A partir de una reciente publicación de BerissoCiudad sobre la historia del tradicional encendido de la antorcha, Constantino Michalakakis, sobrino de Stavros Michalakakis, se comunicó con este medio para aportar su testimonio y pedir que se reconozca el papel que, según sostiene, tuvo su tío, histórico integrante de la Colectividad Griega de Berisso, en el nacimiento de la iniciativa.
Según relató Constantino, la historia se remonta a mediados de la década del 70, entre 1975 y 1977. Por entonces practicaba atletismo en el Centro Atlético Berisso bajo la conducción de Olmi Filgueira y, durante una ceremonia de entrega de trofeos, Stavros realizó una reseña sobre la historia griega y el origen de la maratón.
Fue en aquel encuentro, recordó, donde Stavros Michalakakis y Olmi Filgueira se conocieron y comenzaron una amistad que posteriormente habría dado lugar a la idea de realizar el encendido de la antorcha.
“La idea salió de mi tío y Olmi Filgueira, y Stavros realmente encendió la antorcha”, afirmó Constantino, al cuestionar otras reconstrucciones históricas que atribuyen la gestación de la iniciativa a diferentes protagonistas.
Stavros Michalakakis fue uno de los fundadores de la Colectividad Griega de Berisso y además se desempeñó como maestro en la escuela de la institución. Su sobrino lo recuerda como una persona estrechamente vinculada con la actividad cultural, impulsor de obras teatrales, tanto patrióticas como humorísticas.
Constantino explicó que decidió hacer público su testimonio después de observar la reciente cobertura del tradicional encendido y escuchar una versión diferente sobre sus orígenes.
“Yo solamente quiero que se reivindique el nombre de mi tío. No quiero participar para figurar; quiero que se cuente la historia como realmente fue y, por supuesto, que también se reconozca a Olmi Filgueira”, remarcó.
Además, adelantó que presentó una nota ante la Comisión Directiva de la Colectividad Griega con la intención de que el planteo sea trasladado a la Asociación de Entidades Extranjeras.
El reclamo adquiere una dimensión particular de cara al próximo aniversario de la celebración, cuando se cumplirán 50 años de una tradición que se convirtió en parte de la identidad cultural de Berisso. Para la familia, la intención es concreta: que al reconstruir esa historia también quede registrado el nombre de Stavros Michalakakis.