Septiembre asoma y la primavera, al menos para el bolsillo de los argentinos, no parece llegar precisamente con flores. El nuevo mes traerá otra batería de aumentos en medio de una economía familiar cada vez más ajustada: subirán el transporte público, las prepagas, los colegios privados bonaerenses con aporte estatal, el agua y distintos contratos de alquiler.
A esto se suman nuevas actualizaciones en telefonía, internet y cable, además de la expectativa por los cuadros de luz y gas y por el impacto del impuesto a los combustibles. Una lista que vuelve a poner distancia entre la desaceleración de la inflación que celebra el Gobierno nacional y la realidad cotidiana de millones de familias que siguen haciendo cuentas para llegar a fin de mes.
Se trata de gobernar con compromiso, con empatía y sensibilidad, algo que no tiene un Gobierno nacional que lo único que hace es complicarle la vida a la gente. pic.twitter.com/xQYviRp7WF
— Axel Kicillof (@Kicillofok) August 28, 2026
Congreso con media sanción sobre el Banco Central
Esa crisis también llegó al Congreso, donde la oposición intentó instalar el debate por el endeudamiento y la morosidad de los hogares. Reunió 133 votos, aunque no alcanzó la mayoría especial necesaria para habilitar el tratamiento inmediato, y buscará volver sobre el tema.
En paralelo, el oficialismo sí logró media sanción para dos iniciativas centrales de su agenda económica: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el denominado Inocencia Fiscal II. Mientras la política discute las reglas de la macroeconomía y el acceso al crédito, septiembre ya tiene sus aumentos esperando en la puerta.
Provincia: gestión, reclamos y un flanco para la oposición
Axel Kicillof mantuvo su recorrida por distintos distritos bonaerenses, inaugurando obras y mostrando gestión mientras profundiza la confrontación con Javier Milei. El gobernador volvió a reclamar los recursos que, asegura, Nación le recortó o adeuda a la Provincia, cuestionó el destino de los fondos provenientes del impuesto a los combustibles y reclamó recursos para infraestructura vial e hídrica, especialmente ante la preocupación por la llegada de El Niño.
El discurso busca instalar un contraste claro: una Provincia que asegura seguir haciendo obras frente a una Nación a la que acusa de paralizarlas y retener fondos que corresponden a los bonaerenses.
Pero mientras Kicillof eligió a la Casa Rosada como principal adversario, la oposición bonaerense encontró esta semana un punto sensible para devolver los golpes: el vacunatorio abandonado de Pilar, donde aparecieron jeringas, ampollas, documentación y otros insumos.
Legisladores opositores impulsaron pedidos de informes para conocer qué ocurrió con el predio y los recursos invertidos, mientras Provincia explicó que una decisión judicial ordenó restituir el inmueble e impidió retirar los elementos. Las explicaciones están sobre la mesa, pero también quedaron las imágenes, y la oposición encontró en ellas una postal incómoda para una gestión que hace de la presencia del Estado una de sus principales banderas.
Local: una recorrida regional con diferencias difíciles de esquivar
El viernes, la recorrida de Kicillof tuvo paradas en La Plata, Ensenada y Berisso y dejó comparaciones difíciles de esquivar. En nuestra ciudad, recibido por Fabián Cagliardi y acompañado por funcionarios provinciales, encabezó la entrega de cinco viviendas —de las ocho previstas—, escrituras y equipamiento para fortalecer la respuesta ante las posibles consecuencias del denominado “Súper Niño”.
Aportes importantes y siempre bienvenidos, aunque la escala contrastó con Ensenada, donde se inauguró una planta de envasado de agua y se entregaron 60 vehículos .
Hubo además un detalle político: el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, acompañó la recorrida y en sus redes mostró sus actividades en Ensenada y en el Hogar Ángel Azul de Abasto, en La Plata, pero Berisso quedó afuera de la postal del ministro. Tal vez un olvido de redes; aunque cuando cada acto, foto y publicación tiene lectura política, las ausencias también terminan diciendo algo.
Un barrio que pide vivir en paz
Hay vecinos de la zona de 8 y 161 que parecen no encontrar descanso. Son parte del mismo sector que viene padeciendo hechos de inseguridad y hasta el robo de caños de gas a plena luz del día, problemática por la que volvieron a reunirse con el secretario de Seguridad, Gabriel Marotte, buscando respuestas.
Como si eso fuera poco, ahora denuncian que un inmueble utilizado por un grupo evangélico se transformó en otro foco de conflicto: música, gritos y ruidos durante días de semana que, según los frentistas, llegan hasta la madrugada. Control Urbano ya intervino y se esperan novedades.
Entre cuidarse para que no les roben hasta los caños de sus casas y reclamar para poder dormir, los vecinos terminaron pidiendo algo bastante elemental: vivir tranquilos en su propio barrio.
Érica Valdez: un giro trascendental en la causa
Después de meses de reclamos, cuestionamientos y una familia que nunca aceptó la hipótesis inicial de suicidio, la causa por la muerte de Érica Valdez tuvo un giro trascendental: la Justicia dispuso el cambio de calificación legal para que el caso sea investigado bajo la hipótesis de femicidio.
La decisión no determina todavía qué ocurrió ni establece responsabilidades, pero representa un paso fundamental para una familia que viene denunciando irregularidades y exigiendo otra perspectiva de investigación.
Una respuesta que trae algo de alivio, aunque está lejos de cerrar la pelea: sus familiares preparan una nueva marcha para mantener vivo el reclamo y seguir pidiendo justicia.
La oposición también encontró su propio bache
En el terreno político, la oposición local tampoco dejó pasar la semana. El concejal Maximiliano Fernández pasó por FM Berisso Ciudad y apuntó contra la gestión municipal por problemas que forman parte de la vida cotidiana de los vecinos.
El estado de las calles ocupó buena parte de sus críticas y lo sintetizó con una frase contundente:
“Hoy cada vecino tiene su propio bache en la ciudad”.
Una problemática que acumula reclamos en distintos barrios y obliga al Municipio a acelerar respuestas, porque mientras la política discute proyectos y mira hacia 2027, los pozos siguen estando ahí, bastante más cerca de los vecinos que las próximas elecciones.
Berisso ya empieza a vestirse de fiesta
Y mientras la política discute, los reclamos se acumulan y los problemas cotidianos siguen esperando respuestas, Berisso también camina hacia una de esas fechas que forman parte de su identidad.
El próximo 4 de septiembre, Día del Inmigrante, marcará la antesala de una nueva Fiesta Provincial del Inmigrante, uno de los acontecimientos más importantes y queridos de la ciudad. Las colectividades ya trabajan a pleno, la Asociación de Entidades Extranjeras ultima detalles y, junto con la Municipalidad, comienza a tomar forma una celebración que volverá a desplegarse durante septiembre y octubre.
Se espera la tradicional carpa y todo lo que año tras año se construye detrás de ella, con muchísimo trabajo y esfuerzo. Porque más allá de las diferencias, las críticas y una realidad que muchas veces golpea, hay momentos en los que Berisso vuelve a encontrarse alrededor de aquello que mejor cuenta su historia: sus inmigrantes, sus colectividades y una fiesta que ya empieza a sentirse en la ciudad.