Santiago Rodríguez, más conocido como “Beto Tucumano”, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para brindar detalles de la vigilia que se realizará el 16 de octubre en el barrio de la Nueva York, en el marco de un nuevo aniversario del 17 de octubre, fecha emblemática para el movimiento peronista. El dirigente también analizó la actualidad del peronismo local, cuestionó el individualismo dentro de la dirigencia, reclamó una renovación generacional y planteó la necesidad de recuperar la presencia territorial y el contacto directo con los vecinos.
El próximo 16 de octubre, el barrio de la Nueva York volverá a ser escenario de una vigilia en la previa de un nuevo aniversario del Día de la Lealtad Peronista. “En el kilómetro cero, en nuestro barrio”, expresó Rodríguez al referirse al lugar elegido para la actividad. Según explicó, esta será la tercera o cuarta edición de una propuesta que busca mantener viva la memoria del 17 de octubre y reunir a distintos sectores del peronismo.
“Estamos preparándonos, solamente estamos esperando que nos acompañe un poco el tiempo. Esperemos que el universo tenga una bendición y nos bendiga esa noche”, manifestó.
Sobre la organización, detalló que habrá distintas actividades durante la jornada. “Arrancamos con una chica, Daniela, que va a presentar un libro en el bar Raíces, a las siete de la tarde. Después tenemos a Gaby, que va a hacer un mural. Tenemos bandas de música, baile también, va a haber gente bailando. De todo un poco, para llegar hasta las doce”, explicó.
La propuesta incluirá además un buffet popular, con choripanes y bebidas, en una jornada pensada para compartir entre vecinos, militantes y familias. “Los chicos dicen que esta vigilia es Viernes Santo para nosotros, los peronistas. Así que estamos contentos que esta vigilia nos una un poco más a todos”, señaló.
Para Rodríguez, la fecha no debe quedar reducida a una conmemoración partidaria o a una reunión entre dirigentes. Por el contrario, consideró que el aniversario tiene que servir para reflexionar sobre la situación social y la responsabilidad de la militancia. “Tenemos que recordar que hay mucha gente que la está pasando mal. Tenemos que estar atentos a esas cosas y unirnos en ese sentido, en mirar al otro, no mirarnos nosotros solos”, afirmó.
Uno de los mensajes que el dirigente buscó transmitir fue la convocatoria abierta para participar de la vigilia. En ese sentido, remarcó que la actividad no tendrá restricciones políticas ni estará condicionada por las diferencias que puedan existir entre los distintos sectores del peronismo. “Están todos invitados, no hay restricciones para nadie. El que dice que no va porque va tal, me parece que está mal. Porque hoy no necesitamos ese eslogan de que yo no voy porque está Pedro, está María. Hoy creo que tenemos que ir todos, tenemos que estar todos juntos, porque la estamos pasando para la mierda”, enfatizó.
Además, vinculó esa convocatoria con la realidad económica que atraviesan los trabajadores y los sectores más vulnerables. “Los que tenemos trabajo, imaginate los que no tienen trabajo, los que no tienen mango. Los que tienen trabajo la pasan mal. Entonces, si nosotros, como justicia social, no miramos esas cosas, estamos mal como sociedad y también como dirigentes”, planteó.
El dirigente barrial insistió en que uno de los principales problemas del peronismo actual es el crecimiento del individualismo, tanto en la sociedad como dentro de sus propias filas. “Creo que es hora de que nosotros tenemos que dejar de mirarnos a nosotros mismos. Porque si uno se mira a uno mismo, ahí no está la justicia social. La justicia social está cuando vos miras al otro”, reflexionó.
En ese sentido, consideró que parte de la dirigencia se encuentra demasiado concentrada en sus posiciones personales, sus aspiraciones y los lugares que puede ocupar dentro de la estructura política. “Hoy estamos en 2026 y las masas son distintas. Ya no es solamente con el escudito peronista, no se gana con eso. Hoy se gana con propuestas, con hechos. Uno tiene que tener hechos”, dijo.
El dirigente reconoció que tampoco se considera ajeno a los problemas que señala. “El individualismo está muy metido, porque el sistema está muy mal. Es el tema del yo ¿Y el otro para cuándo? Eso es lo que nos está faltando”, expresó.
