Uno de los integrantes del jurado de la elección del Embajador Cultural de la Fiesta Provincial del Inmigrante 2026 Luis Podestá, contó su versión de lo ocurrido durante la polémica definición del viernes.
Aseguró que Alemania y Polonia habían empatado en puntaje, que el jurado definió que el representante alemán fuera Embajador y el polaco Viceembajador y que, tras el planteo de una descalificación por tres segundos, los cinco jurados se retiraron sin firmar el acta. “La decisión no tiene que ver con nosotros. Nosotros elegimos”, afirmó.
La polémica que rodeó la elección del Embajador Cultural de la 49ª Fiesta Provincial del Inmigrante sumó este sábado la palabra de uno de sus protagonistas. Luis Podestá, integrante del jurado, dialogó con el director de BerissoCiudad y reconstruyó lo sucedido durante una definición que terminó extendiéndose por más de una hora y generando tensión entre los distintos actores involucrados.
Podestá fue categórico respecto del resultado al que había llegado originalmente el jurado: según explicó, luego de evaluar a los siete participantes, los representantes de Alemania y Polonia terminaron exactamente empatados en puntaje.
“Nos preguntaron qué nos parecía a nosotros. Como nos gustó un poco más, pero muy poquito más, el chico de la colectividad alemana, dijimos Alemania-Polonia. Así era el orden”, relató.
De esta manera, según su versión, la decisión del jurado era que el representante de la colectividad alemana fuera elegido Embajador y el representante de Polonia, Viceembajador.
El planteo por los tres segundos
Podestá explicó que la situación cambió cuando, una vez finalizada la evaluación y cuando se disponían a firmar la planilla, surgió un planteo relacionado con el tiempo utilizado por el representante alemán durante su presentación.
“Entra esta persona por los puntajes, por los tiempos de baile, y dice: ‘Alemania hay que descalificarla en baile porque se pasó tres segundos’”, relató.
Según explicó el jurado, la respuesta que recibieron fue que el participante había demorado tres segundos adicionales en abandonar el escenario una vez concluido el baile.
“Nosotros dijimos: ‘Pero eso es una pavada, porque el tipo no tiene que desaparecer del escenario. Si terminó de bailar en el borde del escenario, hasta que sale, lógicamente que va a tardar más de tres segundos’”, sostuvo
Para Podestá, allí comenzó el conflicto que terminó modificando completamente el desarrollo de la elección.
“Ahí es donde empezó toda la debacle, que vinieron con estos tres segundos, que es una pavada, porque si vos me decís se pasaron 20 segundos es un montón, o ya un minuto es un montón, pero tres segundos, que es lo que tarda en salir del escenario…”, cuestionó.
“El jurado no decidió” el resultado que finalmente se anunció
Uno de los puntos que Podestá buscó dejar especialmente aclarado fue la responsabilidad del jurado frente a la designación que finalmente se comunicó públicamente.
“El jurado no decidió nada. El jurado decidió que el representante de la colectividad alemana sea el embajador y el representante de la colectividad polaca sea el viceembajador, por estar empatados en número”, afirmó.
También explicó que el representante de Albania había quedado tercero en el orden de evaluación y remarcó que su cuestionamiento no está dirigido hacia quien finalmente fue proclamado.
“El chico estuvo muy bien y habla muy bien y va a representar a Berisso muy bien. No es en contra de él esto”, aclaró.
Según Podestá, el nivel de los siete participantes fue muy parejo y precisamente por esa razón la definición resultó tan ajustada.
Los jurados se fueron sin firmar el acta
Ante el desacuerdo generado por la situación, Podestá aseguró que los cinco integrantes del jurado decidieron retirarse y que el acta no fue firmada por ellos.
“Nosotros nos fuimos sin firmar el acta”, afirmó.
El jurado señaló además que durante la evaluación había dos escribanas encargadas de fiscalizar los puntajes y destacó que, hasta la aparición del planteo relacionado con el tiempo, el procedimiento se había desarrollado con normalidad.
“Las dos escribanas avalaron el voto nuestro. Hasta ahí tenían todas las cosas súper claras, como los años anteriores. Te vuelvo a decir, es la primera vez que me pasa”, expresó.
Incluso contó que el control durante la evaluación había sido estricto: “Yo en un momento le comento una cosa a un jurado al lado mío y el fiscal me dice: ‘No pueden hablar entre ustedes’. O sea que me retaron a mí también porque le comenté una cosa al jurado. Entonces, por eso te digo, estuvo todo muy cuidado”.
Qué respondió sobre Aldana Iovanovich
Durante la entrevista, Podestá fue consultado en dos oportunidades por la versión que señalaba a Aldana Iovanovich como la persona que habría intervenido en el planteo relacionado con los tres segundos.
El jurado evitó confirmarlo. “Yo prefiero no contestarte”, respondió inicialmente.
Más adelante, ante una nueva consulta sobre esa versión, volvió a evitar identificar responsables: “Yo no te voy a dar ningún nombre porque no podés matar al emisario que viene con la mala noticia”. Y aclaró expresamente: “Si es así, que yo no te lo afirmo…”.
Podestá consideró que, independientemente de quién haya transmitido el planteo, la situación no podría reducirse a una decisión individual.
“Hay una decisión atrás de esa noticia de más gente. O sea, no es una decisión arbitraria de una persona sola”, sostuvo. “Acá hay otros intereses que nosotros no conocemos”
Podestá fue todavía más duro al explicar por qué decidió apartarse
“No nos vamos a prestar a esto, porque acá hay otros intereses que nosotros no conocemos”, afirmó, aunque evitó identificar cuáles serían esos intereses o responsabilizar a personas determinadas.
También remarcó que los integrantes del jurado realizan la tarea de manera gratuita y que, en su caso, aceptó la convocatoria por su vínculo histórico y afectivo con la Fiesta Provincial del Inmigrante.
Podestá, de 56 años, recordó que lleva cuatro décadas vinculado a los escenarios y que esta había sido su cuarta participación como jurado en la elección del Embajador. “No voy a poner la cara para estas cosas. Yo tengo una trayectoria, yo tengo 56 años y hace 40 que me subo a los escenarios. Jamás me involucraron en nada turbio”, expresó.
Y agregó: “No me voy a prestar a este tipo de decisiones que son arbitrarias y que no pasan por el jurado. La decisión no tiene que ver con nosotros. Nosotros elegimos”.
“Les matan la ilusión”
Más allá de la controversia institucional, Podestá puso especialmente el foco en los participantes y en las consecuencias que, a su entender, puede provocar lo sucedido. “A mí me da mucha tristeza que jueguen con la ilusión de los chicos”, expresó.
Y cerró con una advertencia sobre futuras ediciones del certamen: “Les matan la ilusión con estas cosas. Porque el año que viene, Dios quiera que me equivoque, no van a ir siete, van a ir dos o tres”.
Así, mientras continúan las repercusiones por una noche marcada por las demoras, discusiones y desacuerdos, la versión de uno de los integrantes del jurado abre nuevos interrogantes sobre el procedimiento que derivó en la proclamación final y, fundamentalmente, deja planteada una cuestión concreta: según Podestá, la decisión anunciada ante el público no fue la que habían tomado los cinco profesionales convocados para evaluar a los participantes.