El responsable del Centro Juvenil del Municipio y del programa Beri-Ciencia, Luciano Masini, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad junto a Estefano Bellini, referente del taller de robótica, y Joaquín Manso, referente del taller de cohetería, para contar la iniciativa que busca acercar a jóvenes de Berisso al mundo de la ciencia, la tecnología, la programación, la astronomía y la ingeniería.
La propuesta está destinada principalmente a jóvenes de entre 16 y 24 años y articula diferentes espacios municipales, entre ellos el Centro Juvenil y los Puntos Digitales del SIG de Barrio Obrero y del Papa Francisco, además de distintas instituciones educativas y la Universidad Nacional de La Plata. “Desde marzo de este año me pusieron a cargo del Centro Juvenil del municipio, que depende de la Secretaría de Gobierno, con el secretario Matías Slezack y también con el apoyo del intendente Fabián Cagliardi”, explicó Masini.
El funcionario contó que el objetivo fue combinar las actividades del Centro Juvenil con el programa de políticas científicas y tecnológicas Beri-Ciencia. “Dentro de todas las actividades de lo que es el Centro Juvenil, porque tenemos teatro, talleres de salud mental, dibujo, hacemos actividades, festejos, todas actividades con chicos, se me ocurrió juntar los dos programas y también articular con el Punto Digital”, señaló.
En ese sentido, explicó que la intención es generar propuestas que permitan que los jóvenes tengan un primer acercamiento a carreras que considera estratégicas. “Traer talleres que incentiven a los chicos de las edades donde están terminando el secundario y ya arrancaron la facultad, de 16 a 24 años. El fomento de estas actividades, del estudio de estas carreras, enriquece mucho porque es adquirir un conocimiento que hoy en día es muy importante, como puede ser la programación”, sostuvo.
Uno de los proyectos que ya está tomando forma es el taller de robótica, que estará a cargo de Estefano Bellini, quién llevó al estudio uno de los prototipos sobre los cuales trabajan los alumnos y explicó cómo funciona. “Traje uno de los prototipos que es para un robot que se pueda controlar a control remoto mediante el teléfono”, explicó.
“Está compuesto por un puente H, el Arduino, que sería como una placa para programación base introductoria. Vos podrías directamente con la computadora programar y hacer que detecte el sensor, los datos que lleguen del sensor de Bluetooth”, detalló.
El sistema permite controlar el vehículo desde un teléfono celular, aunque también puede utilizarse un mando Bluetooth. “Estarías enviando directamente desde el celular. Ahí tenés el control del vehículo. Aunque también se podría hacer con un mando Bluetooth. Todo lo que sea Bluetooth lo podrías conectar ahí y recibir los datos del sensor que los captaría y los procesaría el Arduino”, declaró.
La propuesta no se limita a armar el robot. El objetivo es que los alumnos puedan comprender qué hace cada componente y aprender a programarlo. Los alumnos tienen que llegar a esto: armarlo y programarlo, decirle lo que tiene que hacer”, detalló.
El prototipo incorpora además sensores que permitirán avanzar hacia proyectos más complejos. “Les falta poner un servomotor que te permite controlar con precisión el movimiento del propio motor. Y les falta poner un ultrasónico y una cantidad de sensores infrarrojos abajo”, definió.
Bellini explicó también el funcionamiento de los sensores ultrasónicos, que permiten determinar la distancia respecto de distintos objetos. “El ultrasónico te permite detectar la distancia, porque envía ondas ultrasónicas que rebotan con el objeto y, mediante unas ecuaciones, podes obtener la cantidad de distancia que tardó en enviar y recibir la otra”, señaló.
Los sensores infrarrojos, en tanto, permiten detectar colores y son fundamentales para desarrollar uno de los desafíos del taller: el robot siguelíneas. “Los infrarrojos detectan en color blanco o negro. Si los ponés abajo, podrías detectar en una pista, con colores predefinidos, el propio color blanco o negro. Mediante un sigue-líneas, podrías poner en una pista una línea blanca y alrededor negro y hacer que el propio robot siga la línea, porque los infrarrojos irían detectando cada uno de los colores”, agregó.
Otro de los talleres que genera gran expectativa es el de cohetería, que estará a cargo de Joaquín Manso, estudiante de cuarto año de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad Nacional de La Plata e integrante del Grupo de Cohetería Experimental. Manso contó que dentro de la universidad trabajan en diferentes etapas del desarrollo. “Fabricamos todo: motores, combustible, la aerodinámica, hacemos absolutamente todo”, señaló.
“El objetivo de este curso es transmitir una idea clara. Uno va a un curso de cohetería, a hacer cohetes, y eso es lo que se va a hacer exactamente. Cada alumno va a poder fabricar su propio cohete con unos kits que vamos a comprar. Los chicos van a aprender a armarlos todos”, contó.
