Voces de Colectividades

El Centro Yugoslavo Argentino, una historia que se mantiene viva de generación en generación

Dámaris Sanchez, Aldana Iovanovich y Jorgelina Lima, Representante cultural, presidenta y tesorera de la entidad, respectivamente.
Dámaris Sanchez, Aldana Iovanovich y Jorgelina Lima, Representante cultural, presidenta y tesorera de la entidad, respectivamente.
Dámaris Sol Sánchez, representante cultural del Centro Yugoslavo Argentino.
Dámaris Sol Sánchez, representante cultural del Centro Yugoslavo Argentino.

En el marco de una nueva edición de la Fiesta Provincial del Inmigrante, el Centro Yugoslavo Argentino de Berisso volvió a poner en valor su historia, el esfuerzo realizado para sostener la institución y, fundamentalmente, el protagonismo de las nuevas generaciones en la continuidad de sus tradiciones.

La presidenta de la institución, Aldana Iovanovich; la tesorera, Jorgelina Lima; y la representante cultural, Damaris Sol Sánchez, fueron entrevistadas por Angie Herrera en FM Berisso Ciudad, durante el programa Voces de Colectividades, que se emite todos los miércoles de 12 a 14 horas.

Durante una extensa charla, Iovanovich repasó buena parte de la historia de la institución y puso especial énfasis en lo que significó para la colectividad conseguir finalmente un espacio propio, “Somos una de las colectividades más antiguas de la ciudad y también fundadora de la Asociación de Entidades Extranjeras”, destacó la presidenta.

De andar “de acá para allá” a tener una casa propia

Uno de los aspectos que atravesó durante muchos años la historia del Centro Yugoslavo fue precisamente la falta de una sede propia. Esa situación obligaba a sus integrantes a desarrollar las actividades en diferentes espacios, “Íbamos de acá para allá. Éramos itinerantes”, sintetizó Iovanovich al recordar aquella etapa.

Pero la falta de una sede implicaba mucho más que la dificultad de encontrar un lugar para reunirse. También representaba un problema a la hora de conservar documentos, objetos y recuerdos que forman parte de la historia de la institución y de las familias que la construyeron, “Cuando vos no tenés un espacio físico, el patrimonio… va de casa en casa. Y en ese camino se pierden las cosas”, explicó.

La posibilidad de contar finalmente con un lugar propio significó entonces un cambio trascendental para la colectividad: no solamente permitió concentrar las actividades, sino también comenzar a resguardar y reconstruir parte de su patrimonio.

Iovanovich describió con sencillez el espacio que hoy poseen: “Es una casita, no es una super institución…”. Sin embargo, detrás de esas dimensiones existe un valor que excede ampliamente lo edilicio. Es el lugar donde la colectividad puede reunirse, enseñar, bailar, compartir y conservar una historia que durante décadas debió trasladarse de un sitio a otro.

Los jóvenes, protagonistas del presente

Para Iovanovich, los jóvenes no representan únicamente la posibilidad de que la institución continúe dentro de algunos años, sino que ya tienen un papel activo en su funcionamiento, “Son nuestro presente y son el futuro”, remarcó.

Esa renovación generacional se expresa especialmente a través de las actividades culturales y de la danza, uno de los principales vehículos para transmitir las tradiciones.

Allí aparece el ballet Dunav, espacio en el que participa Damaris Sol Sánchez, quien este año asumió además la responsabilidad de representar culturalmente al Centro Yugoslavo Argentino.

Damaris Sol Sánchez y el desafío de representar sus raíces

Durante la charla, Damaris contó cómo atravesó el momento de decidir si se postulaba para representar a la institución y destacó especialmente el respaldo recibido por quienes comparten con ella las actividades cotidianas, “Desde el primer día ellas me apoyaron cuando yo les dije: ‘Chicas, no sé si postularme porque hay tantas candidatas divinas dentro de la colectividad’”, recordó.

Ese acompañamiento quedó demostrado incluso momentos antes de llegar a FM 88.5, “Antes de venir acá estaba dando clases con mis alumnas y todas me dijeron: ‘Mandanos saludos en la radio’”, relató.

Y aprovechó inmediatamente para cumplir con el pedido: “Así que saludos a mis alumnas del turno mañana, a las de adultos mayores, turno tarde y turno noche. Gracias a todas por el apoyo”.

Su participación como representante cultural adquiere así un significado que va más allá de una elección o de las actividades propias de la Fiesta del Inmigrante. Damaris forma parte de esa generación joven a la que hacía referencia Iovanovich cuando hablaba del presente y del futuro de la institución.

Una historia que busca preservarse

La experiencia relatada por Aldana acerca de los años en que la institución no contaba con una sede también deja planteado uno de los desafíos centrales de las colectividades: preservar su patrimonio y transmitirlo.

Documentos, fotografías, vestimentas, objetos y recuerdos familiares adquieren un valor particular porque permiten reconstruir la historia de quienes llegaron a Berisso y contribuyeron a formar la identidad de la ciudad.

Por eso, contar con un espacio propio permitió al Centro Yugoslavo no solamente disponer de un lugar para sus actividades, sino también comenzar a concentrar una memoria que durante mucho tiempo permaneció distribuida entre las casas de sus integrantes.

Una colectividad con pasado, presente y futuro

Por un lado, la historia que Aldana Iovanovich recupera y la tarea institucional que lleva adelante junto a integrantes de la comisión, entre ellas la tesorera Jorgelina Lima. Por otro, jóvenes como Damaris Sol Sánchez, que encuentran en la danza y en la representación cultural una manera de continuar vinculadas con las raíces de sus familias.

En vísperas de una nueva Fiesta Provincial del Inmigrante, el Centro Yugoslavo Argentino de Berisso vuelve así a encontrarse con su propia historia.

Una institución que durante años fue “itinerante”, que logró tener finalmente su casa y que hoy encuentra en las nuevas generaciones la posibilidad de mantener viva una identidad que forma parte inseparable de la historia inmigrante de Berisso.

 

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