigente destacó especialmente el valor del gesto teniendo en cuenta el lugar que hoy ocupa Martín dentro del cuerpo técnico campeón del mundo. “Imaginate que está en la élite, en lo máximo de lo máximo del fútbol mundial. Que estando concentrado, en un lugar tan hermético y con toda la responsabilidad que tiene, se tome unos segundos para enviar un saludo a un club de barrio como el nuestro, es algo que llena de orgullo”, afirmó.

 

Para Santillán, el mensaje refleja además la esencia de quienes integran la Selección Argentina y el vínculo que mantienen con sus orígenes. “Él nunca se olvida de sus raíces ni de sus amigos. Eso es lo más importante. En el video habla justamente de los valores que transmiten los jugadores de la Selección, que también fueron chicos de barrio y crecieron en clubes como el nuestro. Ahí es donde nacen la mayoría de los futbolistas y también los valores que después los acompañan toda la vida”, remarcó.

 

Consultado sobre cómo nació la relación con Luis Martín, Santillán recordó que la amistad comenzó mucho antes de que integrara el cuerpo técnico de la Selección Nacional. “Lo conozco desde 1996, cuando jugábamos juntos en Fuerte Barragán, un club de Ensenada que en ese momento competía en la Liga Amateur Platense”, relató.

 

El presidente del Saladero recordó que llegó a ese club luego de atravesar las frustraciones propias de quien soñaba con llegar al fútbol profesional. “Había pasado por varias pruebas y no se me dio. Llegó un momento donde uno entiende que quizás no va a llegar y mi viejo me dijo: 'Bueno, estudias, trabajas o seguís jugando'. Él trabajaba en Propulsora y, casi engañándome, me llevó a jugar a Fuerte Barragán porque sabía que así podía conseguir trabajo y seguir ligado al fútbol”, contó entre risas.

 

Fue allí donde conoció a Martín, quien ya era una referencia dentro del plantel. “Luis era el capitán, la bandera del equipo. Ahí empezó una amistad que ya lleva casi treinta años. Seguimos reuniéndonos a comer asados, seguimos acompañándonos cuando alguno tiene un problema. Es un grupo que nunca perdió el vínculo y eso habla de los valores que nos dejó el deporte”, sostuvo.

 

Más allá del reconocimiento recibido en su aniversario, Santillán aseguró que el Club Saladero continúa creciendo, aunque reconoció que la situación económica obliga a avanzar con mayor lentitud. “Gracias a Dios seguimos dando pasos firmes. No de la manera que cualquier club quisiera, porque la situación económica golpea mucho, pero seguimos creciendo y eso nos pone muy contentos”, expresó.

 

El dirigente destacó que durante el aniversario también recibieron saludos de ex jugadores y personas vinculadas históricamente con la institución. “Cumplimos 54 años de vida y eso nos encuentra en un momento de crecimiento constante. Cuesta muchísimo, pero seguimos avanzando”, afirmó.

 

Además, explicó que uno de los principales ejes del crecimiento institucional continúa siendo el desarrollo del fútbol femenino. “Seguimos pisando muy fuerte ahí. Tenemos todas las categorías completas y se viene haciendo un trabajo enorme de formación. La competencia es importante, pero para nosotros la formación está por encima de todo”, aseguró.

 

Al mismo tiempo, confirmó que el gran objetivo de la institución sigue siendo poner en marcha el proyecto de divisiones juveniles. “Ahora estamos un poquito parados por el frío porque trabajar en determinados horarios se hace muy complicado, pero apenas mejore el clima vamos a retomar para terminar todo lo que falta”, indicó.

 

En ese sentido, destacó el esfuerzo permanente que realizan las familias para sostener el funcionamiento del club. “Con las cuotas sociales y deportivas vamos manteniéndonos. Hay que pagar luz, gas, mantenimiento y un montón de gastos. Hace poco también pudimos comprar los reflectores que nos faltaban para terminar la iluminación de otro sector de la cancha. Eso nos permite seguir avanzando”, comentó.

 

Uno de los desafíos que enfrenta el Saladero será definir en qué competencia participarán las futuras divisiones juveniles. “Hoy es muy difícil encontrar un espacio que respete la identidad del club. Uno siempre aspira a lo mejor y la Liga Amateur Platense sería el lugar ideal, pero ingresar no es sencillo porque existen muchas condiciones para poder hacerlo”, señaló.

 

“No queremos hacer algo improvisado. Queremos formar bien los planteles, elegir los profesores adecuados y desarrollar un proyecto serio para que realmente tenga continuidad”, manifestó.

 

El presidente de Saladero también hizo referencia al fuerte impacto que la situación económica genera sobre los clubes de barrio. “El acompañamiento de las familias ya no es el mismo que hace años. Antes iban todos los fines de semana y pasaban el día entero en la cancha. Hoy eso prácticamente no sucede”, lamentó.

 

“Hay que pagar la entrada, la comida, la bebida... Todo eso representa un gasto muy importante para una familia y muchas veces no pueden acompañar a los chicos”, sostuvo.

 

Para Santillán, el rol social de los clubes continúa siendo irremplazable. “Lo que buscamos es formar personas. Que los chicos aprendan valores, compañerismo, respeto y que esos aprendizajes les sirvan para toda la vida”, afirmó.

 

Entre los proyectos inmediatos, el presidente destacó la campaña solidaria impulsada para que todos los chicos puedan acceder a la nueva campera del club. “Desde el club era imposible afrontar el costo de más de doscientos camperones, por eso organizamos una rifa con una moto y varios premios para ayudar a las familias”, explicó.

 

“La idea era justamente que las familias no tuvieran que sacar tanta plata de su bolsillo. Nos fue bastante bien, quizás no como esperábamos porque la situación económica es complicada, pero sirvió para colaborar con todos”, señaló.

 

Finalmente, Ariel Santillán sostuvo que el principal objetivo continúa siendo sostener la actividad y seguir creciendo paso a paso. “Tenemos que seguir trabajando con paciencia y mucho esfuerzo para acompañar a nuestras familias, que están atravesando un momento muy difícil. Vamos a seguir proyectando porque creemos profundamente en el rol social del club y en todo lo que significa para nuestros chicos”, concluyó.

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