Pero el objetivo no será simplemente seguir instrucciones. “Nuestro objetivo es poder explicar y poder dar un poco de teoría, para que no sea como una caja negra. No es que pone esto porque lo tiene que poner porque dice que hay que ponerlo. No, tiene una finalidad”, sostuvo.
“Vamos a decir: bueno, vamos a poner estas aletas. ¿Qué son las aletas? ¿Para qué se usan? ¿Por qué este tipo de aletas? Y también vamos a dar herramientas para que los chicos puedan aprender y tener libertad. Que no dependan de que alguien les diga ‘tenes que poner esto’, sino que puedan usar distintos softwares de computadora y distintos cálculos que se realizan para justamente poder diseñar lo que sería un cohete por sí mismo”, puntualizó.
El taller está pensado para jóvenes de entre 16 y 24 años, especialmente aquellos que están terminando la escuela secundaria o comenzando una carrera universitaria. “La idea es incentivar el estudio de estas carreras, ya sea ingeniería, cualquiera, matemática, física, este tipo de carreras que son estratégicas para el país”, explicó Manso.
El estudiante de Ingeniería Aeroespacial también habló del crecimiento del interés por estas disciplinas. “En el último tiempo está habiendo un boom de todo lo que es ingeniería aeroespacial. De hecho, en la propia Facultad de Ingeniería de la UNLP está pasando justamente que la gran mayoría de inscriptos son de Ingeniería Aeroespacial”, afirmó.
Según explicó, el interés está vinculado también con el desarrollo de nuevas tecnologías a nivel internacional. “Estamos en una época que muchos expertos llaman una segunda carrera espacial. Así como fue cuando el hombre llegó a la Luna, que estaban peleando entre países para ver quién llegaba primero, es algo similar”, sostuvo.
“Hoy el objetivo es quedarse. Hay gente más motivada que quiere llegar a Marte, por ejemplo. Entonces se está creando mucha nueva tecnología y llama mucho la atención”, agregó.
La propuesta de Beri-Ciencia no se limita a los talleres de robótica y cohetería. También incluye actividades vinculadas con la astronomía. Masini contó que estudia Astronomía y que desde hace aproximadamente dos años comenzó a desarrollar jornadas de observación con telescopios en distintos puntos de la ciudad. “Con la idea de fomentar las ciencias, articulamos con mi facultad para llevar el telescopio a distintos lugares de la ciudad”, reveló.
“Generalmente cuando el tiempo acompaña, porque primero tiene que estar despejado. Es para el público general. Como no hay que anotarse ni nada, la gente va y tenés desde gente grande, nenes chiquitos, el papá que lleva al nene con el telescopio porque quiere ser astronauta o quiere estudiar astronomía cuando sea grande”, contó.
La experiencia, según relató, suele generar una fuerte respuesta entre quienes participan. “La gente queda fascinada cuando ve la Luna o a veces también vemos Saturno, Júpiter, cuando se puede. La gente queda fascinada porque no es algo usual poder ver por un telescopio”, señaló.
Otro de los proyectos que impulsa Beri-Ciencia está relacionado con la meteorología. “Es un proyecto que trata de divulgar todos los temas que son de meteorología y del clima en general. El fenómeno del Niño, las tormentas, que hay que tener cuidado, que no hay que salir, los rayos, el granizo, el ciclo del agua, las heladas para las plantas, los cultivos, todo”, enumeró.
A partir de esa iniciativa comenzaron a instalar estaciones meteorológicas en establecimientos educativos. “Surge la idea de instalar estaciones meteorológicas en distintas escuelas, que además sirve a la ciudad para saber cómo llueve, cuánto llueve, dónde Una de ellas fue instalada en la Escuela Primaria N° 23 de Los Talas, cerca del Arroyo del Pescado. También hay una estación en la Escuela Técnica N° 2 y otras en instituciones de La Hermosura. La idea es seguir expandiendo y que los chicos de la Técnica 2 también fabriquen sus propias estaciones”, indicó.
El interés de los jóvenes también se refleja en la cantidad de inscriptos. El taller de cohetería comenzará el lunes 19 de octubre y, según informó Masini, se encuentra completo y cuenta con lista de espera. “El de cohetería ya está completo y hay lista de espera. Y para el de carpintería también, hay una lista de espera bastante importante”, relató. El taller de robótica, por su parte, comenzará durante octubre en el Punto Digital del CIC de Barrio Obrero.
Sobre el final, otro de los grandes debates actuales fue el impacto de la inteligencia artificial y la robótica sobre el empleo. “La gente se va a tener que adaptar. De que te reemplace o no ya es una cuestión de lo que queremos hacer como sociedad. Cuando vinieron las locomotoras a vapor, tenía cinco tipos en las locomotoras, tenía el fogonero que te ponía el carbón y esos trabajos desaparecieron y no había inteligencia artificial. La transformación tecnológica es inevitable, pero también abre nuevos desafíos, hay que ir adaptándose”, concluyó.