La Asociación de Entidades Extranjeras y la mayoría de las colectividades respaldaron este sábado la decisión que impidió consagrar como Embajador Cultural a Laureano Lasca, pese a haber sido elegido por el jurado.
El argumento fue que excedió en cuatro segundos el tiempo de su presentación. La colectividad alemana rechazó una propuesta de reconocimiento alternativo y cuestionó que no se respetara la voluntad de quienes habían sido designados para evaluar a los participantes.
Así, polémica por la elección del Embajador Cultural Provincial del Inmigrante 2026 sumó este sábado un nuevo capítulo.
La decisión se tomó luego de analizar un video de la transmisión en vivo de la ceremonia, publicado en YouTube, en el que, según sostuvieron quienes respaldaron la medida, se observa que la presentación del representante alemán superó en cuatro segundos el tiempo establecido para el baile. En concreto, el baile fue de 2 minutos 34 segundos, cuando debería ser de 2 minutos con 30 segundos.
De esta manera, quedó firme la decisión que consagró a Facundo Trabella, de la colectividad polaca, como Embajador Cultural Provincial del Inmigrante, pese a que el jurado había definido originalmente otorgar esa distinción al representante de Alemania.
Una decisión que no respetó la elección del jurado
Como informó oportunamente BerissoCiudad, la controversia comenzó durante la ceremonia del viernes 2 de octubre, cuando los representantes de Alemania y Polonia habían igualado en puntaje y los cinco integrantes del jurado resolvieron que el alemán fuera elegido Embajador Cultural y el polaco, Viceembajador.
Sin embargo, antes de formalizarse el resultado, una persona intervino para advertir que el representante alemán debía ser descalificado por haber excedido el tiempo permitido durante su presentación artística.
La situación generó un fuerte malestar entre los integrantes del jurado, quienes se retiraron del lugar sin firmar el acta, al considerar que el resultado anunciado no reflejaba la decisión que habían tomado.
Uno de los jurados, Luis Podestá, explicó posteriormente a este medio lo sucedido y dejó en claro que la elección de Alemania había sido una determinación del cuerpo evaluador.
La colectividad alemana rechazó una banda especial
Luego del escándalo, el tema fue abordado durante la reunión habitual del miércoles de la Asociación de Entidades Extranjeras. Allí se acordó convocar para este sábado a los delegados de las colectividades con el objetivo de adoptar una resolución definitiva.
Finalmente, la mayoría acompañó la postura de la conducción de la AEE y sostuvo que correspondía mantener la descalificación del representante alemán por haber excedido en cuatro segundos el tiempo de su presentación.
En ese contexto, la presidenta de la Asociación, Irina Oslovsky, propuso entregar a Laureano Lasca una banda especial que lo identificara como Mejor Compañero, distinción que ya había recibido por elección de sus propios compañeros.
La propuesta contemplaba que, a diferencia de lo que sucede habitualmente con esa distinción, Lasca pudiera contar con una banda identificatoria y participar de los eventos oficiales a los que fuera convocado durante el año.
Sin embargo, la colectividad alemana rechazó el ofrecimiento. Desde ese sector sostuvieron que no pretendían una compensación ni un reconocimiento adicional, sino que se respetara la voluntad del jurado que había sido convocado específicamente para elegir al Embajador Cultural Provincial del Inmigrante.
Cuatro segundos y un criterio que sigue bajo cuestionamiento
Más allá de la resolución adoptada este sábado, el conflicto continúa generando malestar. Uno de los principales cuestionamientos apunta a que, según los planteos realizados, otras presentaciones artísticas también habrían superado por algunos segundos el tiempo previsto, sin que se aplicara el mismo criterio de descalificación.
A esto se suma otro interrogante: la falta de claridad sobre la existencia de una disposición reglamentaria expresa que establezca que exceder el tiempo de baile, incluso por apenas unos segundos, implique automáticamente quedar fuera de la elección.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer públicamente una norma escrita que permita despejar esas dudas y explicar de manera precisa el procedimiento aplicado en esta oportunidad.
La discusión, por lo tanto, ya no se limita a determinar si el representante alemán se excedió tres o cuatro segundos. El debate de fondo pasa por establecer si las reglas fueron claras, conocidas previamente por todos los participantes y aplicadas de manera uniforme.
La resolución de este sábado puso un cierre institucional a la controversia, al menos por parte de la conducción de la Asociación de Entidades Extranjeras y de la mayoría de las colectividades. Sin embargo, no logró terminar con el descontento de quienes consideran que se desconoció la decisión del jurado.
En una celebración que históricamente representa la integración, el respeto y la convivencia entre las distintas comunidades que construyeron la identidad de Berisso, lo ocurrido deja un interrogante que trasciende los nombres de los participantes: ¿qué valor tiene la decisión de un jurado si finalmente puede ser modificada por una intervención ajena a quienes fueron designados para elegir?