En el CEVECIM

La CGT Regional impulsa un debate sobre inteligencia artificial, trabajo y justicia social en Berisso

Ignacio
Ignacio

El secretario de Organización de la CGT Regional, Ignacio “Nacho” Bruno, dialogó con FM Berisso Ciudad sobre una actividad impulsada por el movimiento obrero en el CEVECIM, que contará con la participación del arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara, para reflexionar sobre la última encíclica del papa León XIV, los desafíos sociales y laborales frente al avance de la inteligencia artificial y la importancia de la justicia social. Además, analizó la fragmentación del peronismo tras los distintos actos por el Día de la Lealtad.

En principio, destacó la importancia de la actividad que se realizará el jueves 29 en el CEVECIM, ubicado en calle 8, la casa de los excombatientes de Malvinas, con la presencia del arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara; Maya Volcovinsky, cosecretaria de Derechos Humanos de la CGT nacional y representante de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación y dirigentes de la central obrera regional.

“Para nosotros es realmente importante. Es una figura también de unidad y de comunión, porque en momentos donde está todo tan castigado, es alguien que por lo menos unifica un poco el pensamiento, en principio de los trabajadores, pero también de la sociedad y de la comunidad en general”, sostuvo el dirigente sindical.

En ese sentido, remarcó la relevancia de la participación de Carrara, tanto por su función al frente de la diócesis platense como por su cercanía con el pensamiento del papa Francisco y su conocimiento de los debates sociales contemporáneos. “Estamos muy contentos con la llegada de Gustavo y de poder charlar un poco. Además de ser el jefe de la diócesis de toda la región, tiene la importancia y la relevancia de ser un hombre de Francisco”, señaló.

“Va a ser un encuentro muy lindo, que además va a juntar un montón de compañeros y compañeras que tienen ganas de pensar un espacio, una ciudad. No solamente charlar y discutir un rato. La CGT, después de muchos años, vuelve a llegar al distrito, construyendo este tipo de actividades que son llamados a la reflexión y al debate. Nosotros pedimos que haya espacios de debate, por eso los generamos también”, dijo.

Uno de los ejes centrales del encuentro será el impacto de la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico sobre la sociedad y sobre el empleo. “Es poner preguntas arriba de la mesa. En realidad, es poner arriba de la mesa si la inteligencia artificial tiene que estar por encima del hombre o al servicio del hombre”, planteó.

El dirigente reconoció que el desarrollo tecnológico resulta fundamental para cualquier sociedad, aunque advirtió que debe estar orientado a mejorar las condiciones de vida de las personas y no a desplazarlas del mundo laboral. “Es importante el avance tecnológico, es fundamental en cualquier sociedad, no cabe ninguna duda. Pero tiene que estar atado a la necesidad del ser humano, que es quien habita este mundo”, sostuvo.

El interrogante no se limita a las consecuencias sobre el empleo, sino que también alcanza a la forma en que se organizan las comunidades y se toman las decisiones. “Los distritos, el lugar donde habitamos, la transformación de los lugares donde habitamos y la construcción de comunidad: ahí está el desafío. Hay que pensar si esto es la construcción de la Torre de Babel, como dice León en el inicio de esta encíclica, o si seguimos construyendo comunidad”, expresó.

“Una cosa es intentar pensar que se puede conducir el mundo o cualquier cosa con una inteligencia artificial,y otra es la construcción de comunidad para el desarrollo de los lugares donde habitamos. Son los desafíos que la sociedad tiene hoy: pensar, discutir, acumular, sentarse a pensar al lado de alguien, por más que no piense de la misma manera, para ver de qué manera salimos de este laberinto”, remarcó.

El avance de la inteligencia artificial también abre interrogantes sobre el futuro de los trabajadores, la calificación laboral y el riesgo de que las nuevas tecnologías terminen reemplazando puestos de trabajo. “Lo que debería suceder es la suplementación y no cambiar al trabajador por la máquina”, afirmó, al referirse a la relación entre tecnología y empleo.

“Estamos discutiendo el trabajo. Para nosotros, parte de esa discusión es la mano de obra calificada, los trabajadores pudiendo desarrollarse en una comunidad que se desarrolla. Tiene que ver con la posibilidad del crecimiento de una familia, con el crecimiento personal para un crecimiento más colectivo y con las herramientas que el mundo del trabajo le da a uno”, observó.

