El intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, fue recibido este jueves por el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque, en el marco de una reunión de trabajo donde abordaron distintas políticas y programas sociales destinados al distrito.
El encuentro se desarrolló en un contexto de creciente preocupación social en la ciudad, luego de las declaraciones realizadas semanas atrás por el propio jefe comunal, quien había advertido que el Municipio debió cuadruplicar la asistencia alimentaria a comedores y vecinos debido a la crisis económica y al incremento de familias con dificultades para acceder a los alimentos.
Fue el propio Larroque quien dio a conocer la reunión a través de sus redes sociales, donde expresó: “Recibí al intendente Fabián Cagliardi con quien abordamos la agenda de trabajo conjunta que llevamos adelante en materia de políticas y programas sociales en Berisso”.
Asimismo, el ministro sostuvo: “En un contexto complejo como el que estamos atravesando, fortalecer la articulación y los vínculos con los municipios es prioritario para llevar soluciones a la comunidad”.
La reunión también se da pocos días después de que tomara trascendencia nacional un informe elaborado por la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Berisso, donde se expusieron datos alarmantes vinculados a la malnutrición infantil en la ciudad.
El relevamiento, realizado en escuelas donde funciona el Servicio Alimentario Escolar y también en comedores comunitarios, reflejó distintos problemas nutricionales en cientos de chicos berissenses. Entre los datos que surgieron, se detectaron casos de sobrepeso asociados a una alimentación deficiente, marcada por el exceso de harinas y carbohidratos y la falta de proteínas y alimentos de mayor calidad nutricional.
En ese contexto, el encuentro entre Cagliardi y Larroque también es interpretado como parte de la necesidad de fortalecer las políticas sociales y alimentarias para afrontar una problemática que comienza a generar fuerte preocupación en distintos sectores de la comunidad.
Frente a este diagnóstico realizado por la propia Secretaría de Salud municipal, ahora también comienza a surgir el debate sobre la necesidad de avanzar en medidas concretas e inmediatas para mejorar la calidad alimentaria que reciben los chicos en comedores y programas de asistencia. Es que, si el propio Estado reconoce oficialmente problemas de malnutrición infantil, también aparece como indispensable que esa información esté acompañada por resoluciones, políticas públicas y cambios efectivos en la asistencia alimentaria para revertir una situación que ya fue advertida por los propios números oficiales del Municipio.