El concejal del bloque Juntos por el Diálogo Federal, Maximiliano Fernández, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para analizar la última sesión del Concejo Deliberante, la Rendición de Cuentas municipal y el fuerte cruce político generado luego de que el oficialismo enviara a archivo el repudio contra el secretario de Seguridad, Gabriel Marotte, tras las amenazas denunciadas por el concejal Federico Ruiz.
En primer lugar, aseguró que aunque esperaba una postura distinta del oficialismo, el desenlace terminó siendo coherente con antecedentes similares ocurridos dentro del cuerpo legislativo. “Uno siempre apuesta a que haya una cuota de reflexión, pero cuando después lo pienso en frío y veo las actitudes que se han tenido en el tiempo, era lo que iba a pasar”, sostuvo.
El edil remarcó que no es la primera vez que Marotte protagoniza situaciones conflictivas dentro del ámbito legislativo y recordó episodios anteriores de agresiones verbales hacia concejales opositores.“No es la primera vez que esta persona tiene actitudes agresivas en el Concejo. Lo que han cambiado son los cargos”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó con dureza la decisión del bloque oficialista de archivar el repudio y consideró que el mensaje institucional fue grave. “Cuando simplificas todo, la discusión es sencilla: o estás de acuerdo con una amenaza o no lo estás. Y darle archivo es darle una tarjeta de libre caja”, disparó.
El edil opositor confirmó que fue testigo directo de la situación ocurrida durante la Comisión de Transporte y relató que se encontraba detrás de Marotte mientras mantenía la discusión con Ruiz. “Yo presencié la situación. Después él se va y me saluda como si no hubiese pasado nada”, recordó.
Para el concejal, el episodio no puede naturalizarse porque implica habilitar situaciones de violencia dentro de las instituciones democráticas. “Estamos abriendo la jaula del zoológico para que todos los animales se maten entre sí. Se tiene que respetar la institucionalidad”, advirtió.
Además, sostuvo que la responsabilidad política ya excede al Concejo Deliberante y recae directamente sobre la figura del intendente Fabián Cagliardi. “El Ejecutivo tiene que emitir una respuesta pública. No puede ignorar la situación”, señaló.
Incluso consideró que Ruiz debió haber realizado la denuncia penal por amenazas y afirmó que todo el arco político tendría que haber acompañado institucionalmente esa decisión. “Ahí sí había que ser corporativos, en acompañarlo a hacer la denuncia”, expresó.
Otro de los puntos abordados por Fernández fue la presencia de dirigentes sindicales de ATE durante la sesión y el momento en que algunos concejales opositores fueron presionados para sostener carteles de repudio al Gobierno nacional. “Sinceramente, tristísimo”, lanzó.
El edil rechazó cualquier intento de disciplinamiento político y defendió su propia trayectoria militante. “No necesito que a mí me venga el secretario general de ATE ‘don no sé quién’ a decirme dónde me tengo que parar y en qué fila me tengo que encolumnar”, afirmó.
Fernández también cuestionó que algunos sectores gremiales no se hayan pronunciado con la misma fuerza sobre otros problemas locales, como el robo en una unidad sanitaria municipal o las condiciones salariales de trabajadores comunales. “A mí me hubiese gustado que entren diez minutos antes y opinen sobre la salita que robaron o sobre los salarios municipales”, sostuvo.
El concejal también ironizó sobre la proliferación de proyectos de repudio en el ámbito legislativo. “Si los repudios solucionaran todo, hoy seríamos Suiza”, expresó. En ese marco, recordó que semanas atrás movimientos sociales habían impulsado declaraciones vinculadas a la emergencia alimentaria y cuestionó que luego no existan medidas concretas para resolver los problemas estructurales. “Juntamos todos los papelitos de repudio y los hacemos empanada al horno”, ironizó.
Fernández también fue crítico del tratamiento de la Rendición de Cuentas y aseguró que la discusión se volvió “inerte” por la falta de información clara y explicaciones técnicas suficientes. “Hoy viene alguien que dice ‘yo no soy economista, soy abogado’, contesta algunas preguntas a medias y otras ni siquiera las responde”, cuestionó.
También apuntó contra la implementación del RAFAM y aseguró que, aunque finalmente la oposición pudo acceder al sistema, los tiempos fueron insuficientes para realizar un análisis profundo de la documentación.
Finalmente, Maximiliano Fernández denunció que existen importantes porcentajes del presupuesto municipal registrados bajo el concepto de “otros”, sin precisiones concretas sobre el destino de esos fondos. “Hay un 35 por ciento del presupuesto gastado en ‘otros’ y nadie sabe decir en qué. Son un montón de puchitos que terminan llenando el cenicero”, concluyó.