Para el secretario de Organización de la CGT, relegar al trabajador frente al avance tecnológico implica poner en riesgo el desarrollo de toda la sociedad. “La jerarquización del mundo del trabajo no puede quedar relegada ni a un costado de lo que la tecnología te ofrece. Porque si no vamos a tener trabajadores que se desarrollen; y si no hay trabajadores que se desarrollen, no hay una comunidad que se desarrolle”, advirtió.

También relacionó los planteos de la encíclica con la doctrina justicialista y con el concepto de justicia social, uno de los ejes históricos del peronismo. “Tiene que ver justamente con lo que nosotros estamos discutiendo”, respondió al ser consultado sobre el vínculo entre el pensamiento social de la Iglesia y la justicia social.

Además de la actividad sindical, el dirigente se refirió a la situación política del peronismo y a la realización de distintos actos por el Día de la Lealtad, que volvieron a mostrar las diferencias entre los sectores que integran el movimiento. “Depende de si ves el medio vaso lleno o el medio vaso vacío. Si ves el medio vaso lleno, lo que estás viendo es que hay tantos peronistas que tienen que hacer los actos en varios lugares diferentes. Si ves el medio vaso vacío, ves una dispersión de los distintos espacios, donde cada uno está abonando la tierra de sus propias quintas”, analizó.

Después de participar de la actividad de la CGT, no asistió a ninguna de las demás convocatorias y eligió pasar el resto de la jornada lejos de la disputa política. “No fui a ninguno porque fui al de la CGT. Después me fui a tomar un mate al kilómetro cero, solo. Después me fui a ver a mis hijas, que son las más leales y me quedé también con mi perro, que es muy leal”, relató con ironía.

Sin embargo, más allá de la anécdota, consideró que la multiplicidad de actos expone una discusión política que el peronismo necesita afrontar. “Tiene que haber un debate que se tiene que dar. Pienso que no está mal lo que está sucediendo a nivel nacional con las diferentes posturas. Lo que me parece que cuando las diferencias se transforman en acusaciones personales se transforma en una lógica de enfrentamiento entre compañeros. A mí me molesta un poco esto de ‘estás con este, sos un traidor, estás con el otro’. Eso me parece una boludez atómica”, expresó Bruno.

Al mismo tiempo, consideró que el peronismo debe superar las discusiones centradas exclusivamente en los alineamientos y avanzar hacia una instancia donde se discuta qué modelo político, económico y social pretende impulsar. “Sí me parece bien que en algún momento se haya dado esta discusión del modelo, de qué modelo se pretende. Si es una discusión de modelos, está bien”, sostuvo.

“Estoy tratando de encontrar un lugar que nos convoque a debatir. Te repito: en la ciudad, en la provincia, en el país y en un proyecto de nación que nos permita pensar una provincia; que esa provincia nos permita pensar un distrito; y que el distrito nos permita pensar nuestro barrio”, declaró.

De cara al próximo calendario electoral, planteó la necesidad de habilitar una competencia interna amplia dentro del peronismo. “Es momento de dar la discusión ahora, porque el año que viene ya entramos en el calendario electoral y en una carrera que no tiene freno. El año que viene veremos si la unidad es posible, creo que hay que ir a una gran PASO en todos lados, tienen que disputar la conducción los espacios políticos”, afirmó.

Para el dirigente, una interna abierta y con reglas claras puede contribuir a ordenar las diferencias y establecer una conducción con legitimidad política. En cambio, impedir la participación de determinados sectores puede profundizar los resentimientos y dificultar una posterior reconstrucción de la unidad. “Si te dejan participar y perdiste, te encolumnás, por lo menos soy así. Quiero dar una discusión, quiero ser parte de una discusión y si esa discusión que uno da pierde contra otro espacio político, soy el primer militante del nombre que lleve adelante”, subrayó.

“Nadie es dueño de la tierra, nadie es dueño de los votos. Cada uno tiene que tener la posibilidad de participar y si sos bueno y crees que estás haciendo las cosas bien, presentas tu propuesta, tus compañeros, tu alternativa y ganas. No tendría por qué haber más problemas, ni uno se convierte en un verdugo, ni el otro se convierte en un traidor. Son compañeros que piensan modelos distintos de gestión y lo que hay que hacer es ponernos en una urna y qué elige el vecino”, concluyó.

Comentarios