La reducción en la frecuencia de los colectivos que comenzó a sentirse en la región ya impacta de lleno en Berisso, donde vecinos denuncian demoras, unidades repletas y serias dificultades para llegar a trabajar o estudiar.
La medida, impulsada por empresas del sector en medio del aumento del combustible y la caída de pasajeros, implica menos servicios en la región y afecta directamente a quienes dependen del transporte público todos los días.
En este contexto, usuarios de distintas líneas que conectan Berisso con La Plata advierten que la situación se volvió insostenible, especialmente en horarios pico.
“Los micros pasan llenos y muchas veces ni frenan. Tenés que dejar pasar dos o tres para poder subir”, señaló una vecina de Villa Argüello que viaja a diario por trabajo.
En la misma línea, otro usuario que utiliza el servicio hacia el centro platense señaló: “Antes ya costaba, pero ahora es peor. Llegás tarde sí o sí, no hay forma de organizarte”.
Según reportes recientes, la reducción de frecuencias provocó paradas colmadas, largas esperas y colectivos completamente saturados, lo que complica la rutina diaria de miles de pasajeros en toda la región.
Además de las demoras, los vecinos remarcan el impacto económico: el transporte ya venía de varios aumentos en los últimos meses y representa un gasto cada vez más alto en el presupuesto familiar.
Mientras tanto, desde las autoridades locales advirtieron que podrían sancionar a las empresas si los recortes afectan el servicio, aunque la situación sigue sin resolverse.
En Berisso, el reclamo crece y se multiplica: menos micros, más espera y un servicio que, lejos de mejorar, empeora día a día.