Trabajadores de Acerías Berisso realizaron una protesta en la puerta de la planta en medio de un conflicto que suma tensión y se arrastra desde hace meses. La convocatoria contó con el acompañamiento de vecinos, organizaciones sociales y gremiales, en un reclamo que combina despidos, salarios adeudados y la incertidumbre sobre el futuro laboral.
En diálogo con este medio, Carlos Lazarte, delegado de los trabajadores y representante de la UOM, explicó el delicado escenario que atraviesan.
“Hemos recibido telegramas de despido”, señaló, y apuntó contra la representación de la empresa: “Sebastián Leme, que es el apoderado, vino diciendo que íbamos a arreglar todos los despidos, pero vino a engañarnos, a tomarnos el pelo”.
Según detalló, la deuda salarial se arrastra desde hace meses: “Nos deben desde octubre. Nos dijeron que iban a pagar tres o cinco sueldos, pero después se retiró diciendo que no se puede trabajar así”.
El conflicto continúa en el ámbito del Ministerio de Trabajo, donde las audiencias no han logrado acercar posiciones. “Nosotros seguimos reclamando lo que se nos debe y la reincorporación. Y si no nos quieren, que nos indemnicen como marca la ley”, sostuvo Lazarte. Sin embargo, la respuesta empresarial, afirmó, es contundente: “Dice que no hay plata, que no nos debe nada y que él no nos despidió”.
Uno de los puntos más cuestionados por los trabajadores es la intención de reactivar la fábrica con una dotación mínima. “Pretende trabajar con siete personas y pagar lo adeudado a 45. Los números no dan”, advirtió.
En cuanto al rol del Estado, Lazarte expresó dudas sobre la efectividad de la intervención: “El Ministerio está de mediador y aplica multas, pero resultados no tenemos”.
La jornada de protesta también evidenció el respaldo social. “La lucha es colectiva. Se han acercado organizaciones, estudiantes, vecinos y familiares. Hay compañeros que ni siquiera pueden venir porque están trabajando para tapar el hueco enorme que nos dejaron”, explicó.
El delegado ratificó la continuidad de las medidas: “Estamos en conflicto y vamos a seguir hasta obtener una respuesta. La empresa quiere abrir sin pagar y ya despidió sin cumplir”.
Por otra parte, Lazarte denunció una situación preocupante en el plano personal. “Me dijeron que me iban a denunciar penalmente y hubo movimientos en la comisaría preguntando por mi domicilio. Lo responsabilizo a él de lo que me pueda pasar”, afirmó, en referencia al apoderado de la empresa.