A 4 meses de la muerte de Érica Valdez, la causa que busca determinar qué ocurrió aquella madrugada en un puesto policial de Berisso continúa abierta y bajo análisis del fiscal Álvaro Garganta. La familia de la oficial volvió a reclamar avances y exigió que se profundice la investigación.
La oficial, de 34 años, recibió un disparo en el abdomen el 9 de abril, mientras cumplía funciones de guardia en un puesto ubicado en la zona de 60 y 128, cerca de la destilería de YPF. Fue trasladada al Hospital Mario Larrain, donde permaneció internada y fue operada, pero murió a raíz de las heridas.
Al cumplirse 4 meses del episodio, sus familiares difundieron una serie de reclamos dirigidos al fiscal Garganta. El principal pedido es que la causa sea caratulada como "femicidio triplemente agravado" y que se avance con la investigación bajo esa hipótesis.
Además, exigen la inmediata detención de un hombre identificado como A.L.P., quien fuera pareja de Érica y quien apuntan como presunto autor de un ataque. A ese planteo se suma otro pedido concreto: que la Policía Bonaerense sea apartada de la investigación y que las medidas pendientes queden bajo intervención de otros organismos.
La familia de Érica Valdez cuestiona la investigación
La familia también reclama que se analice cada una de las pruebas incorporadas al expediente y que se profundice sobre las contradicciones e irregularidades que, según sostienen, surgieron durante la pesquisa. Con esos planteos, volvieron a remarcar que no consideran que la muerte de Érica haya sido un suicidio.
Los primeros pasos del caso se desarrollaron a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°7 y la investigación avanzó desde el inicio con el presunto suicidio como una de las hipótesis planteadas. Esa interpretación, sin embargo, fue cuestionada por los familiares, quienes sostienen que existen elementos que deberían ser analizados para determinar si se trató de un homicidio. El expediente cambió posteriormente de manos luego de que la fiscal Virginia Bravo se excusara de continuar al frente del caso y así la causa llegó a la UFI N°11, encabezada por Álvaro Garganta, quien recibió el expediente cuando estaba de turno.
Desde entonces, el fiscal y su equipo llevan adelante una revisión de las actuaciones realizadas hasta ese momento. La pesquisa atraviesa una etapa de análisis de las pericias, testimonios y demás elementos reunidos, antes de definir cuáles serán las próximas medidas.
Las cartas que no pudieron peritarse
Entre los puntos que también quedaron bajo cuestionamiento aparecen unas presuntas cartas que, de acuerdo con lo señalado por la familia, Érica habría escrito antes de morir. La fiscalía pidió que fueran entregadas para realizar pericias, pero recibió como respuesta que los documentos habían sido quemados y ya no existían.
Por ahora, la Justicia no estableció de manera concluyente cómo se produjo el disparo que terminó con la vida de Valdez. Mientras el expediente continúa bajo revisión, sus familiares mantienen el reclamo de justicia y esperan que las nuevas medidas permitan esclarecer qué ocurrió en el puesto policial de Berisso.
Fuente: 0221.com.ar