El flamante delegado municipal de la Zona I, Leonardo Calvo, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para hablar sobre su llegada al cargo, el trabajo que viene desarrollando en La Franja y los principales desafíos que enfrenta uno de los sectores más extensos y complejos de la ciudad.
En primer lugar, Calvo contó cómo surgió la propuesta del intendente Fabián Cagliardi para asumir la conducción de la Delegación Zona I y aseguró que su vínculo con el jefe comunal nació a partir del trabajo institucional que desarrolló como presidente del Club El Carmen. "A Fabián Cagliardi lo conozco desde hace dos años por la relación entre el municipio y las instituciones. Un día me llamó al municipio y me hizo esta propuesta", explicó.
El nuevo delegado reconoció que el ofrecimiento lo tomó por sorpresa debido a la responsabilidad que implica administrar uno de los sectores más grandes del distrito. "Me sorprendió porque es una responsabilidad enorme y una zona muy compleja, pero acepté el desafío porque creo que puedo aportar como un vecino más", sostuvo.
Asimismo aclaró que no proviene de la función pública, ni de la militancia partidaria. "No soy empleado municipal ni vengo de otra secretaría. Tampoco tengo militancia política. Mi compromiso con la comunidad siempre fue desde el Club El Carmen", afirmó.
Consultado sobre sus primeros días de gestión, Calvo destacó especialmente el trabajo del personal que integra la delegación. "Me encontré con un grupo humano excelente. La mayoría son vecinos de la zona y entendieron rápidamente que yo venía a sumar", expresó.
Según indicó, pese a las limitaciones materiales, tanto el personal como la maquinaria disponible permanecen trabajando permanentemente en la calle. "Estamos muy ajustados con las herramientas y la maquinaria, pero lo que funciona está trabajando. No hay máquinas paradas ni gente sin hacer nada", remarcó.
Respecto a las directivas que recibió del intendente, aseguró que el principal objetivo es mantener un contacto permanente con los vecinos. "La recomendación fue muy clara, estar cerca del vecino, escucharlo, dar la cara y explicar la realidad. A veces hay que bancarse el enojo porque el vecino muchas veces tiene razón", señaló.
"Si tengo que elegir entre arreglar una luminaria frente a una escuela o en otro lugar, obviamente primero está la escuela. Lo importante es ser honesto con el vecino y explicarle por qué se toman esas decisiones", manifestó.
Uno de los principales ejes de su gestión estará orientado al mantenimiento de los desagües pluviales y al saneamiento de zanjas, teniendo en cuenta los pronósticos climáticos que anticipan un período de lluvias intensas. "Queremos darle prioridad absoluta a la limpieza de zanjas porque una calle rota puede esperar algunos días, pero cuando llega una inundación ya es tarde", afirmó.
Sin embargo, aseguró que el Estado por sí solo no podrá resolver el problema si no existe un cambio de conducta por parte de la sociedad. "El mayor desafío es generar conciencia. Nosotros podemos limpiar un canal, pero si al otro día alguien vuelve a tirar un colchón o una cubierta adentro, el problema vuelve a empezar", sostuvo.
Calvo relató que personalmente participó de distintos operativos donde encontraron objetos de gran tamaño dentro de los zanjeos. "Yo mismo saqué baldes de pintura, colchones, ropa, cubiertas e incluso un inodoro plástico. Eso no es un problema de recursos, es un problema de convivencia", aseguró.
Por ese motivo planteó la necesidad de convocar a todos los sectores políticos para trabajar en campañas de concientización. "Los concejales representan a la comunidad y también tienen que involucrarse. Tenemos que sentarnos todos para trabajar políticas de convivencia", afirmó.
"La normativa existe, pero hay que analizar si realmente se está aplicando. Si una multa económica no alcanza, habrá que buscar otras herramientas para que las normas se respeten", agregó.
Según explicó, la falta de sanciones termina perjudicando a quienes cumplen con las reglas. "Cuando el vecino que hace todo bien ve que otro tira una cubierta a la zanja y no pasa absolutamente nada, termina sintiendo que es el único que cumple", expresó.
También se refirió a la problemática de los residuos no habituales y los materiales de construcción que permanecen durante meses sobre las veredas. "Hay cuadras donde tenés siete u ocho bolsones de arena. Eso termina funcionando como un dique para el agua cuando llueve", indicó.
"Golpeamos las manos, hablamos con el vecino y preguntamos qué va a hacer con ese material. Si no lo va a usar, lo retiramos y hasta puede servirle a otro vecino que lo necesite", explicó.
El Delegado consideró que actualmente uno de los mayores problemas de La Franja son los basurales crónicos. "No podemos evolucionar porque estamos permanentemente levantando la misma basura en los mismos lugares. El tema de los basurales crónicos, es una cosa que para mí es de análisis psíquico ", lamentó.
Incluso contó que muchas veces los propios trabajadores municipales terminan siendo víctimas de la falta de compromiso de algunos vecinos. "Los muchachos terminan de limpiar un basural y cinco minutos después alguien vuelve a tirar otra bolsa. Eso también es una falta de respeto hacia el trabajador municipal", sostuvo.
Además, aseguró que la transformación de la zona requiere un cambio cultural profundo. "Hay una falta de conciencia de urbanidad. Mucha gente cree que el mundo termina en la puerta de su casa y no entiende que vive en comunidad", afirmó.
En relación con las calles de tierra, explicó que cada intervención requiere un trabajo técnico previo y no puede resolverse únicamente por la demanda de los vecinos. "El delegado no es ingeniero hidráulico. Nosotros gestionamos los problemas, pero el diseño de una calle o de un desagüe tiene que hacerlo quien estudió para eso", señaló.
En ese sentido remarcó que todas las obras se coordinan junto a las áreas técnicas del municipio. "Mi función es asegurar que la máquina esté disponible y que el trabajo se haga. La planificación corresponde a los profesionales", aclaró.
Otro de los temas abordados fue el crecimiento urbano registrado en La Franja durante los últimos años. "La ciudad creció mucho, pero muchas veces sin planificación. Hay familias que levantaron sus casas en lugares donde naturalmente el agua necesita escurrir", expresó.
Asimismo recordó que en numerosos casos el propio Estado había advertido previamente sobre esa situación. "Muchos vecinos cuentan que cuando fueron a consultar les dijeron que esos terrenos eran humedales, pero igualmente construyeron porque necesitaban una vivienda", indicó.
Por último, se refirió a los inconvenientes ocasionados por empresas que realizan obras de telecomunicaciones dentro de la ciudad. "Les dije claramente que no colocaran un poste más hasta ordenar la situación. Mientras tanto, todo lo que rompan tienen que arreglarlo", afirmó.
Finalmente, Leonardo Calvo aseguró que su compromiso será permanecer la mayor parte del tiempo recorriendo los barrios y acompañando a los trabajadores municipales. "A mí en la delegación me van a encontrar un rato a la mañana. Después estoy todo el día en la calle porque quiero acompañar a los trabajadores, hablar con los vecinos y ver personalmente cada problema de La Franja", concluyó.