El coordinador del Parque Ambiental municipal Emiliano Juzwa habló en FM Berisso Ciudad sobre el nuevo Plan Regulador de Arbolado Público, la selección de especies, las podas, las extracciones y la incorporación de árboles nativos. También se refirió a las plantaciones en distintos barrios, el estado de ejemplares antiguos y el cambio de paradigma que propone en la ciudad
En principio, se refirió la implementación del nuevo Plan Regulador de Arbolado Público, una herramienta que recientemente fue aprobada por el Concejo Deliberante y que busca establecer criterios para la plantación, poda, extracción y reposición de árboles en distintos puntos de Berisso. “El Ministerio de Asuntos Agrarios, que es nuestra casa madre para los que hacemos árboles, te exige varias cosas, entre ellas un Plan Regulador de Arbolado Público”, explicó al referirse al origen de la iniciativa.
El funcionario recordó además que la Ley Provincial de Arbolado Público establece una serie de requisitos que los municipios deben cumplir y remarcó que el plan tiene una vigencia determinada para garantizar su continuidad. “Se pide cada cinco años para que esté en una gestión y en otra gestión. Para que esté en dos gestiones. Que sea transversal”, señaló.
En ese sentido, consideró que la continuidad de una política de arbolado es fundamental para que pueda verse realmente su resultado a lo largo del tiempo. “En muchos casos la política de arbolado se continúa y ahí es cuando realmente se nota qué política tenes con respecto a los árboles”, sostuvo.
El coordinador expuso que ya cuenta con varios de los elementos requeridos por la normativa provincial, aunque todavía quedan cuestiones por completar. Entre ellas mencionó el Registro Único de Podadores, que había perdido estado parlamentario y deberá ser reformulado. “Nosotros ahora, de cuatro o cinco puntos que hay que tener puntuales en todo distrito, tenemos dos o tres, nos faltarían dos. Uno perdió estado parlamentario, que hay que reformarlo, que es el Registro Único de Podadores”, detalló.
Sin embargo, aclaró que el objetivo de ese registro no es impedir que los vecinos poden sus árboles, sino establecer reglas sobre la manera en que deben realizarse esas intervenciones. “No es para regular que no poden, sino para regular cómo poden”, remarcó.
“Nosotros estamos podando hoy y dentro de tres o cuatro años me vas a pedir que pode el mismo árbol de la misma forma porque sigue tapando las luces. Entonces hay que rever esas cosas”, planteó.
Uno de los puntos que más desarrolló fue la relación entre el arbolado, las podas y los servicios urbanos. Según explicó, muchas veces se pretende extraer un árbol porque sus ramas interfieren con cables o porque sus raíces afectan una vereda, cuando existen otras alternativas. “En todos tienen el mismo problema. En todos les molesta la hoja, en todos les molesta la rama. Y en todos hay una ley que no permite la poda. No quieren sacar, todos quieren sacar el árbol”, relató.
En ese sentido, sostuvo que no siempre es necesario retirar un ejemplar. “En muchos casos es más fácil cortar la raíz que te está rompiendo y que quede el árbol y no pasa nada”, explicó, agregando que en muchos casos alcanza con intervenir algunas ramas específicas en lugar de realizar una poda indiscriminada sobre todo el ejemplar.
Otro de los ejes centrales fue la elección de las especies que se plantan en las veredas, el funcionario fue contundente al referirse al ficus y a los problemas que puede generar cuando se lo coloca en un espacio reducido.
Según explicó, se trata de una especie foránea que puede desarrollar un sistema radicular muy agresivo y generar daños sobre veredas, viviendas y cañerías. “Antes era darle sombra a la ciudad. Quedaron lindos y los plantaron”, explicó al referirse a grandes plantaciones realizadas décadas atrás.
Como ejemplo mencionó los plátanos de La Plata y los grandes fresnos que existen en la ciudad. “La idiosincrasia de cuando se plantaron las grandes plantaciones de plátanos, por ejemplo en La Plata, de hace 50, 70, 100 años, hoy está reventando todo porque no había una conciencia de qué árbol plantar. Hoy nosotros desgraciadamente somos contemporáneos a esos árboles, como también los fresnos que hay acá, gigantescos, que empiezan a romper por la edad”, agregó.
