Presente y futuro

El Ballet Intercolectividades de Berisso proyecta nuevos desafíos

Julián Juncos y Javier Barbeito, integrantes del Ballet Intercolectividades de Berisso
Julián Juncos y Javier Barbeito, integrantes del Ballet Intercolectividades de Berisso

En una nueva emisión del programa Voces de Colectividades, conducido por Angie Herrera por FM Berisso Ciudad en el 88.5 del dial, Julián Juncos y Javier Barbeito, integrantes del Ballet Intercolectividades de Berisso, compartieron un balance de lo vivido durante este año, repasaron la historia del grupo y adelantaron algunos de los proyectos que comienzan a pensarse para 2027, cuando la agrupación cumplirá 15 años de trayectoria.

Luego de una intensa participación en la 49ª Fiesta Provincial del Inmigrante, el ballet atraviesa un breve período de descanso, aunque sus integrantes ya tienen la mirada puesta en nuevas coreografías y presentaciones.

Javier Barbeito, integrante de la colectividad belarusa y del ballet desde este año, contó cómo fue su experiencia de incorporarse a un espacio que admiraba desde pequeño. “Fue un año bastante movido. Tuvimos muchas presentaciones, bastantes ensayos y muchos chicos somos nuevos en Intercolectividades”, expresó. En su caso, el desafío fue aprender danzas de otras culturas, más allá de las tradicionales de su colectividad. “Yo estoy acostumbrado a las danzas belarusas y después tuve que empezar a aprender pasos armenios, griegos, por poner un ejemplo. Fue un desafío, pero la verdad que lo disfruté muchísimo”, señaló.

Por su parte, Julián Juncos, referente de la colectividad italiana y director del Ballet Piccolini, destacó que 2026 representó una etapa de renovación y crecimiento para el grupo. “Fue un lindo año, un año de recambio, de arrancar de nuevo con un montón de cosas. Contentos con la repercusión, con cómo salió el show y con los comentarios que han llegado”, manifestó.

Un proyecto que nació hace 14 años y se convirtió en parte de la identidad de Berisso

Durante la entrevista, Juncos recordó los comienzos del Ballet Intercolectividades, creado en 2012 a partir de una iniciativa impulsada por David Bulus y Daniel Milewski, junto con la Comisión de Jóvenes de la Asociación de Entidades Extranjeras.

Lo que inicialmente parecía una propuesta difícil de concretar terminó convirtiéndose en uno de los espectáculos más esperados de la Fiesta Provincial del Inmigrante. “Fue una idea utópica que se alcanzó, que se pudo llevar adelante, convencer a las instituciones de ceder música, de prestarnos un ratito su cultura”, recordó Juncos.

En ese sentido, destacó que quienes pasaron por el ballet asumieron el compromiso de preservar un proyecto que representa la esencia de la ciudad. Al describir el espíritu de la agrupación, que reúne a jóvenes de diferentes colectividades para compartir sus danzas y tradiciones, Juncos lo sintetizó como “todos distintos y a la vez unidos atrás de un mismo proyecto”.

Actualmente, para formar parte del ballet es necesario ser mayor de edad y contar con el acompañamiento de alguna de las instituciones que integran la Asociación de Entidades Extranjeras.

La posibilidad de crear un Ballet Intercolectividades infantil

Uno de los temas que despertó mayor interés durante la conversación fue la posibilidad de impulsar una versión infantil del Ballet Intercolectividades.

La propuesta, que viene siendo planteada por integrantes de distintas instituciones, apunta a generar un espacio donde los niños puedan compartir y aprender las danzas de otras colectividades.

Juncos reconoció que se trata de una iniciativa atractiva, aunque requiere resolver cuestiones organizativas, principalmente relacionadas con los espacios y los tiempos de ensayo. “La idea está buenísima, estoy de acuerdo. Yo dirijo un ballet de más de 70 chicos, así que estoy acostumbrado a tratar con niños. Pero bueno, acá hay que encontrar un lugar donde puedan todos y quizás el año que viene trabajaremos en pos de eso”, adelantó.

También reveló que comenzaron a surgir propuestas para incorporar a los ballets de adultos mayores, que en los últimos años han registrado un importante crecimiento dentro de las colectividades.

De esta manera, el Ballet Intercolectividades podría ampliar su alcance y generar nuevas oportunidades de participación para distintas generaciones.

