A partir de enero de 2026, el Gobierno nacional, impulsado por la políticas de Javier Milei, puso en marcha una fuerte reducción de subsidios a los servicios de luz y gas, una medida que ya comenzó a sentirse en los hogares de la región. En el caso de Edelap, la empresa prestataria de este servicio en Berisso generó un ajuste que derivó en un incremento promedio del 3,5% en las facturas residenciales durante febrero.
El nuevo esquema de subsidios apunta a una segmentación más focalizada, eliminando beneficios para los usuarios de altos consumos y avanzando progresivamente hacia la aplicación de tarifa plena, un proceso que se proyecta completar hacia fines de 2026. En paralelo, la Provincia anunció la ampliación de la Tarifa Social Bonaerense, con un sistema de incorporación automática para sectores vulnerables, con el objetivo de amortiguar el impacto en los hogares con menores ingresos.
Durante una recorrida de Berisso Ciudad por la sede de Edelap en la ciudad, este medio pudo dialogar con una vecina que manifestó su disconformidad con el servicio y con el monto de las boletas que está recibiendo. Según expresó, el aumento en las facturas representa una carga difícil de sostener en el actual escenario económico, donde los ingresos no acompañan el ritmo de los ajustes tarifarios.
Además del impacto económico, persisten reclamos vinculados a la calidad del servicio. En las últimas semanas se registraron cortes zonales y tareas de normalización en distintos puntos de la región, situaciones que generan malestar entre los usuarios, especialmente durante jornadas de altas temperaturas o picos de consumo.