BerissoCiudad dialogó con vecinos de la zona 8 y la 134 por un problema de anegamientos persistentes en la esquina de una vecina jubilada. En el barrio señalan que la rotura del caño generó un pozo de aproximadamente 50 centímetros de profundidad; el agua que sale por esa rotura se desplaza por más de media cuadra y anega calles y veredas.
Las intervenciones parciales no alcanzan y la comunidad depende hoy de la ayuda entre vecinos para mitigar lo urgente.
Según explicó Cristina, una vecina jubilada afectada desde hace tiempo, su vida cotidiana se complica por las inundaciones: “Soy jubilada, cobro la mínima y ya hace más de un año que están rotos los caños de la esquina y se inunda todo; hay veces que no puedo salir de mi casa”, precisó y añadió que la falta de respuesta municipal agrava la situación.
Como ella contó a BerissoCiudad, ya presentaron la denuncia correspondiente ante la comuna pero no obtuvieron solución: “Ya hicimos la denuncia a la municipalidad pero no viene nadie, y la gente sigue pasando sobre el caño roto”.
Para destacar la ayuda vecinal, Cristina nombró a un residente que actúa de forma constante en la esquina: “Si no fuese por Cristian, vecino de la esquina, siempre destapa”. Contó además que este miércoles fue él quien volvió a intervenir y evitó que el agua ingresara a más viviendas.
Hernán, otro vecino que camina la cuadra a diario, relató la dimensión del problema y la insuficiencia de las reparaciones provisionales: “Así no se puede vivir, es un desastre; recién vinieron dos personas y sacaron dos palazos de tierra pero no soluciona nada”.
Señaló que el pozo donde está el caño tiene unos 50 centímetros de profundidad y que el agua que sale se extiende por más de media cuadra, provocando que autos queden encastrados.
A nivel local, la demanda es clara: reparación definitiva del caño y trabajos de desagüe que impidan que el problema vuelva a repetirse, especialmente porque afecta a jubilados y familias con movilidad reducida.