Por otro lado, fue particularmente enfático al hablar sobre la necesidad de avanzar hacia una mayor utilización de especies nativas. “Berisso se encuentra dentro de una determinada ecorregión y que existen especies propias del ambiente que pueden adaptarse mejor a las condiciones de la ciudad. La región del Tala, que es la nuestra: tala, espinillo, coronillo”, enumeró.
También mencionó otras especies que pueden desarrollarse correctamente en el distrito, aunque no pertenezcan estrictamente a la ecorregión local. “Hay árboles que van muy bien y hay árboles que les cuesta más. Tenemos un montón de acacias que son nativas. Acacia carnaval, que es hermoso el árbol. Esto surge del cambio de paradigma. Estamos hablando de hace dos o tres años que empezaron con la especie nativa. Primero empezó el Ministerio de Ambiente de Provincia a decir la especie nativa y ahora se suma el Ministerio de Asuntos Agrarios”, remarcó.
El funcionario aclaró que defender las especies nativas no significa que cualquier árbol foráneo deba ser eliminado, sino que cada especie debe ser ubicada en el lugar adecuado. Respecto de las nuevas plantaciones, Juzwa señaló que las plazas y distintos espacios públicos serán sectores prioritarios. “En las plazas tenemos que plantar, hay que reponer. En la Génova hay que reponer”, explicó.
También contó que los vecinos pueden acercarse al vivero municipal para solicitar ejemplares y realizar plantaciones. “Hoy el vecino que quiere plantar un árbol puede ir a buscar al vivero”, indicó.
Sin embargo, explicó que actualmente existe una dificultad relacionada con el tamaño de los ejemplares disponibles. “Nosotros no tenemos agroquímicos ni le ponemos fertilizantes, entonces son árboles que tardan un montón en crecer”, señaló.
Por ese motivo, el municipio busca recibir ejemplares de la Provincia y realizar intercambios con otros viveros. “Estamos articulando con varias redes y cambiamos semillas, cambiamos árboles”, destacó.
Otro de los interrogantes planteados fue qué ocurre cuando un vecino considera que el árbol ubicado frente a su vivienda genera inconvenientes. “Hay veces que el árbol está enfermo, a veces está rompiendo todo, a veces está rompiendo toda la vereda, se le metieron raíces en los caños y generalmente el ingeniero forestal va mirar cómo está el árbol”, indicó.
Además aclaró que su área no tiene bajo su responsabilidad directa el servicio de poda. “Lo que sí manejamos es el permiso para sacar el árbol o no. Una vez retirado un árbol, el vecino puede volver a solicitar un ejemplar para realizar una nueva plantación”, informó.
También se refirió a una particularidad de la normativa que establece que el arbolado ubicado frente a una vivienda pertenece al patrimonio público. “Vos plantas el árbol en tu vereda. Venís, me pedís el árbol, lo plantas, lo regas, lo cuidas, pero el árbol es mío. Es lo más injusto, pero es así por ley”, afirmó.
Para Emiliano Juzwa, no se trata simplemente de plantar árboles que den sombra, sino de buscar especies que se adapten al espacio urbano y que, al mismo tiempo, aporten beneficios ambientales. “Hay que cambiar el paradigma. Hay muchas demandas de los vecinos como que den oxígeno, sombra, flores, poco tamaño y bajo mantenimiento”, dijo.
De esta manera, el nuevo Plan Regulador de Arbolado Público abre una discusión que excede la simple plantación de ejemplares y plantea cómo debe pensarse el patrimonio arbóreo de la ciudad en las próximas décadas. “La clave está en aprender de los errores del pasado y seleccionar cada especie teniendo en cuenta el espacio donde crecerá. Vos podes plantar un árbol, pero revisemos dónde lo plantamos”, concluyó.