Con un clima que a pesar de las lloviznas no entorpeció el domingo y el público recorriendo nuevamente la Carpa del Inmigrante, la Colectividad Italiana continúa desplegando una propuesta en la que la gastronomía se mezcla con los recuerdos familiares, las raíces y el desafío de transmitir las tradiciones a las nuevas generaciones.
En el marco de la 49.ª Fiesta Provincial del Inmigrante, BerissoCiudad visitó el stand italiano y dialogó con Sandra Forin, quien tiene una relación muy especial con esta celebración: de las 49 ediciones realizadas, asegura haberse perdido solamente una.
“En mi casa, siendo de italianos, era la Fiesta. Mi mamá quería siempre la casa llena de gente, cocinaba, preparaba comida. Para nosotros era la fiesta más importante”, recordó Sandra.
Una tradición familiar que también se expresaba hacia afuera. Según relató, en aquellos días su madre adornaba el balcón y preparaba la casa para vivir una celebración que trascendía las actividades oficiales y se convertía en parte de la vida cotidiana de la familia.
El desafío de transmitir las raíces
El crecimiento de la Fiesta y, especialmente, la presencia de distintas generaciones trabajando juntas dentro de la colectividad representan para Sandra uno de los aspectos más importantes.
“Hay que transmitir cosas que me fueron transmitidas a mí directamente. Ya quedamos pocos de los originarios, casi ninguno, y de los que somos hijos queda menos”, señaló.
Para ella, esa realidad implica también una responsabilidad: “Lo tengo que dejar, tengo que pasarlo a las generaciones más jóvenes. Y gracias a Dios se está dando”.
Precisamente, en el stand italiano puede observarse la participación de personas de diferentes edades, una continuidad generacional que permite que las recetas, costumbres e historias familiares sigan formando parte de una de las celebraciones más representativas de Berisso.
De los spaghetti y la focaccia al tiramisú y los cannoli
Y si de Italia se trata, la gastronomía ocupa inevitablemente un lugar protagonista.
Entre las opciones saladas, Sandra detalló que ofrecen spaghetti con boloñesa, focaccia con pesto y tomate confitado, mortadela con pistacho o jamón, pizzas y bruschettas, estas últimas preparadas sobre focaccia con tomate confitado, pesto y mozzarella.
La mesa dulce tampoco se queda atrás. Allí aparecen preparaciones como pastafrola, torta de ricota, torta de frutillas, cannoli, sfogliatella, tarantella y el tradicional tiramisú.
Una variedad que convierte al stand en una oportunidad para acercarse a parte de la tradición gastronómica italiana mientras se disfruta del resto de las actividades previstas en la Carpa.
“Hermandad”
Al momento de definir en una sola palabra qué representa para ella la Fiesta Provincial del Inmigrante, Sandra no dudó: “Hermandad”.
“Unión, para mí es eso. Recién estábamos hablando con una griega, con una chica ucraniana. Charlamos, vienen y compartimos. También es compartir”, expresó.
Y quizás allí aparezca uno de los sentidos más profundos de una celebración que atraviesa generaciones: colectividades con historias y culturas diferentes que durante estas jornadas vuelven a encontrarse alrededor de una misma identidad construida en Berisso.
Para Sandra Forin, aquella Fiesta que alguna vez se vivía con la casa llena, la comida preparada por su mamá y toda la familia reunida continúa hoy detrás del mostrador de la Colectividad Italiana, con un objetivo claro: que aquello que recibió de sus mayores pueda seguir pasando a quienes vienen detrás.