El ejemplo que llegó a las escuelas

Otro de los aspectos destacados fue la influencia que el Ballet Intercolectividades comenzó a tener entre estudiantes de la ciudad.

Durante el programa, Angie Herrera mencionó la experiencia de aproximadamente 15 alumnos del Colegio Canossiano San José que se reúnen fuera del horario escolar para ensayar danzas tradicionales de diferentes colectividades.

Se trata de jóvenes que, por iniciativa propia, organizan los encuentros, comparten conocimientos y dedican varias horas a preparar coreografías.

La experiencia fue valorada por los entrevistados como una muestra de que el trabajo desarrollado durante estos años logró trascender los escenarios de la Fiesta del Inmigrante.

Juncos explicó que esa curiosidad por conocer otras culturas es precisamente lo que ocurre dentro del ballet. “Uno llega defendiendo tu cultura y empezás a conocer la cultura de él, y te gusta”, expresó, al señalar que ese intercambio termina generando vínculos que van mucho más allá de la danza.

Las colectividades como refugio y lugar de pertenencia

La entrevista también tuvo momentos de profunda emoción cuando los participantes reflexionaron sobre el papel que cumplen las instituciones de inmigrantes en la vida de sus integrantes.

Juncos señaló que, durante las distintas actividades y elecciones de representantes culturales, escuchó reiteradamente a jóvenes expresar que habían encontrado en sus colectividades un espacio de contención. “Todos decían: la colectividad me salvó. O en la colectividad encontré un refugio”, recordó.

Para el referente italiano, las instituciones representan mucho más que un lugar donde aprender bailes tradicionales. Son espacios donde conviven generaciones, se construyen amistades y se encuentran personas dispuestas a acompañarse en los momentos difíciles.

En ese contexto, Javier Barbeito compartió una experiencia personal vinculada con el fallecimiento de su abuelo en 2024. El joven recordó que, durante aquel momento especialmente doloroso, encontró en la colectividad belarusa y en el conjunto Chaika un acompañamiento fundamental. “La colectividad fue la primera en darme una mano, en abrazarme también”, relató, y agregó que “la colectividad fue mi refugio durante todo ese tiempo”.

Su testimonio reflejó una de las ideas que atravesó la conversación: el valor de las instituciones como espacios de encuentro, acompañamiento y pertenencia, especialmente para los jóvenes.

Nuevos proyectos y actividades culturales

De cara a los próximos meses, los integrantes del Ballet Intercolectividades adelantaron que comenzarán a retomar los ensayos y a trabajar en la selección de nuevas danzas para sus futuras presentaciones.

Juncos explicó que las coreografías se preparan en diálogo permanente con las instituciones y sus directores, respetando las particularidades culturales de cada colectividad.

Durante el programa también hubo espacio para difundir actividades organizadas por las colectividades italiana y belarusa.

Entre ellas, se anunció una jornada de arte Madonnari, una expresión artística italiana que consiste en la realización de obras en vivo, prevista para el sábado 7 de noviembre, a las 16 horas, en el Club Unión Vecinal, con entrada libre y gratuita.

Por otra parte, Barbeito anticipó una exposición fotográfica dedicada a la mujer belarusa, programada para el miércoles 18 de noviembre, a las 18 horas, en Casa de Cultura, además de los preparativos para una nueva celebración de Kupala durante diciembre.

Un ballet que sigue creciendo

A las puertas de cumplir 15 años, el Ballet Intercolectividades continúa consolidándose como una de las expresiones culturales más representativas de Berisso.

Su propuesta no solo permite compartir las danzas y tradiciones de las distintas comunidades inmigrantes, sino que también fortalece los vínculos entre generaciones y mantiene viva una identidad que forma parte de la historia de la ciudad.

La posibilidad de incorporar a los más chicos y ampliar la participación de otras generaciones aparece como uno de los desafíos para el futuro.

Mientras tanto, sus integrantes se preparan para volver a los ensayos, con el mismo entusiasmo que dio origen al proyecto en 2012 y con una convicción que quedó reflejada durante toda la entrevista: las colectividades no son solamente instituciones donde se preservan tradiciones, sino también lugares donde muchas personas encuentran amigos, acompañamiento y un espacio al que sienten como propio.

Comentarios