En la antesala de un nuevo 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el presidente del CEVECIM (Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas) de Berisso, Jorge Di Pietro, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para reflexionar sobre el significado de la fecha, compartir su experiencia en el conflicto bélico y remarcar la importancia de sostener viva la causa.
Como cada año, se realizará la tradicional caminata conmemorativa. “Es la caminata por la memoria, por la verdad, por la justicia, por la soberanía, por la paz y por la democracia”, explicó Di Pietro. La movilización comenzará a las 11 horas desde la sede del CEVECIM y recorrerá distintas calles de la ciudad hasta llegar al mural alusivo a la guerra, donde a las 12 se llevará a cabo el acto institucional en homenaje a los caídos y a quienes fallecieron en la posguerra.
Además describió el 2 de abril como una fecha profundamente movilizadora. “Es un momento donde afloran todas las miserias vividas en la guerra. Para nosotros Malvinas son los 365 días del año, pero este día en particular genera un movimiento especial”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que la jornada combina el reconocimiento a los compañeros con el dolor por las ausencias y la situación actual del reclamo de soberanía. “Es reivindicar a quienes ya no están, pero también sentir la ausencia, no tener la soberanía plena y ver decisiones políticas que van en sentido contrario”, afirmó.
Di Pietro fue muy crítico con las políticas nacionales en relación a la causa Malvinas. “Hay un plan sistemático de entrega. Se idolatra a Margaret Thatcher, una criminal de guerra que ordenó el hundimiento del ARA General Belgrano fuera de la zona de exclusión. Se alinean con potencias que históricamente votan en contra de la Argentina en la ONU por el reclamo de Malvinas. Eso genera bronca, rechazo y un profundo dolor”, expresó.
También advirtió sobre un intento de “desmalvinizar” la causa. “Hablar de autodeterminación en un territorio usurpado es desconocer la historia. Malvinas es un enclave colonial desde 1833 y hay resoluciones internacionales que respaldan nuestro reclamo”, remarcó.
Al recordar su experiencia personal, Di Pietro relató uno de los momentos más duros, el regreso al país. “Volvimos con culpa, porque la dictadura nos hizo sentir responsables de la derrota. Pero en Puerto Madryn la gente nos recibió con un cariño inmenso, nos dieron todo, hasta quedarse sin pan”, contó.
Sin embargo, luego de ese recibimiento, la situación cambió. “Nos llevaron a Campo de Mayo y nos impusieron el silencio. No querían que se viera en qué estado habíamos vuelto”, afirmó.
En esa línea, denunció las consecuencias de la posguerra. “Se instaló el estigma del ‘loco de la guerra’. Eso generó exclusión y llevó a que muchos compañeros se quitaran la vida. Hubo casi tantos muertos en la posguerra como en el conflicto”, lamentó.
Di Pietro también recordó su participación en combate, en la zona de Wireless Ridge. “Los bombardeos eran constantes, de los británicos y también de nuestra propia artillería. Era una situación desesperante”, relató.
Asimismo, marcó la desigualdad de condiciones. “Nosotros teníamos fusiles viejos, en malas condiciones. Ellos contaban con tecnología de última generación, visión nocturna, apoyo satelital. A pesar de todo, combatimos con honor”, aseguró.
El dirigente destacó el rol del CEVECIM como organización que continúa la lucha por los derechos de los excombatientes y la memoria colectiva. “Nada de lo que conseguimos fue individual. Todo fue en unidad, como colectivo. Somos una organización antimilitarista. Creemos que los conflictos de soberanía deben resolverse por la vía diplomática, no con guerras que siempre terminan pagando los pueblos”, afirmó.
Por último, dejó un mensaje claro. “No queremos que otra generación pase por lo mismo. La dictadura ya se llevó a los 30.000 y a la generación Malvinas. La causa debe seguir viva, pero desde la memoria, la verdad, la justicia y la lucha colectiva”, concluyó.