Al analizar la actualidad política de la ciudad, Beto Tucumano consideró que una parte de la dirigencia se encuentra más enfocada en las posiciones que ocupará en el futuro que en las demandas inmediatas de la población. “Primero están pensando en qué lugar van a estar y después te preguntan a vos si vas a seguirlos, si los vas a votar o si vas a estar, nos toca este año y el año que viene un gran trabajo: estar con la gente, cada uno en su lugar”, observó.
Consultado sobre si observa una renovación dirigencial en el peronismo local, fue contundente: “Lamentablemente nos faltan dirigentes, no tenemos dirigentes. Nos falta mucha dirigencia. Las renovaciones son con gente joven y también con gente grande. Yo no digo que los grandes se tienen que ir, que nos tenemos que ir. Yo también me incluyo, pero tienen que aparecer nuevos dirigentes”, explicó.
Al ser consultado sobre el escenario político local y una eventual candidatura del actual intendente Fabián Cagliardi, el dirigente confirmó que actualmente acompaña al jefe comunal, aunque dejó abierta la posibilidad de que el panorama cambie en función de cómo evolucione la política local. “Hoy estoy con el intendente, nosotros estamos con él, respondiendo en ese lugar, pero porque también tenemos respuestas. Serán pocas, pero tenemos respuesta y si no será él, veremos para dónde iremos”, manifestó.
Más allá de los nombres propios, Rodríguez planteó que el peronismo de Berisso necesita resolver sus diferencias mediante una competencia interna que permita definir liderazgos y candidaturas con participación de los distintos sectores. “Tiene que haber una interna en Berisso, hace falta una interna sana, buena, como un partido de fútbol. A nadie le gusta no jugar y que le den los puntos al otro”, comparó.
En ese sentido, recordó que en otros momentos de la historia del peronismo existían mecanismos de convivencia entre sectores enfrentados, en los que los dirigentes podían competir y luego reconocer el resultado. “Antes había tipos fuertes. Vos perdías y te decían: ‘Vamos a saludar al que ganó’. Y vos tenías que ir. A veces yo no entendía eso y me decían: ‘No, flaco, acá esto es así’. Ahora eso no pasa”, señaló.
“Todos tenemos la misma camiseta. Creo que todos los peronistas queremos lo mismo: que la gente esté mejor, que los pibes tengan un mejor futuro y que los grandes, los jubilados, la pasen mejor. Eso es lo que queremos los peronistas, no nos tenemos que desviar de ese tema”, aclaró.
El dirigente señaló que el malestar no se limita a un sector político y que alcanza tanto a quienes se identifican con el peronismo como a quienes se encuentran alejados de esa tradición. “La gente está cansada de que no pase nada, de estar siempre mal, de no tener una esperanza. Entonces, ¿qué tenés que hacer vos? Tenés que estar al lado de esa gente”, expresó.
En ese sentido, aclaró que no cree que un eventual cambio de gobierno pueda solucionar de manera inmediata los problemas económicos y sociales acumulados durante años. “No digo que mañana va a ganar el peronismo y a los diez días se va a arreglar todo este quilombo. Esto es de diez años, veinte, no sé cuánto. Pero por lo menos hay que darle esperanza a los pibes que hoy tienen 15 o 16 años”, manifestó.
Para el referente, el desgaste social es generalizado y no alcanza con apelar a las identidades partidarias tradicionales para reconstruir la confianza. “La gente está podrida del peronismo, del no peronismo, del verde, del amarillo, del gris. De todo está cansada”, sostuvo.
También habló sobre uno de los factores que debe recuperar el peronismo.“Nosotros estamos perdiendo la calle y si vos perdes la calle, cagaste. La calle es lo más importante para el peronismo”, indicó.
Por último, pidió que las fechas históricas del calendario peronista sean una oportunidad para revisar prácticas y recuperar los principios que dieron origen al movimiento. “Ojalá que podamos reflexionar el 16 de octubre, el 17 de octubre, el 17 de noviembre. Tanto que hablamos de unidad, de paz, de justicia social, espero que esas fechas nos hagan reflexionar, pero de verdad”, concluyó.